Inaugurado el 31 de diciembre de 2004 y situado en Taiwan, el Taipei 101 es, oficialmente, el edificio más alto del mundo, con 509 metros de altura. Aunque la Torre Sears de Chicago es más alta (527 metros) es debido a la antena de comunicaciones que lleva en el tejado, siendo superada a nivel de azotea por el Taipei 101: la azotea de la Torre Sears está a 442.3 metros de altura, frente a los 448 del Taipei 101.
El coloso de Taiwan ha costado en total 1.800 millones de dólares. Para recorrer sus 101 pisos (cinco de ellos subterráneos) cuenta con los ascensores más rápidos del mundo, capaces de alcanzar velocidades de hasta 60 km/h. Curiosamente, estos ascensores son de dos plantas, para poder llevar a más pasajeros en cada viaje. En el centro del edificio, un péndulo de 800 toneladas sirve para amortiguar el desplazamiento lateral del edificio que provoca el viento.
El edificio, de color verde claro, es un proyecto del arquitecto japonés C.Y. Lee, y pretende evocar la abertura de los pétalos de una flor o de ramas de bambú. Su diseño ha sido supervisado, a su vez, por un maestro de Feng Shui (arte/ciencia de origen chino que busca la mejor forma de distribuir los muebles de una habitación -o incluso la orientación de un edificio- para crear corrientes positivas de energía).
Este coloso cuenta con cerca del 198.000 metros cuadrados destinados a oficinas; un centro comercial, que ocupa cinco plantas del complejo y un observatorio, situado en la planta 89. Asimismo, la Bolsa de Taiwan ocupará siete plantas del edificio.
El Taipei 101 es además el edificío más tecnológicamente avanzado construído hasta la fecha. Cuenta con conexiones a Internet de fibra óptica y por satélite, permitiéndole alcanzar velocidades de conexión de hasta 1 gigabit por segundo.
Problemas de peso
La zona de Japón y Taiwan es una zona de subducción, donde la placa oceánica se introduce bajo la placa continental. En las zonas de subducción es dónde se concentra el 80 % de la actividad sísmica mundial. Debido a ello, El Taipei 101 es el único superrascacielos capaz de soportar terremotos de grado 7 en la escala de Richter.
Pero no sólo es el edificio más alto sino también uno de los más pesados. Pesa aproximadamente 700.000 toneladas, lo que lo convierte en un importante punto de presión sobre la frágil corteza de la zona de Taiwan, debido a las rocas sedimentarias sumamente blandas que se hallan de la cuenca de Taipei. El peso del acero y el hormigón se distribuyen sobre una superficie de 15.081 metros cuadrados, lo que significa una gigantesca presión de 4,7 bares sobre la tierra que está debajo.
Esta sobrecarga producida por el rascacielos podría haber reabierto una antigua falla geológica. Antes de la construcción del Taipei 101, la cuenca de Taipei era una zona estable sin fallas sísmicas activas en la superficie: sólo registraba microterremotos (inferiores a una magnitud 2) que ocurrían aproximadamente una vez al año. Según el geólogo Cheng Horng Lin, de la Universidad Nacional de Taiwán: “La construcción del Taipei 101 es totalmente diferente a la de muchos otros edificios altos, porque se usaron estructuras híbridas hechas tanto de hormigón como de acero para darle mayor protección contra terremotos e incendios. Por lo tanto, tiene una enorme carga vertical sobre sus cimientos”.
Otros especialistas son más precavidos a la hora de asociar la construcción del rascacielos con los terremotos. “Un edificio puede cambiar la tensión sobre el suelo pero difícilmente alcanzaría los 10 kilómetros de profundidad, que es el nivel desde donde surgen los terremotos”, dice John Vidale, experto en seísmos de la Universidad de California en Los Angeles.
Fuentes:
Skyscraperpage.com
Taipei 101 (Wikipedia en español)
“La amenaza sísmica del rascacielos Taipei 101″ en belt.es