Ago
6
2008

Tú vives la aventura

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Tú vives la aventura - En busca del tesoroNo hace mucho, hablamos de «Elige tu propia aventura», una colección de libros en los que, como lectores, podíamos tomar decisiones que hacían variar el rumbo de la historia. En 1987, aprovechando el tirón comercial de esta colección, la editorial Ariel publicó «Tú vives la aventura», una serie de tebeos que trasladó el formato de «Elige tu propia aventura» a un mundo de viñetas y bocadillos.

De esta colección, conservo aún los cuatro números que me compré en su día, todos ellos en bastante buen estado: «En busca del tesoro», «La esfera del tiempo», «Vacaciones peligrosas» y «El misterio del pato azul». No sé si son todos los que se publicaron, pero sí que son todos los que tengo.

El Club de la Aventura

Tú vives la aventura - Verja del club

Los tebeos comienzan con un dibujo a doble página. Una chica, dos chicos y un perro observan con cara de atontados una puerta metálica con un cartel colgado que contiene el siguiente aviso:

¡Atención! Si abres esta puerta, ingresarás en el Club de la Aventura. El club donde todo es posible.

Si queremos formar parte del club, no tenemos más que abrir la puerta, o, lo que es lo mismo, pasar de página. La pregunta es: ¿Realmente queremos formar parte de un club cuyo único requisito de ingreso es cruzar la puerta de entrada? Un poco ramplón, ¿no?

En fin, decididos a vivir un sinfín de aventuras, pasamos de página y ¡ya somos miembros del Club de la Aventura! ¡Hurra! Según el tebeo, ahora afrontaremos «incontables peligros» y tomaremos «arriesgadas decisiones». Estoy seguro de que no, pero sigamos adelante.

Para demostrar lo formal y prestigioso que es este club, nos entregan un carné de miembro, que me he tomado la molestia de escanear para que vosotros también podáis tener uno.

Tú vives la aventura - Carné del club

Además, el club debe de estar desesperado, porque, nada más ingresar, nos nombran jefes de la pandilla. Teniendo en cuenta que cuando me compré este tebeo tenía cinco años, uno se pregunta qué clase de cretino permitiría tomar decisiones de vida o muerte a un mocoso. Pues nuestros nuevos amigos. Os los presentaré. De izquierda a derecha son:

Tú vives la aventura - La pandilla

Zip: Un Milú de baja estofa. Se pirra por las salchichas y tiene miedo al agua.

Pamela: 14 años. Le gusta patinar, coleccionar autógrafos de Luis Miguel y la televisión. Confieso que, de pequeño, me repasaba los tebeos una y otra vez con la esperanza de encontrar la elección que me permitiera subirle la camiseta.

Long: 15 años. Le gusta la televisión, jugar al fútbol y el rock. A mí me recuerda a Chema, el panadero de Barrio Sésamo (en paz descanse).

Russ: 13 años. Le gusta montar en bicicleta, leer libros de aventuras y, qué raro, la televisión. Es un enano pecoso.

Pues bien, ya hemos conocido a los mentecatos que nos seguirían hasta el Noveno Círculo del Infierno si se lo pidiéramos, y ahora participaremos en una de sus aventuras. Como estamos en agosto y la mayoría de vosotros, de vacaciones, he escogido: «Vacaciones peligrosas».

Vacaciones peligrosas

Tú vives la aventura - Vacaciones peligrosasSi bien me mostré algo receloso a la hora de comenzar a leer un tebeo para niños de 7 años en adelante (lo pone en la contraportada), tengo varios comentarios que hacer. El primero es que este tebeo discrimina a las mujeres. La estrella de la función, o sea, nosotros, somos un tío. No se ve nuestra cara, pero nuestro sexo es evidente por varios motivos: uno, que nos llaman jefe, no jefa; y dos, nuestra pose desgarbada, propia del macho ibérico. Por otra parte, las niñas no suelen comprar tebeos con dragones, vikingos o pulpos gigantes en la portada.

Un amigo de la pandilla, Bill, apodado «el Sabio», está participando en un concurso de televisión. Si acierta tres preguntas, ganará un viaje en barco por el Mediterráneo para cinco personas. La respuesta a la última pregunta no tiene desperdicio:
Tú vives la aventura - Esto lo saben hasta los chinos

Lo que me llama la atención no es que los bocadillos contravengan el orden lógico de lectura, sino la frase, y cito textualmente: «¡Esto lo saben hasta los chinos!». Pelín racista el muchacho, ¿no? Si voy a tener que viajar con él por el Mediterráneo, espero que no visitemos Marruecos.

Siguiendo con la historia, el capitán del yate nos da a elegir entre partir inmediatamente o esperar a mañana. Él prefiere esperar, porque hoy es martes 13, pero yo preferiría salir cuanto antes para evitar que algún conocido me vea en compañía de cuatro menores con taras mentales. Sin embargo, sé, porque he hecho trampa y lo he mirado, que si escojo partir ya mismo, la historia terminará enseguida y yo no veré al pulpo de la portada, así que esperó al día siguiente.

En nuestra primera noche en alta mar, los guionistas deciden que mi personaje baje a la bodega para investigar el cargamento en plan guardia costera. Como, por alguna razón que se me escapa, no dispongo de mucho tiempo, debo elegir entre abrir una de las cajas de arriba o una de las de abajo, pero sólo una. Rápidamente, deduzco que, de querer ocultar productos de contrabando (orujo, peinetas, tortilla de patata…), la tripulación habrá utilizado las cajas de abajo.

Tú vives la aventura - Cargamento de armas

Nada más descubrir el cargamento de fusiles, soy sorprendido por uno de los tripulantes, que me encañona con su pistola. Me ocupo de él noqueándole con mi linterna y huyo con la pandilla en una lancha motora. Desafortunadamente, como me he olvidado de partirle el cuello al tipo que me pilló in fraganti para que no diera la alarma (qué olvido más tonto), los traficantes nos persiguen en una segunda lancha y abren fuego contra nosotros.

Alguien de la pandilla me pide que elija entre dirigirnos a la costa española o a la africana. En condiciones normales y con un Hitler en miniatura en el grupo, pondría rumbo a tierra patria con la esperanza de ser interceptado por la Guardia Civil como una vulgar patera; pero hoy vamos a la busca y captura de un pulpo gigante.

Tú vives la aventura - Moros

En tierras moras, recibimos una cordial bienvenida de unos jinetes beduinos armados con alfanjes y fusiles, lo que nos lleva a ocultarnos en un templo cercano. Allí encontramos una tinaja con un peso encima de la que sale una voz que implora nuestra ayuda. Como no he descartado la posibilidad de que sea un loro o un espíritu, le pregunto al grupo si no sienten curiosidad por saber qué hay dentro. Russ sugiere que puede tratarse de comida. ¿Comida que habla? ¿Con quién estoy viajando?, ¿con Hannibal Lecter?

Aunque me pica la curiosidad, decido abandonar a su suerte al inquilino de la tinaja y buscar una salida del templo que no esté guardada por beduinos furiosos. Tras encontrar esa salida, estropear el rodaje de una película de romanos y emprender una huida en jeep, elijo un camino «al azar» entre izquierda y derecha. El camino de la derecha nos conduce a la costa, donde encontramos un batiscafo y ¡un pulpo gigante!

Tú vives la aventura - ¡El pulpo gigante!

El octópodo arrastra a Pamela a las profundidades submarinas, y el empollón y yo nos sumergimos en el batiscafo para rescatarla. En estas páginas, echo en falta poder elegir entre arriesgar nuestras vidas en un aparato con la movilidad submarina de un arrecife o dejar morir a la chica. Sin embargo, una vez sumergidos, se me permite escoger entre ponerme un traje de buzo y salir a buscar a Pamela, que yace inconsciente sobre el lecho marino vigilada por el pulpo monstruoso, o volver a la superficie en busca de ayuda. Aunque la segunda opción es lo más parecido a dejar que Pamela se convierta en almuerzo para peces, no puedo desaprovechar esta ocasión de hacerme el héroe delante de una dama.

Salgo armado con un arpón, hago frente al pulpo y salvo a la chica, que no parece muy agradecida. A lo mejor hubiera preferido quedarse con los Snorkels. En la playa, nos encontramos con el propietario del batiscafo, un viejo profesor que nos invita a hacer un viaje científico al mar Egeo. «No hay nada que pueda interesarme menos», pienso yo. La pandilla vota en mi contra y pasamos las vacaciones más aburridas de la historia.

Me encantan estos tebeos.

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Categorías: Cómic, Juguetes-juegos

15 comentarios

  • Avatar
    6/08/2008 | 8:29
  • BiG_FooT
    6/08/2008 | 8:37

    De vulgaris no tiene mucho no???

    xDDD

    Yo tenia alguno de los de «Elige tu propia aventura» que tampoco eran que digamos una maravilla.. pero desconocia este otro best-seller!!! XDDD

    Por cierto.. el perro tiene un papel protagonista increible ehh xDDDD

    Responder a BiG_FooT
  • Dani
    6/08/2008 | 9:57

    Yo «Elige tu propia aventura» y hasta uno de un agente secreto sí. Incluso tengo un tebeo de elige tu propia aventura de Lobo (DC), que hicieron en Zinco con varias historias del protagonista. A lo que voy: esto no me suena nada de nada, y me ha extrañado. Eso sí, tiene una pinta graciosa, sin duda.

    Responder a Dani
  • Indeep
    6/08/2008 | 11:39

    Yo tenía un «Elige tu propia Aventura» de la serie Las Aventuras del Joven Indiana Jones. Estaba bastante curioso 🙂

    Responder a Indeep
  • The-RockeR
    6/08/2008 | 12:12

    Yo iba a decir lo mismo que Indeep. Los libros de este tipo que leí eran de Indiana Jones. Lo gracioso era que sólo había un camino largo, y si tomabas una decisión que no era la correcta, el libro se terminaba en 2 páginas.

    Responder a The-RockeR
  • kiantsu
    6/08/2008 | 13:18

    Genial artículo, me he reído un montón xD

    Menos mal que a mí esa época no me pilló ya que soy del 90, aunque recuerdo los libros de Pesadilla que eran parecidos al Tebeo este, aunque no eran tan LOL.

    Responder a kiantsu
  • El Tipo de la Brocha
    6/08/2008 | 20:14

    BiG_Foot:

    El papel del perro da que pensar. Incluso roba ristras de salchichas y roe huesos. ¿A quién se le ocurrirán esas ideas tan geniales?

    Responder a El Tipo de la Brocha
  • Chú
    6/08/2008 | 20:26

    yo tenía un libro de estossss

    buaaaaaa

    Responder a Chú
  • Stereofranky
    7/08/2008 | 1:43

    Seria bueno recibir uno de estos por estos lares…

    Responder a Stereofranky
  • El Tipo de la Brocha
    7/08/2008 | 10:34

    Así que, de momento, la única persona que conoce estos tebeos es una mujer (Chú). Eso no deja en buen lugar mi suposición de que iban dirigidos principalmente a los chicos.

    Por otro lado, a la vista de los pocos resultados que arroja Google buscando la expresión «tú vives la aventura» y de los comentarios que he leído aquí, puede que Chú y yo seamos todos los lectores que tuvieron estos tebeos.

    Responder a El Tipo de la Brocha
  • Rucabilly
    7/08/2008 | 10:53

    Yo si que los recuerdo, el problema es que por alguna razon que no comprendo (seguro que fue mi madre) ya no estan en mi poder, aunque acabo de ver que los hay en todocoleccion.net asi que comprare al menos uno para recordar otros tiempos
    Gracias por el post me ha traido muchos recuerdos

    Responder a Rucabilly
  • retropia
    11/08/2008 | 19:10

    Yo recuerdo que tenia uno sobre los ninjas en catalan y otro sobre el espacio en español.

    Muy guapos estos libros sobre todo para iniciarte en el vicio de la lectura

    Responder a retropia
  • El Tipo de la Brocha
    12/08/2008 | 10:14

    Retropia:

    ¿Uno de ninjas y otro sobre el espacio? ¿De esta misma colección?

    A ver si se editaron más números de los que yo pensaba…

    Responder a El Tipo de la Brocha
  • Lordvader
    14/08/2008 | 9:21

    Me encantaban estos libros, eso de ir eligiendo el desarrollo fue revolucionario para mi.

    Responder a Lordvader

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