Indiana Jones y el Cetro de los Reyes
por El Tipo de la Brocha
Si andáis buscando un videojuego protagonizado por vuestro arqueólogo favorito (me refiero a Indiana Jones, no a Mark Lehner ni a ningún otro profesional serio), con un argumento interesante, diálogos brillantes, nazis malvados y muchos acertijos, deberíais probar “Indiana Jones and the Fate of Atlantis”. Si, por el contrario, preferís un juego de Indy que podría haber salido perfectamente hace cuatro o cinco años y queréis muscular vuestros raquíticos antebrazos, “Indiana Jones y el Cetro de los Reyes”, en su versión para Wii, es vuestra elección.
De todas formas, el primero es un contenido extra del segundo, así que si éste no os gusta, como mucho habréis perdido unos 50 euros, que es lo que costaría “El Cetro de los Reyes” si le restásemos el precio que tenía el “Fate of Atlantis” cuando Activision lo reeditó hace dos o tres años. Además, en mi caso, si no me hubiera gastado ese dinero en este juego, probablemente habría acabado haciéndolo en el cómic de “Batman: Año Uno”, un disco de Mötley Crüe y 102 rollos de papel higiénico. Qué bien me hubiera venido ese papel higiénico.
Después de ver tres veces
Navidad, el día más maravillo del año. O al menos eso dicen más canciones de las que puedo recordar. Por desgracia, yo ya he olvidado cuándo fue la última vez que celebré unas Navidades como Dios manda, con Belén, árbol y toda esa parafernalia. Es más, en el curro ni siquiera me he tomado vacaciones. Y mi billete de lotería no estaba premiado. Otros 20 euros a la porra.
Aprovechando el renacido interés sobre la figura de este personaje, y dado que la cuarta entrega, sobre la que hemos publicado no
Pensaba quejarme de lo largo que es el título de la película, pero, en lugar de eso, iré al grano y os resumiré toda mi opinión en una sola frase: “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” es una película muy entretenida que sólo pierde puntos si se compara con sus predecesoras. ¿Qué quiero decir con esto? Pues, sencillamente, que al lado de otras pelis de aventuras se merece un sobresaliente, pero comparada con la llamada “trilogía original” se queda en un notable raspado. De todos modos, no se puede competir con los buenos recuerdos, ¿verdad?