Super Star Wars
por El Tipo de la Brocha
Hay franquicias que están condenadas a no tener un solo videojuego decente. Otras, en cambio, los tienen a puñados. Fijaos, si no, en La Guerra de las Galaxias. Incluso el “Empire Strikes Back” para Atari 2600 y el “Star Wars Arcade” tenían su encanto.
Aparte del “Dark Forces”, que supuso la primera incursión de la saga en los FPS, y del “Yoda Stories”, una pequeña joya, otro de los juegos que siempre me ha fascinado es el “Super Star Wars” de Super Nintendo.
El juego salió en 1992, solo un año después del “Star Wars” de NES, y pese a su dificultad, era todo lo que un jugador, fuera o no fan de la trilogía galáctica, podía desear. Aparte de ser divertido y adictivo, tenía unos gráficos alucinantes y una banda sonora literalmente de película. Sin duda hacía justicia al “Super” de su nombre.
No sé cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que compré una novela de
Si no existieran aventuras gráficas como
Desde 1977 hasta nuestros días, la franquicia de La Guerra de las Galaxias ha crecido enormemente. Lo que empezó siendo una película de ciencia-ficción sobre un granjero del espacio con serios problemas familiares ha acabado convirtiéndose en un fenómeno de masas que no entiende de generaciones y que se ha ido enriqueciendo a lo largo de las tres últimas décadas hasta crear lo que hoy conocemos como
Ganar dinero es una de las mayores motivaciones de la vida adulta. Desafortunadamente, también es la manera más rápida de perderlo. Cuando mis padres me daban paga, administraba cada peseta con mucho cuidado: 150 pesetas para un cómic de Spider-Man, 25 para “chuches”, y de aquí a fin de año a lo mejor ahorraba lo suficiente para comprarme un juego de NES. Ahora, en cambio, me doy demasiados caprichos. Eso explica que haya un DVD con las películas de los ewoks en mi estantería. Y si creéis que la nostalgia que produce ver una cinta que adorabais de niños vale más de 10 euros, estáis chalados. Pero bienvenidos al club.
