Mar
4
2008

Elige tu propia aventura (II)

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Este artículo es una continuación de: Elige tu propia aventura

Prisionero de las hormigas - PortadaLa semana pasada hablábamos de la celebérrima colección «Elige tu propia aventura», y en los comentarios al artículo recordábamos también otras series afines, como «Lobo Solitario», «La búsqueda del Grial» o «Resuelve el misterio». Se hicieron más menciones, pero me ahorraré la enumeración completa, porque, en la medida de lo posible, quisiera evitar que las letras de mi teclado se desgasten del todo, que la «A» anda ya algo chunga la pobre.

El caso es que esta sobredosis de nostalgia generacional es lo que hoy me ha conducido a dar una lectura rápida (bueno, no tan rápida) a mi número favorito de la colección: «Prisionero de las hormigas», cuyo impresionante título dice mucho acerca de lo que vamos a encontrar en sus páginas: hormigas y, al menos, un prisionero.

Ya sabéis lo que dicen: el que avisa no es traidor.

Entrando en calor

Tras sumergirme en un océano de lomos desgastados y páginas amarillentas, encuentro el libro que buscaba. Me lo llevo a mi dormitorio y me siento frente a la ventana, dispuesto a vivir una gran aventura. Si además tuviera un bocata de chorizo, habría inventado la máquina del tiempo y regresado a mi niñez.

Antes de abrir el libro, le echo un vistazo al resumen de la contraportada. La primera frase me deja aturdido.

¿Lograrás salvar el Universo?

Qué presión, ¿no? Yo, que a veces me equivoco con las vueltas en el supermercado, salvando el Universo. Sudo sólo de pensarlo. Sigo leyendo.

Eres un genio.

Vale. Encima me será difícil meterme en el personaje. Si al menos se tratara de tener mal genio…

Pero eso no es todo, porque el II Grupo de Investigación Zondo quiere valerse de mis inigualables habilidades informáticas (Jesús…) para hacer frente a alguien llamado el Maestro del Poder Maléfico. Casi que prefiero dejar el resumen y pasar a la primera página.

Prisionero de las hormigas

Me encuentro en una esfera-salita, sea lo que sea eso. Hay un generador holográfico que me permite elegir entre 17.000 ambientes distintos. No debe de haber ninguno con el rótulo «Jungla de las amazonas cachondas», porque de lo contrario no me explico por qué he optado por un villorrio griego del siglo III a. C.

Al rato, me llaman a la sala de mando. Según me cuentan, llevo tres años trasteando con los ordenadores del Grupo Zondo para averiguar cómo consigue el Maestro del Poder Maléfico desintegrar la materia. Concretamente, formo parte del Programa de Miniaturización de Láser Organizado por Ordenador, y mi equipo está integrado por una lata voladora parecida a R2-D2 y que responde al nombre de Renxodoll, y Flppto, un marciano que oye a través de la piel y que se pasea por ahí en calzoncillos boxer. Así no me extraña que el proyecto no avance.

Flppto me comunica que el equipo Rimpoche ha desaparecido. La noticia, sin embargo, no me preocupa. Le digo al marciano que como son minervianos, seguro que se trata de una broma. Por lo que se ve, además de incompetente, soy prejuicioso.

Renxodoll, el robot, dice que el equipo Baba Ram también desapareció en idénticas circunstancias, lo cual no deja de ser extraño.

Aunque lo que realmente me gustaría saber es quién es el responsable de elegir el nombre de nuestros equipos y darle una medalla a la originalidad, ahora mismo lo más urgente es decidir qué hacer a continuación. Tengo tres opciones:

  • Ir en compañía de mis dos colegas a buscar a toda la peña que se ha extraviado.
  • Quedarme haciendo el ganso mientras el robot y el marciano se ocupan del trabajo duro.
  • Formar dos equipos de búsqueda e irme sólo con el marciano.

La última opción me da mal rollo; a lo mejor el tal Flppto me tira los trastos. Y el asunto ese de la búsqueda tampoco me hace mucha gracia.

Elijo la segunda opción y pongo como excusa que el laboratorio de investigación nunca debe quedarse sin vigilancia. Pero no cuela. Renxodoll dice que las reglas son para infringirlas, y nos lanza un rayo purpúreo congelador al marciano y a mí. Ay, qué pena de robot… Incluso RoboCop respetaba más sus directrices.

Es entonces cuando descubrimos que Renxodoll no es Renxodoll, sino una hormiga guerrera gigante del espacio que se ha disfrazado para hacerse pasar por nuestro compañero. La hormiga nos explica que sus congéneres han capturado al Maestro del Poder Maléfico y que éste trabaja para ellas. ¡Santo giro argumental, Batman!

Deseando que la hormiga no sepa nada de la reciente inundación de mi terrario-hormiguero, me preparo para lo peor. Mis opciones son:

  • Bajarme los pantalones y rogarle a la hormiga que me deje ser su amigo.
  • Usar mis poderes de concentración mental para resistirme al rayo purpúreo.

¡Hostia! No sabía que tenía poderes. Se va a enterar la hormiga esa.

Después de mucho esfuerzo, consigo liberarme del rayo purpúreo. La hormiga se pone farruca, pero antes de que pueda reaccionar, activo mi insecticida sónico (nunca salgo de casa sin él) y arrojo al vil insecto por el conducto de los desperdicios. ¡Chúpate esa, hormiga espacial!

Fin.

¿Qué? ¿Cómo que «Fin»? ¿Qué ha pasado con los equipos Rimpoche y Baba Ram? Creo que volveré atrás y formaré un equipo de búsqueda con el robot y el marciano.

El laboratorio de investigación está vacío. Deduzco que el equipo Baba Ram ha usado el dispositivo de miniaturización, y sugiero que nosotros mismos nos convirtamos en miniaturas para buscarlos. Renxodoll me advierte que quizá deberíamos registrar el laboratorio antes de usar el láser para convertirnos en miniaturas. ¿Qué hago?

  • Echar un vistazo por el laboratorio, no vaya a ser que los baba rams se hayan quedado encerrados en el cuarto de baño.
  • Usar el láser.

Umm… Usar el láser sería una tontería, sobre todo teniendo en cuenta que yo mismo lo he programado. Por otro lado, «Cariño, he encogido a los niños» me gustaba mucho cuando era un crío.

Tomo una decisión: le damos a la palanca de encoger. Ahora somos seres diminutos, y es fácil desorientarse. Por suerte, llevo un mapa. Espero que el bar más próximo esté bien indicado.

De pronto, Flppto oye un ruido no identificable.

  • Ir hacia el ruido.
  • Usar mi sentido común.

Soy un hombre de acción. El sentido común es para nenazas. Siguiendo el ruido, llegamos a un túnel del que vemos salir una numerosa tropa de hormigas guerreras. Son más o menos de mi tamaño, y entre ellas camina, sospecho que como prisionero, el jefe del equipo Rimpoche, una criatura realmente fea con tres piernas y siete brazos.

De nuevo, debo decidir:

  • Rescatar al minerviano.
  • Entrar en el túnel.

«¡Jamás abandonaré a uno de los míos!», exclamo para mis adentros. Luego miro a mis compañeros de aventura de arriba a abajo, al robot y al marciano. Ambos están muy lejos de ser guerreros cimmerios, y dudo que puedan servirme de algo en combate, salvo para hacerme tropezar. El jefe del grupo Rimpoche tendrá que esperar.

Avanzando por el túnel, llegamos a una cámara cubierta de paneles de control donde las hormigas dirigen el cotarro. Nos dan la bienvenida y dicen que llevan algún tiempo esperándonos.

Acto seguido, una de las hormigas nos explica que se dedican a comprobar el flujo de energía del Universo para detener al Maestro del Poder Maléfico y nos pide que nos unamos al equipo de investigación.

¿Qué porras hago?

  • Unirme al equipo de investigación de las hormigas.
  • Pasar de todo.

Los insectos parlantes me dan grima. Y las hormigas tienen fama de explotadoras. Elijo ir por libre. A la hormiga que nos ha dirigido la palabra no le gusta mi actitud. Un grupo de hormigas guerreras nos hace prisioneros. Ahora, gracias a mí, nos aguarda una larga y penosa vida de excavar túneles y cámaras para las hormigas. Somos sus esclavos.

Fin.

Cierro el libro. La experiencia, por ridícula, ha sido entretenida. Quizá le dé una oportunidad a algún otro número de la colección. La verdad es que guardo unos cuantos.

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Categorías: Juguetes-juegos, Libros

16 comentarios

  • Lordvader
    4/03/2008 | 9:14

    Hay algo de esto online en castellano? Estaría muy bien.

    Responder a Lordvader
  • cryblue
    4/03/2008 | 10:00

    jajaja, que bueno.. al final quedas como esclavo, el final que cuenta siempre es el último con el que te quedas no? xDD

    queremos mas aventuras!

    Responder a cryblue
  • Yo
    4/03/2008 | 10:39

    Interesante artículo, aunque sólo te escribo en plan friki para corregirte lo de los guerreros ciMMerios (con 2 m’s).

    Un saludo.

    Responder a Yo
  • noonka
    4/03/2008 | 11:55

    aquí teneis tres libros, pero hay que registrarse, si alguien encuentra algo mejor, http://www.guanakoo.org/showthread.php?p=62537

    Responder a noonka
  • Feagurth
    4/03/2008 | 12:47

    No te olvides tampoco de la saga «Escapa de…» donde poco a poco tenias que escapar de algún planeta o lugar donde te encontrabas atrapado en contra de tu voluntad…

    Lo bueno de esta saga es que para completar la escapada lo hacías a través de varios números, por lo que podías vivir las aventuras del personaje durante varios libros…

    Responder a Feagurth
  • jhuesos
    4/03/2008 | 14:14

    Muy buena la entrada!! Me he reido un monton.

    Hubieron unos libros de Dungeons & Dragons basado en el mismo concepto pero mejorandolo un poco. Eran muy buenos, a ver si los busco por casa. La diferencia esq aqui necesitas un dado y hacerte una ficha de personaje con objetos y esas cosas. La diferencia es que cuando llega la opcion de elegir, no elijes la que quieras, sino que tiras un dado para ver si tienes exito en la accion o no, y segun el resultado ibas a una seccion. Los objetos creo que eran para mejorar las tiradas o algo asi, no me acuerdo.

    Un saludo,

    Responder a jhuesos
  • Un Español en Japón
    4/03/2008 | 16:10

    A mi me encantaba unos que había parecidos pero que eran de «La máquina del tiempo». Me gustaban porque además de poder elegir que objetos llevabas al principio de la aventura (lo cual te llevaba a un final u otro) te enseñaba un montón de cosas porque se basaba en hechos históricos verdaderos…

    Responder a Un Español en Japón
  • Dani
    4/03/2008 | 16:28

    Desde luego, a raíz del artículo del otro día, volví a releer alguno, y sí que son un poco… ridículos a día de hoy, pero son divertidos.

    Responder a Dani
  • Anonimouse
    4/03/2008 | 18:03

    Muy bueno!!! Estamos a la espera de otra aventura!!!

    Responder a Anonimouse
  • El Tipo de la Brocha
    4/03/2008 | 21:05

    Tomo nota de cómo escribir «cimmerios». Gracias, Yo.

    Responder a El Tipo de la Brocha
  • Wiz!
    4/03/2008 | 23:36

    Jajaja, me dieron mucha risa las frases entre líneas xD
    Yo tenía varios de esos ^-^ Los leeré uno de estos días =D

    Responder a Wiz!
  • Neme
    10/05/2008 | 21:09

    No hay nadie que pueda echarme una mano para conseguir los 10 que me faltan para terminar la coleccion? no me importa que sean en catalan o en castellano, pues los tengo mezclados. Los 10 que me faltan son: 70-81-82-83-84-85-86-87-88-89-90 Gracias!!

    Responder a Neme
  • Neme
    16/05/2008 | 21:14

    Perdon, los 10 que me faltan son estos:
    56-70-81-82-83-85-86-87-88-89
    gracias!

    Responder a Neme
  • gaboxool
    1/09/2010 | 2:08

    yo me he leido el 7, 36, 37,53 y el d que hablamos aquí

    Responder a gaboxool
  • Dimitri
    7/11/2011 | 2:01

    La maquina del tiempo y en buescedad de real tambien
    era muy buenas serie de libro juego

    La maquina del tiempo la mañoria de los libros viajas al

    Pasado pero esta vasados en historias reales con exsion de
    En busquedad de la Atalntida y el unico de la serie

    Que viajeas al futuro el año 2085

    En cuanto a busqueda del real esta mas en focado a los

    Libro de rol indibidual habientado en la epoca del rey

    Arturo eso si con una dosie de hurmor raro en este tipo De libro

    Responder a Dimitri

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