feb
15
2012

Chucherías en peligro de extinción

por

Chucherías

Cuando éramos niños, no había nada que nos pusiera más contentos que cuando nuestra madre nos daba los cinco duros que le habían sobrado de la compra para que los gastásemos en chuches. Bueno, si que había algo mejor: cuando nuestro abuelo nos daba 100 pesetas los fines de semana, ¡100 pesetas! Toda una fortuna, pero eso ya eran palabras mayores…

Tal y como en su día ya se comentó, con esas 25 pesetas un crío podía hacer decenas de combinaciones para elaborar un hiperglucémico y supercalórico menú: caramelos, nubes, regalices, chicles y un sinfin de “chuminadas” (como las llamaba mi madre) fueron causa de más de un dolor de barriga y alguna que otra caries.

Con el paso del tiempo el interés por las chucherías iba disminuyendo, mientras que nos empezábamos a aficionar a los cromos primero y a las revistas de videojuegos después, hasta que llegaba el día en el que sin saber porqué, nos dejaban de hacer ilusión las chuches y dejábamos de consumirlas.

Hace no mucho, entré por casualidad en una tienda de golosinas situada en unos grandes cines, de repente montones de dulces recuerdos que acompañaron mi infancia empezaron a aflorar en mi mente. ¡Mira, el fresquito! ¡Mira, palotes! ¡Mira, moras! Un momento… ¿Dónde están los caramelos Drácula? Y ¿los chicles Boomer? Con cara de extrañeza abandoné la tienda y me pregunté como era posible que no tuvieran las “chucherías de toda la vida”, aquellas que mi hermana mayor ya consumía cuando era niña y que ella ya conocía desde hace un montón de años.

Al día siguiente me puse a investigar un poco sobre qué es lo que había ocurrido durante este tiempo, miles de dudas asaltaron mi cabeza ¿Tantos caramelos comía cuando era niño que al dejar de consumirlos las empresas se habían arruinado? ¿Ya no era rentable el negocio del azúcar? ¿A quién se le ocurrió hacer una chuche con forma de huevo frito?

Después de hacer unas cuantas averiguaciones, hoy vengo a contaros que ha sido de las golosinas que marcaron varias generaciones y que, como podéis intuir por el título de este artículo, están en peligro de extinción. Allá vamos.

Caramelos Drácula

Chucherías - Caramelos DráculaEs un clásico entre los clásicos. Se venden desde 1943, mi padre ya los comía y todos los recordaréis por el intenso color rojo (imitando a la sangre) que se te quedaba en la lengua y a veces en los dientes, después de comerlos. Y es ahí en donde residía la gracia y el éxito de estos caramelos, en el “simple” valor añadido de que te coloreaban la lengua. El envoltorio era blanco con las esquinas rojas y en el centro aparecía un vampiro. A mi me encantaban, eran muy baratos, por 5 pesetas te daban 3 caramelos, estaban muy ricos y te después de comértelos podías hacer un rato el imbécil haciéndote pasar por el mismísimo conde Drácula.

Actualmente se siguen vendiendo, pero si que es cierto que son más difíciles de encontrar. Parece ser que han “pasado de moda” y que ya no mola tanto como antes el llevar la lengua de colores. Quién sabe, quizá con el resurgir televisivo de series y películas basadas en vampiros y zombies empecemos a ver niños comiendo caramelos Drácula por todos los lados. Ojalá.

Caramelos Frankenstein

Chucherías - Caramelos FrankensteinAlgo de peor suerte corrió el hermano pequeño de los caramelos Drácula, los caramelos Frankenstein. Se trataba de caramelos de color verde con sabor a melón y que por su puesto te dejaban la lengua de color verde, es decir, seguían la línea de los personajes de terror que te coloreaban la lengua pero tenían menos gracia. Estaban ricos, sin más, y no daban tanto juego como los caramelos Drácula, porque, con la lengua verde, ¿a qué podías jugar? ¿a que te acabas de comer un plato de acelgas?

Actualmente los comercializan, pero solo los he encontrado a la venta por Internet, en bolsas de 1 kilo. No digo que no se vendan en kioscos y demás, solo digo que yo no los he visto en ningún comercio de calle, quizá buscando un poco más a fondo se puedan encontrar.

Tal vez, si los caramelos Frankenstein hubiesen triunfado algo más, la empresa “caramelos el turco” se hubiese aventurado a crear otras variedades como “caramelos hombre lobo, que te pondrían la lengua azul y sabrían a piña (nunca he entendido por qué en el mundo de las golosinas se asocia el color azul al sabor a piña, ¿desde cuando hay piñas azules?) o caramelos momia que te pondría la lengua blanca y sabrían a… Bueno, que cada uno saque sus propias conclusiones.

Caramelos de Cubalibre

Chucherías - Caramelos CubalibreEran de mis favoritos, sabían como a Coca-Cola pero con un toque especial que no sabía describir. El envoltorio era de color dorado y negro y siempre me pareció muy elegante. Comerse uno de estos caramelos para mí era un signo de distinción. Nada de hacer el capullo como lo hacías con los caramelos Drácula, estos caramelos había que disfrutarlos tranquilamente.

De pequeño, no tenía muy claro lo que era un cubalibre, pero lo si que sabía es que era una bebida de adultos, de modo que tomar estos caramelos me hacía sentir un poco más mayor.

Siguen existiendo y la verdad es que me ha sorprendido bastante, pensé que dada la sociedad sobreproteccionista y paranoica en que nos hemos convertido los habrían prohibido hace tiempo (como hicieron con los cigarrillos de chocolate) por incitar al consumo de alcohol entre los menores.

Por suerte aún se pueden encontrar buscando un poco, es más, han sacado otros caramelos con sabores de bebidas alcohólicas tales como whisky, champán, mojito e incluso calimocho. No obstante supongo que estos caramelos están orientados a personas de más edad.

Caramelos gajo

Chucherías - Caramelos GajoEstos caramelos existen desde el principio de los tiempos, yo creo que antes de que el hombre inventara el fuego, ya había inventado estos caramelos. Bueno, tanto no, pero casi…

Se trataba de caramelos con forma de media luna (gajo) imitando a las piezas de la fruta. Los había de dos variedades, naranja y limón. Su envoltorio era transparente y tenía dibujadas en blanco las líneas del contorno y los “nervios” del centro. Así de sencillo y así de rico.

Yo prefería los de naranja y siempre estaban presentes en las bolsas de cumpleaños de todos los niños. Los de limón no me sabían tan ricos así que los solía mezclar con otro de naranja o incluso con un caramelo Drácula. Toda una explosión de sabores y todo un subidón de azúcar para el cuerpo. Eran los ochenta y un caramelo sin azúcar era como un abrigo sin hombreras.

Actualmente se siguen vendiendo pero en vez de con forma de gajo ahora son redondos como si fuera una rodaja de naranja o limón. No se si será la misma empresa la que los fabrica, pero su sabor es bastante parecido a como los recordaba. Eso sí, ya no se encuentran con tanta facilidad como hace años.

Chicles Tico-Tico

Chucherías - Chicles Tico-TicoEn su día fueron bastante famosos, su delicioso e inconfundible sabor a sandía marcó a toda una generación. En lugar de tener la típica forma de pastilla rectangular como todos los demás, los chicles tico-tico tenían forma de cilindro, similar a los palotes. Eran los únicos (con permiso de los chicles Bubbaloo) que podían hacer sombra a los Boomer.

Su sabor era único, creo que no había en el mercado otro chicle con sabor a sandía, y si lo había, desde luego que no estaba tan logrado como el de estos chicles.

El problema que había en mi cole es que esos chicles eran “chicles de niñas” (posiblemente por el envoltorio color rosa y el aroma afrutado que tenían) y si eras chico, comerte uno de estos te podía suponer la burla por parte de los demás niños. No se a quién se le ocurriría semejante sandez, pero aquello se extendió y había que mascarlos de manera clandestina para evitar bromas a tu costa.

Hace poco los volví a probar. Su sabor es tal y como lo recordaba, lo único es que no dura mucho. No me costó demasiado encontrarlos, así que espero que todavía sigan teniendo tirón entre los chavales.

Chicles Boomer

Chucherías - Chicles BoomerEl rey de reyes, era la marca que te daban cuando ibas a la tienda y pedías un chicle. Eran rectangulares con rayas blancas y al principio los había, principalmente, de fresa y menta. No obstante, innovaron muchísimo tanto en forma, como en sabores. Ellos fueron los inventores del famoso chicle sabor natillas y del kilométrico Boomer como ya comentamos hace un tiempo.

Sin embargo, y sin saber muy bien como, han ido perdiendo fuerza frente a otras marcas que no utilizan azúcar en su composición como Clix o Happydent, pero que no tienen ni mucho menos el mismo sabor y no cuentan con una mascota tan carismática como Boomer. En el año 2008 cerraron su fábrica de Tarazona (Zaragona) y fueron absorbidos por un grupo empresarial mayor, así que no están en su mejor momento que digamos.

Hoy por hoy y pese a los rumores que dicen que ya no se comercializan, se pueden encontrar y para mí siguen siendo los mejores de la gama económica. Su sabor es más intenso y duradero que el de las demás marcas y ¡qué carajo! Son los Boomer de toda la vida, que no es poco.

Fuentes

“Los caramelos Solano y chicles Boomer dejan de fabricarse en Tarazona” en Libertad Digital
Caramelos el turco
Caramelos Fiesta
Caramelos Paco
Wrigley

Sobre DGrumpy:

Mi verdadero nombre es Dani G. Aparte de ser un borde, soy un verdadero nostálgico de los 80 y de su cultura pop. Aun no se como me han dejado escribir para este blog, pero mientras me lo permitan voy a intentar aprovecharlo, así que procuraré martirizaros periódicamente con artículos repletos de recuerdos y añoranza. Además estoy seguro de que al final acabaremos sin ser amigos... Always Grumpy.

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30 comentarios

  1. Yo no me puedo creer lo que le ha pasado a Boomer, pero si era un clásico

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  2. Los únicos que he probado yo son los Cubalibre, los de naranja y limón, y los Boomer, los de Cubalibre si es fácil encontrarlos, al menos para mí XD, los de naranja y limon los probé hace pocos años y vamos ya no saben igual, una pena porque estaban muy ricos :(, y los Boomer tengo muchos recuerdos, la ultima vez que los compre fue en 2003, y los de cola eran mis favoritos, se me hacia la boca agua *¬* jajaj y los kilometricos eran una pasada, después cuando te lo terminabas y guardabas el envase te dejaba ese inconfundible olor a fresa marca Boomer ^^
    En fin, que como las chucherias de antes no hay la verdad, siguen habiendo pero ya no son lo mismo u_u

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  3. Muy bueno DGrumpy, muy buen comienzo. Ese tema da para hacer “Chucherías en peligro de extinción II” y “Chucherías en peligro de extinción III” por lo menos.

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  4. También había unos billetes de papel comestibles. No sabían a nada, pero eran adictivos.

    Es raro que no haya acabado fumando o metiéndome drogas, si me hice adicto a comer papel.

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  5. mastercaba

    ¡He probado todas y cada una de estas chuches! La verdad, eso sí, es que no coincidimos en algo: a mí los Cubalibres no me gustaban nada, muy al contrario que los poco exitosos (pero delicioso) Boomer sabor natillas. Ojalá volvieran esos tiempos!! Por cierto, hay algo que siempre me ha intrigado: lo de que los Tico-tico saben a sandía lo decimos porque lo pone el envoltorio o algo así, ¿no? Quiero decir, que todos lo pensamos pero… no hay sandía en el mundo que sepa ni parecido, jeje. En todo caso, gran entrada. A seguir así.

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  6. Eh, los caramelos gajo se siguen encontrando en su forma tradicional, ayer mismo compré un buen puñado de ellos.
    Y a mí también me gustan más los de naranja

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  7. Triko, El monstruo de los regalices

    Fuu, y eso que no has entrado en el vasto sector de los regalices…

    Cuando la palabra “zara” significaba regaliz con clase, o la version barata que habia donde sustituian el sabor por elasticidad… los de pela huecos(negro y rojo), el regaliz de palo…

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  8. yo y yo

    Para los que os gustan los caramelos de cuba-libre orsrecomiendo que probeis el ponche con cocacola,sabe exactamente igual.

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  9. yo me acuerdo de cuando iba en primero de eso y estube dos horas mascando un chicle boomer de mora (que no duraron mucho), solo para que no me pillaran comiendolo.
    Al terminar las dos horas de clase note que el chicle esta raro, se habia desecho todo, estube todo el dia sacandome chicle de la boca.
    Con otros como el de cola o de fresa no pasaba, XD XD XD

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  10. Lord-J

    Muy buen artículo….pero con un olvido “imperdonable”….y de los chicles chew junior…todo unos clásicos…? Un abrazo

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  11. Pedro

    Aquí, en el sur, a el “tico tico” le llamabamos “palote” jeje

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    • mastercaba

      En otros sitios no lo sé; en Madrid una cosa son los tico-tico (que son chicles pero con esa forma)mencionados en el artículo y otra los palotes, que no son de chicle sino unas barras de… de… bueno, de una sustancia gomosa, achiclada (tipo una especie de chupachups que eran planos con un envoltorio blanco y detalles rojos), pero que se podía tragar. Te refieres a esos? ;)

    • nenperdut

      Yo creo que va por ahí.

  12. No conocía dos de los que citas, el resto , unos clásicos

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  13. Marlei

    No me puedo creer que te hayas olvidado de los Cheiw y los Bang Bang!!!!!! no obstante muy buen reportaje, me has acercado a la infancia.

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  14. Me gustaban esos de Dracula aunque ahora ni idea donde los venden!!!

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  15. Nunca encontré esos caramelos de Drácula y Frankenstein. Ganas me da de comprar cinco kilos desde su página web.

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  16. montaraz82

    Se te han quedao algunas en el tintero pero es que darìa para varios articulos como dice alguien mas arriba. En lo referente al Tico Tico os digo que trabajo como representante y vendedor de Fiesta S.A. y sigue siendo un producto imprescindible para muchos establecimientos, y que en el Sur una cosa es el palote y otra el Tico Tico salvo que tienen la misma forma se diferencian bien por los colores.

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  17. Muy fuerte lo de Boomer, era mítico!

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  18. Satur

    No sé si eran sólo por aquí, pero los que mandaban en Canarias eran los chicles Bazooka.

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  19. Yan

    Bueno, yo no soy española, pero tu artículo me ha hecho recordar esas chucherías (que por acá también se dice así) de mi infancia. Creo que ya mismo voy a buscar si todavía venden los que me gustaban XD. Saludos desde México.

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  20. DGrumpy

    Muchas gracias por vuestra acogida, os informo que ya estoy trabajando en la segunda parte del artículo, y si todo va según lo previsto lo publicaré en un par de semanas :).

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  21. nenperdut

    “Eran los ochenta y un caramelo sin azúcar era como un abrigo sin hombreras.” Esta frase me ha matado. GENIAL.

    Tengo un recuerdo agridulce del kilométrico Boomer, siempre acababa metiéndome casi todo en la boca y teniendo un dolor de mandíbula considerable.

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  22. [...] parte de uno de los artículos más dulces de ion litio, “Chucherías en peligro de extinción”. Si hace algún tiempo hablamos de golosinas tan míticas como los caramelos Drácula o los chicles [...]

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  23. [...] Antes de nada vamos a recapitular brevemente lo visto hasta el momento para ir calentado. En la primera parte estuvimos viendo las chucherías más emblemáticas de nuestra generación, “las de toda la [...]

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  24. Me encantan vuestros artículos… son tan nostálgicos. Aprovecho para reseñarlo en mí página de Facebook para que lo vean mis amigos (por supuesto, enlazándolo aquí)

    http://www.facebook.com/vampirako

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  25. Noelia

    A mi los que me gustaban,no se sí os acordáis son de esos polos que en el envoltorio salían unos marcianitos y al comerlo te dejaba la lengua verde,sabían muy ricos.

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  26. Elzam

    Aunque ya hace casi un año de esto, tengo una respuesta (o teoría) sobre le porqué todos los dulces de piña o “tropicales” son azules: Se llama BLUE TROPIC, y todos lo conocemos ;P

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  27. […] ionlitio, aquellamaravillosainfancia, […]

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