Nov
9
2016

Madrid subterráneo: túneles y secretos de la villa

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Madrid subterráneo

Cuando llegué a Madrid, allá por el año 2000, recuerdo que un compañero de clase me contó la historia de que existía gente que tenía por hobby recorrer las entrañas de Madrid a través de sus túneles subterráneos.

Según me contaba, en una ciudad como Madrid, cuyo subsuelo está recorrido por cientos de vías subterráneas (túneles de mantenimiento, túneles de metro, antiguos túneles que comunicaban edificios de la ciudad) uno podía recorrer la ciudad de una punta a otra sin salir a la superficie.

Desde luego, se trata de un hobby no apto para claustrofóbicos, ya que la mayoría de estos túneles no tienen absolutamente ningún punto de luz y la única forma de orientarse en los mismos es con brújula y linterna en mano.

La historia me llamó la atención (prueba de ello es que todavía me acuerde de la misma, más de 15 años después) pero lo cierto es que nunca había investigado más allá sobre los túneles más famosos que recorren el subsuelo de la ciudad… hasta hoy.

Un subsuelo lleno de secretos:

Tirando de hemeroteca, una de las referencias más antiguas a la existencia de un complejo entramado subterráneo por debajo de la ciudad de Madrid data ni más ni menos que de 1987, en un artículo de El País titulado “Las tripas de la villa”. En dicho artículo se habla de 4.500 kilómetros de túneles y galerías. Si tuviéramos en cuenta todos los túneles del metro, sobre todo a partir de la gran expansión del trazado que tuvo lugar a partir de la década de los noventa, es de suponer que a día de hoy la cifra sea muy superior.

Sin embargo, no quiero hablar de los túneles, por así decirlo, “oficiales”. Ya os conté en una ocasión la historia de la estación fantasma del metro de Madrid (que ya no es tan fantasma desde que se puede visitar), pero hoy quiero centrarme en túneles de uso privado, construidos normalmente por motivos militares, motivos de seguridad… o de comodidad.

Los túneles del Palacio Real

El Madrid del siglo XVII era una ciudad bastante caótica y mal planificada, de calles estrechas y laberínticas. Es por esta razón por la que Felipe IV mandó construir una serie de túneles que conectaban directamente el Palacio Real con los lugares más frecuentados por sus habitantes, a saber:

Madrid subterráneo - Tuneles del Palacio Real

  • Túnel del Monasterio de la Encarnación: Dicho monasterio era el lugar al que solían acudir los monarcas para atender al servicio religioso. No penséis en el túnel como un pasadizo oscuro y lóbrego, ya que se trataba de una obra de amplias galerías subterráneas, iluminadas con hachones impregnados de brea y decoradas con obras de arte. También existe una leyenda urbana que asegura que una parte de estas galerías permanecía inundada por el agua, lo que servía a Felipe IV para, embarcado en una góndola, acudir cómodamente a sus encuentros amorosos con una novicia del convento.
  • Túnel del Teatro Español: A través de dicho túnel se accedía a una antecámara de tres pasillos, uno de los cuales daba directamente al palco ocupado por el monarca, y los otros dos conectados con dos edificios religiosos del Barrio de las Letras. Aunque fue mandado derribar por José Bonaparte, todavía existen tramos del mismo, uno de los cuales unía el Palacio Real con la Plaza de la Paja, así como otro tramo bajo el palacio de Anglona, en la calle Segovia.
  • Túnel de Alfonso XII: Al parecer, dicho monarca era bastante aficionado a las salidas secretas durante su juventud, utilizando una serie de túneles y pasadizos que, partiendo una vez más del Palacio Real, iban a dar al mesón Torre-Narigües, hoy desaparecido, pero que estaba situado en la Calle del Factor.

El túnel de Bonaparte

También partiendo del Palacio Real, encontramos el famoso Túnel de Bonaparte.

A mediados de 1808, España se encontraba en plena guerra de independencia contra Francia, y el rey de España por aquel entonces era el hermano de Napoleón, José Bonaparte (conocido despectivamente como Pepe Botella, en alusión a un supuesto alcoholismo que parece ser que no era cierto).

De cualquier forma, su situación como rey de España era bastante provisional. Aunque fue proclamado rey en Madrid el 25 de julio, no pudo establecerse en la capital hasta que su hermano envió al grueso del ejército para asentar su gobierno.

En el año 1810, José Bonaparte encargó a Juan de Villanueva (el que posteriormente sería el arquitecto del Museo del Prado) la construcción de un túnel que uniera el Palacio Real con la Casa de Campo. El objetivo de este túnel era conectar su residencia oficial con la Casa de Vargas, un palacete situado justo enfrente, en donde el monarca residía en realidad por cuestiones de seguridad.

Madrid subterráneo - Túnel de Bonaparte

El túnel discurría bajo la avenida de la Virgen del Puerto, que estaba elevada artificialmente para proteger al palacio de los desbordamientos del río Manzanares. Por aquel entonces era un simple túnel abovedado recubierto de ladrillo, aunque en 1891 sería reformado convirtiéndolo en una especie de gruta con decoración natural.

En 1931, la Casa de Campo, hasta entonces coto de caza privado de los reyes, se convirtió en parque urbano, y el famoso túnel se abrió al público. Durante la Guerra Civil Española, el túnel fue utilizado como línea de abastecimiento de munición y personal durante la defensa de Madrid, sobre todo en el transcurso de la batalla de la Ciudad Universitaria.

Con las obras de soterramiento de la M-30 llevadas a cabo a principios del siglo XXI, el túnel se ha visto cortado por uno de los túneles de dicha carretera. Actualmente ya no es posible acceder al mismo y ha perdido su función original, seccionado por los muros de hormigón de la carretera subterránea.

El túnel de la Cibeles

Madrid subterraneo - Estatua de la diosa Cibeles

Madrid fue uno de los frentes más disputados de la Guerra Civil Española. Durante dicha guerra, en la famosa Plaza de Cibeles se situó un búnker antiaéreo aprovechando las galerías subterráneas ya existentes. El acceso al búnker se realizaba a través de los servicios públicos que se encuentran entre dicha Plaza y el cruce con el Paseo del Prado. Los servicios todavía se encuentran ahí, pero el búnker ya no es accesible.

En dicho búnker estuvo emplazada la sede subterránea del Estado Mayor del Ejército Republicano durante la duración de la contienda, entre 1936 y 1939.

El búnker comunicaba a su vez, mediante un túnel subterráneo, con el Palacio de Buenavista, que era entonces la sede del Ministerio de la Guerra (hoy es el Cuartel General del Ejército).

El túnel del Banco de España

Justo debajo del edificio del Banco de España se encuentra su cámara acorazada, que vendría a ser el equivalente patrio a Fort Knox: el lugar donde se guarda el “tesoro” nacional, compuesto en su mayoría por lingotes y monedas de oro, conteniendo aproximadamente un tercio de las reservas totales del país.

Durante mucho tiempo las medidas de seguridad de dicha cámara acorazada, construida en 1930, sonaban a leyenda urbana, pero desde hace unos años se conocen algunos detalles de las mismas y lo cierto es que se aproximan bastante a lo que indicaban los rumores.

Madrid subterráneo - Puerta acorazada de la cámara del Banco de España

Puerta acorazada de acceso a la cámara del Banco de España

El acceso a la cámara acorazada, un espacio de unos 500 metros cuadrados, se realiza a través de una enorme puerta, que pesa la friolera de 16 toneladas y se abre mediante dos llaves diferentes. Una vez abierta la puerta, tenemos que descender por un túnel vertical de 36 metros utilizando un ascensor fortificado que necesita también una llave.

Tras salir del ascensor habrá que franquear una segunda puerta acorazada y cruzar un puente retráctil que cruza sobre un foso, al estilo medieval. Hecho esto, ya solo nos quedaría franquear una última puerta para acceder al tesoro en cuestión.

En los estantes de la cámara se guardan 5.400 lingotes de oro puro estándar. Cada lingote pesa 12,5 kilos y vale unos 466.000 € al cambio actual. Además, hay otros 2.000 lingotes irregulares y 34 lingotes de oro nazi con la cruz gamada.

Además de las medidas de seguridad modernas (cámaras de vigilancia, etc.) el mecanismo de defensa más antiguo de la cámara acorazada, que se activa en caso de saltar las alarmas, consiste en un canal de agua subterráneo que discurre por la zona, y que abastece a la cercana fuente de la Cibeles.

Madrid subterraneo - Sistema de inundación del Banco de España

Sistema de inundación de la cámara acorazada del Banco de España.

Si alguien intentara robar en la cámara, las puertas de la misma se cerrarían y el dispositivo en cuestión inundaría la zona en cuestión de minutos. Aunque, según sus responsables, esto todavía no ha ocurrido nunca.

Fuentes:

Madrid oculto – Túneles
“Las tripas de la villa” en El País
“El Palacio Real de Madrid. Historia, secretos y leyendas de un noble edificio” en derebusmatritensis.com
“Túnel de Bonaparte” en Rutas con historia
Túnel de Bonaparte (Wikipedia en español)
“Bunker Fuente de la Cibeles” en rutasconhistoria.es
“La camara del oro del Banco de España al descubierto” en Radiocable.com
“La trampa mortal del Banco de España: su cámara acorazada” en ABC

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Categorías: Historia, Viajes-Lugares

15 comentarios

  • Vero
    9/11/2016 | 10:21

    Fascinante!!!! O_o

    Responder a Vero
    • q256
      9/11/2016 | 22:05

      Gracias por comentar Vero! Me alegro de que te haya gustado.

  • Sergio Munari
    9/11/2016 | 22:45

    Maravilloso artículo,de un Madrid horadado y con misterios en sus entrañas.

    Responder a Sergio Munari
  • DGrumpy
    10/11/2016 | 10:03

    Increíble. Me encantan las historias de las “entrañas” y lugares secretos de las ciudades.
    Pensaba que el sistema de inundación de la cámara acorazada del banco de España era una leyenda.

    Responder a DGrumpy
  • mastercaba
    12/11/2016 | 18:44

    Lo del Banco de España me ha encantado. Desde luego, hay mentes brillantes con ideas geniales. Sólo un fallito: la M-30 no se soterró en el siglo XX. Es más, en el siglo XX ir por la M-30 era una movida importante y un atasco permanente… Por lo demás, magnífico artículo!

    Responder a mastercaba
    • q256
      13/11/2016 | 15:01

      ¡Cierto! ya lo he corregido por “siglo XXI”, tal como estaba escrito parece que la M30 se hubiera soterrado antes siquiera de construirse :D.

  • barbol
    17/11/2016 | 4:28

    la foto no es del banco de España

    Responder a barbol
    • Daniel Mayor
      17/11/2016 | 12:14

      Así es. Esa cámara acorazada está en los subterráneos de la sede del Instituto Cervantes, justo al otro lado de la calle Alcalá que el Banco de España, y ahora tiene un uso diferente al que tenía cuando el edificio era la sede del Banco Español del Río de la Plata.

    • q256
      17/11/2016 | 20:42

      Gracias Daniel, se agradecen los comentarios que aparte de señalar erratas, aportan algo de información 🙂

      No obstante, el edificio de la foto lleva siendo la sede del Banco de España desde 1891, y dado que la cámara se construyó en 1930, entiendo que está bajo dicho edificio, y no en los subterráneos que apuntas. ¿Podrías aportar algún enlace que aporte más información?

    • Elaine Marley
      18/11/2016 | 2:51

      Un indicio de que Daniel está en lo cierto es que el anagrama del Instituto Cervantes figura a ambos lados del nombre “Caja de las Letras”.

    • q256
      18/11/2016 | 13:24

      Vale, ya veo donde está el error. Os referíais a la foto de la puerta de la cámara acorazada, y yo había entendido que os referíais a la foto del edificio por fuera (la usada en el esquema que explica como se inunda).

      Efectivamente la foto de la puerta de la cámara acorazada era errónea, había colocado la foto de la cámara del Instituto Cervantes (que también tiene cámara acorazada ya que el edificio que lo aloja fue en su día un banco, como apunta Daniel), NO la del Banco de España.

      Ya he corregido la fotografía en cuestión.

  • Ignacio Agulló
    17/11/2016 | 7:28

    El artículo es interesante. Hay un pequeño error: “En 1802, España se encontraba en plena guerra de independencia contra Francia”. 1812 quizás.

    Responder a Ignacio Agulló
    • q256
      17/11/2016 | 9:52

      Cierto, más bien debería decir “1808” que es cuando fue proclamado rey José Bonaparte. Ahora lo corrijo.

  • Dudoso
    17/11/2016 | 19:24

    Osea, que si intentas robarlo, mueres ahogado? No creo que eso sea muy “constitucional”

    Responder a Dudoso
    • Martixd007
      15/02/2018 | 16:22

      Lo que no es constitucional es robar un banco, vaya tontería.

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