Jun
19
2008

Tokio Blues

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Tokio BluesSiendo la primera vez que me enfrentaba a la lectura de un autor japonés (exceptuando el manga, claro está) que mejor que hacerlo eligiendo a Haruki Murakami, escritor nipón de merecido prestigio, y a su obra más famosa: “Tokio Blues”, escrita en 1987, aunque no se tradujo al español hasta 2005.

Ambientado en el Tokio de finales de los sesenta, “Tokio Blues” es lo que podría definirse como una novela vital y de personajes, una novela en la que no pasa “nada” (no hay una trama principal fuerte, por así decirlo) y sin embargo, ocurren multitud de cosas. Los protagonistas y los diálogos entre ellos, enmarcados por el entorno de la capital japonesa, son los responsables de llevar el peso de la acción.

Narrado en primera persona, el libro nos introduce en la piel de Toru Watanabe, un ejecutivo japonés que, mientras su avión aterriza en Hamburgo, se siente de repente transtornado al escuchar el tema “Norwegian Wood” de Los Beatles. Esto le llevará a 20 años en el pasado, para recordar su pasada juventud y, en concreto, a dos chicas que formaron parte de ella.

Ambientada en el Tokio de finales de los años sesenta, la novela sorprende precisamente por la poca diferencia con el mundo actual. Y es que al leer esta novela, si uno es seguidor de blogs como el de Kirai, que ya comentó esta obra hace unos años, descubre muchos de los lugares comentados por Héctor en sus relatos sobre la vida en Tokio.

Al leerlo, nos damos cuenta de que la forma de vida de los japoneses apenas ha cambiado en todo estos años, desde su progreso tecnológico a la evidente liberación sexual extraída de las vivencias del protagonista. La forma de vida de Watanabe podría ser la de cualquier adolescente japonés actual, salvando las distancias. No obstante, sus paseos por Tokio y los lugares que visitan los personajes no dejan de ser anecdóticos, y aunque ayudan a enmarcar la misma y convierten a la ciudad en un personaje más, no son el hilo conductor de la historia, si es que hay alguno propiamente dicho.

A través de los ojos de Toru vemos este mundo y como nuestro protagonista se relaciona con él. La gente que conoce, como se relaciona con ellos, sus conversaciones, sus sentimientos… hasta lograr una completa identificación con su manera de ver el mundo. La novela nos ofrece un pequeño pasaje, apenas una sección de su vida: el paso de la adolescencia a la juventud, una etapa crucial en la que se configura nuestra personalidad.

“Tokio Blues” es una novela tremendamente melancólica, y no es ninguna casualidad que la edad del protagonista coincida con la edad que tenía el autor en la época en que está ambientada la misma. Mientras se desgrana la historia es inevitable sentir una cierta sensación de nostalgia, no por los recuerdos comunes, ya que la diferencia de culturas nos lo impide, sino por la forma en que el autor sabe entretejer las palabras para hacernos partícipes de los sentimientos de Toru, creando un relato universal sobre el paso de la adolescencia a la juventud y como uno aprende a enfrentarse a la vida a su manera, un relato en el que siempre encontraremos puntos comunes. Pero sobre todo, es una historia sobre el ser humano y su búsqueda de la felicidad.

Los personajes de la novela son tan extraños como interesantes, con personalidades complejas y perfectamente trazadas, muy alejados de cualquier arquetipo. Y no solo eso, sino que las conversaciones entre ellos están construidas a la perfección, llevando el peso de la mayor parte del relato y mostrándose cada personaje a través de sus palabras.

El hilo incierto del relato proporciona una cierta sensación de incertidumbre. Como la propia vida, no sabemos si la historia acabará bien o mal, y el no tener la certeza de un final feliz nos hace desgranar cada página con la misma angustia que si vivieramos lahistoria en la piel de sus personajes.

De fondo, muy unido a la angustia vital, aparece siempre presente el tema del suicidio. Tanto Watanabe como Naoko y Midori, los tres protagonistas del libro, están marcados por la muerte de un ser querido, y deben encontrar la forma de seguir con sus vidas a pesar de ello. Este hecho tendrá un gran peso sobre las decisiones de cada personaje y la forma en que cada uno se enfrenta a la vida. Watanabe se encuentra encerrado en un triángulo amoroso entre dos mujeres, pero no creáis que se trata de una historia convencional. Y es que, irónicamente, esta novela tan dificil de describir como sorprendente y reveladora resulta su lectura.

Como detalle curioso, la novela esta repleta de guiños hacia el amante de la literatura contemporánea, a través de los libros que lee Watanabe durante el transcurso de la historia, que van desde “El gran Gatsby” (obra cumbre de Francis Scott Fitzgerald que, personalmente, encuentro bastante intrascendente) hasta “La montaña mágica” de Thomas Mann.

Este juego queda especialmente patente cuando, en uno de los pasajes del libro, Watanabe acude a una visita en un sanatorio perdido en las montañas y lleva consigo un libro para leer durante el viaje. Lo gracioso del tema es que el libro elegido, “La montaña mágica”, versa precisamente sobre la estancia de su protagonista principal en un sanatorio de los Alpes suizos al que inicialmente había llegado tan solo como visitante. Por supuesto este detalle no se menciona, sino que únicamente el lector aficionado a la literatura, que conozca la obra de Mann, será capaz de apreciar el paralelismo.

Por último, puede “Tokio Blues” que no tenga la prosa vibrante de los best sellers a los que estamos acostumbrados, pero en esta obra se intuye algo mucho mayor. La historia transcurre sin prisa, pero sin pausa, y atrapa al lector desde el principio. Pero sobre todo, posee un carácter de universalidad que la hará perdurar en el tiempo, como ha ocurrido con otros tantos grandes relatos en la historia de la literatura. En definitiva, la elección de la lectura de esta obra de Murakami ha sido todo un acierto. Si queréis redescubrir la buena literatura más allá de los autores clásicos, no dejéis de darle una oportunidad.

Cuenta con una trama absorbente y una sensibilidad pasmosa que demuestra como, bajo la aparente simpleza, el autor es capaz de tratar los aspectos más importantes de la psique humana. En cierto modo es parecido a las letras de los Beatles, simples en la forma y profundas en el contenido. “Tokio Blues” es una novela sobre la búsqueda del amor y la felicidad, y la angustia vital que en mayor o menor medida sacude a cada uno de nosotros en nuestro paso por este mundo. Si tenéis la ocasión de leerla, os aseguro que es una de esas novelas que os trastocará por completo.

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Etiquetas:

Categorías: Japón, Libros

15 comentarios

  • drugo
    19/06/2008 | 7:43

    Se lo ha leido mi mujer y me ha dicho que es muy guapo. Que no pasa nada, pero que es muy guapo. Tambien se ha leido Kafka en la orilla y le gusto mas.

    Responder a drugo
  • kirai
    19/06/2008 | 8:37

    Si te vienes por Tokio de viaje te llevo de paseo por donde iba Toru Watanabe 😉

    Responder a kirai
  • Mrs. Knook
    19/06/2008 | 9:17

    Éste está en mis próximas lecturas, el verano pasado descubrí a Murakami con Kafka en la orilla, y tengo pensado leer sus libros, empezando por tokio blues, y los demás que recomienda kirai como sputnik, mi amor 🙂

    Responder a Mrs. Knook
  • Mrs. Knook
    19/06/2008 | 9:17

    Por cierto si te vas a tokio, me apunto al viaje ;P

    Responder a Mrs. Knook
  • Huinen
    19/06/2008 | 9:42

    Me lo acabo de bajar para mi lector de ebooks. Me lo ha recomendado tanta gente que al final me lo voy a tener que leer. A ver si reconozco alguno de los lugares de mi estancia en Tokyo.

    Responder a Huinen
  • Pedre de Pedre
    19/06/2008 | 20:50

    Mmmm…Estooo…Michael Mann? Esa novela la escribió antes o después de Corrupción en Miami?

    Responder a Pedre de Pedre
  • borre
    19/06/2008 | 21:54

    Muy buen libro, se lo recomiendo a todo el mundo!!

    Responder a borre
  • q256
    19/06/2008 | 22:50

    Upsss gracias por el aviso Pedre de Pedre, ya lo he corregido. Lo curioso es que el link a la Wikipedia lo puse bien, solo que al escribir el nombre tuve un pequeño lapsus.

    Responder a q256
  • Pedre de Pedre
    20/06/2008 | 0:34

    Por cierto, aunque no estoy del todo de acuerdo -a mí “El Gran Gatsby” sí me parece indispensable (otra cosa sería el peso de Scott Fitzgerald en la literatura del siglo XX)-, el comentario es muy acertado. En mi opinión lo único que flojea en la novela es el final, pero también es cierto que no podía acabar de otra manera.

    Responder a Pedre de Pedre
  • Nestor
    20/06/2008 | 3:33

    He leido prácticamente todo lo publicado en español de Murakami (creo que sólo me faltan “Sputnik, mi amor” y “El pajaro que da la cuerda al mundo”) y este autor da mucho más de lo que parece. Con un lenguaje sencillo crea una atmósfera clara y trascendente, y picotea del surrealismo para elaborar tramas interesantes a un ritmo muy japonés, eso sí. Desde luego “Kafka en la orilla” o “La caza del cordero salvaje” son mis recomendaciones para ver su faceta surrealista, y si quereis una novela de amor “Al sur de la frontera al oeste del sol”.

    Responder a Nestor
  • Mazarbul
    20/06/2008 | 4:15

    Genial. Me lo llevé en un viaje en tren que hice Madrid-Granada, y me lo leí en las dos sentadas que fueron la ida y la vuelta. Lo mejor de todo es que ni me acordé del tiempo; me había atrapado tanto…

    Estoy ahora por leer la de “El pájaro que daba cuerda al mundo”. A ver si lo termino, porque es un tochaco gigantesco.

    Responder a Mazarbul
  • dabeat
    21/06/2008 | 19:14

    Muy interesante la entrada q256, te animo a que de vez en cuando nos pongas un post sobre libros 😉

    Responder a dabeat
  • Jorenob
    22/06/2008 | 11:42

    Tokio Blues también es el título de un disco de Horace Silver.

    Responder a Jorenob
  • Jose_
    22/06/2008 | 18:16

    Ese fué el primer libro de Murakami que leí (también motivado por el blog de Kirai) y me encantó. Al primer momento de tenerlo entre mis manos pensé que era muy largo, pero se me hizo corto. Haruki es como una droga: una vez empiezas no puedes parar. Ya me he leído Kafka en la orilla y Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Tiene un estilo único y que me encanta.
    Por cierto, gran análisis. Yo también te animo a que hagas más reseñas de libros.

    Responder a Jose_

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