Jul
25
2018

Sea Cloud. La historia de un velero legendario

Compartir en... Twitter Facebook Google+ Menéame Whatsapp

sea-cloud-velero
Tengo la pequeña afición de visitar los puertos de las ciudades costeras que visito (siempre y cuando sean fácilmente accesibles). Me gusta sentir el ajetreo de sus muelles y sobretodo ver como los barcos zarpan y atracan llenos de pasajeros o mercancías.

Es realmente espectacular ver las maniobras de cargueros o cruceros de gran tonelaje, no obstante los barcos que más me llaman la atención son los veleros.

Pequeños y aparentemente frágiles navíos, que aunque cuentan con motores, alcanzan todo su esplendor al desplegar su velas y navegar movidos tan solo por el viento.

Hoy os voy a contar la historia de uno de estos majestuosos barcos, un velero que tras casi un siglo en funcionamiento, ha vivido la opulencia, la guerra, el abandono y el resurgir de sus cenizas.

El velero más lujoso del mundo

Todo empezó a finales de años 20, cuando el magnate neoyorquino de las finanzas Edward Francis Hutton, decidió regalarte un yate a su segunda mujer, la empresaria Marjorie Merriweather Post.

El diseño del buque corrió por parte de los ingenieros navales Gibbs & Cox, contando con la colaboración de Phil Rhodes. Su construcción comenzó en 1929 en los astilleros Fried Krupp (Kiel, Alemania), dos años después fue botado, y finalmente en junio de 1932, entregado con el nombre de Hussar, a sus adinerados dueños, que lo estrenaron realizando una travesía de nueve meses.

sea-cloud-hussar-cubierta

Se trataba de un yate de motor y velas de 109,50 metros de eslora y 2.492 toneladas de peso, capaz de alcanzar los catorce nudos. Contaba con cuatro mástiles, treinta velas y setenta y dos tripulantes. Su interior albergaba chimeneas y baños en mármol de Carrara, sedas de la India, grifos bañados en oro, telégrafo, teléfono, hospital y cámara de refrigeración. Fue el yate de vela más grande y lujoso del mundo en ese momento.

La pareja se divorció en 1935. Marjorie se quedó con el buque, al que rebautizó como Sea Cloud, y ese mismo año se casó con el abogado y diplomático Joseph E. Davies. Poco después, Joseph fue nombrado embajador de Estados Unidos en la Unión Soviética, de manera que ambos se trasladaron en el barco hasta Leningrado.

Estando allí atracados, el yate se convirtió en una especie embajada informal flotante a la que acudieron millonarios, celebridades, reyes y otros diplomáticos. Durante este época el velero incorporó porcelana de Sévres, antigüedades e incluso huevos de Fabergé. En 1938, dada la creciente hostilidad de la zona, el barco se trasladó a Estambul.

sea-cloud-hussar-interior

El fin de una época dorada

En 1942, durante la segunda guerra mundial, Marjorie cedió el velero a la guardia costera de los Estados Unidos por el simbólico precio de un dólar. Pasó a llamarse USS Sea Cloud bajo el código militar IX-99, le quitaron los mástiles, fue repintado de color gris, y sus lujoso interior fue sustituido por detectores submarinos y equipos de observación meteorológica. Fue utilizado como estación meteorológica, y realizó tareas de vigilancia, guardacostas y transmisión de datos.

A finales de 1944 el buque fue devuelto a su propietaria, que invirtió 175.000 dólares en devolverle su aspecto anterior. Los trabajos de rehabitación duraron casi cuatro años. Sin embargo, en 1955 lo vendió a su amigo el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo por medio millón de dólares, quien lo bautizó como Angelita en honor a una de sus hijas, convirtiéndose en barco presidencial.

sea-cloud-ix-99

Durante la Segunda Guerra Mundial, el Sea Cloud se convirtió en un buque militar

El 30 de mayo de 1961 Trujillo fue asesinado violentamente. Su familia decidió entonces huir del país en el Angelita, llevándose consigo dinero, objetos de valor e incluso el cadáver del dictador. El nuevo gobierno dominicano interceptó el barco, adjudicándoselo a la armada del país bajo el nombre de Patria.

En 1966 el presidente de la Operation Sea Cruises Inc, John Blue, compró el barco por 725.000 dólares, lo mandó restaurar en Nápoles, y lo rebautizó como Antarna en 1969. Su idea era crear un buque-escuela donde los estudiantes complementarían sus estudios académicos con un programa en el mar, a bordo de grandes veleros. Lamentablemente, diversos problemas legales con los autoridades estadounidenses, hicieron que el yate acabara intervenido e inmovilizado en el puerto de Colón (Panamá), donde pasaría ocho largos años.

El resugir del Sea Cloud

En 1978, el capitán alemán Hartmut Paschburg y un grupo de empresarios compraron el barco por 800.000 dólares, e iniciaron una dura travesía de tres meses rumbo a Kiel. Lo llevaron al astillero donde se había construido, y allí tras nueve meses de trabajo, renació en 1979 el Sea Cloud en todo su esplendor y con su aspecto original.

Desde entonces se comercializa como crucero de lujo, con una capacidad para sesenta y cuatro pasajeros, atendidos por sesenta tripulantes. Algunos de sus treinta y dos camarotes aun conservan mármoles o muebles originalmente adquiridos por Marjorie.

sea-cloud-actualidad

En 1993 es comprado por su propietario actual, el empresario alemán Herman Eble, presidente de Hansa Treuhand Group. Animados por el éxito del crucero, en el año 2000 mandaron construir un velero gemelo, el Sea Cloud II, construido en los astilleros asturianos Gondán, y que cuenta con todos los adelantos de un buque de última generación.

Ambos barcos navegan actualmente en el Mediterráneo y Caribe, siendo operados por Sea Cloud Cruises, y a menudo bajo contrato con la National Geographic Society. Su llegada a puerto no deja indiferente a nadie, creando gran expectación y admiración por su belleza y distinción allá donde atracan.

Fuentes

Historia del Sea Cloud
Sea Cloud (Wikipedia en inglés)
Sea Cloud, el antiguo barco de Chapita en La Vanguardia
“Sea Cloud”: una leyenda de lujo a flote en “de la mar y los barcos”

Etiquetas: , , , , ,

Categorías: Historia, Viajes-Lugares

1 comentario

  • Folixa-astur
    4/08/2018 | 21:19

    Tuve la suerte, siendo un enano, de visitar el Sea Cloud II cuando aún estaba en el astillero Gondán en Figueras (Asturias) gracias a un familiar que trabajaba allí. Era (y es) una pasada, para mi fue toda una experiencia.

    Gracias por hacerme revivir aquellos recuerdos!

    Responder a Folixa-astur

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos marcados con * son obligatorios.

Todos los comentarios insultantes o no relacionados con la entrada serán borrados sin piedad.

Tómate unos minutos para escribir correctamente, sin abreviaturas ni faltas de ortografía. El resto de usuarios te lo agradecerán.