feb
7
2012

Las carreras ciclistas con chapas

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Ciclismo con chapasPongamos las cosas en contexto. A principios de los 90, el ciclismo no era esa procesión soporífera con la que uno se echaba la siesta en verano, sino un cúmulo de acción y emoción gracias a la presencia de uno de los mejores deportistas españoles de todos los tiempos: Miguel Induráin. Lejos quedaban las escenas que vivimos actualmente, donde sobre cualquier carrera ciclista pesa siempre la polémica del dopaje… pero no es de eso de lo que quiero hablar.

Es comprensible que, unido al auge de este deporte en los noventa, vinieran también el auge de su “replica” como juego de niños: las carreras ciclistas con chapas.

El juego, en esencia, consistía en dibujar un circuito en el suelo (preferentemente escarbado en la tierra de forma que pudiéramos hacer peraltes en las curvas, aunque si era de asfalto se podía dibujar el circuito con tiza) y que cada jugador tuviera su equipo de “ciclistas” a los que íbamos haciendo avanzar, por turnos, golpeándolos con los dedos.

Ciclismo con chapas - PegatinasDicho equipo estaba formado por chapas de refresco sobre las que se recortaba y pegaba, en la parte interior, la foto del ciclista al que representaba cada chapa. Conseguir la foto de nuestro ciclista favorito era tan fácil como consultar la prensa deportiva de la época, en donde solíamos ver la clasificación del día junto con fotos de cada uno de los ciclistas.

No obstante, hay quien vió negocio en esto e incluso vendía “pegatinas” ya preparadas con la cara de los ciclistas para añadir a nuestras chapas. En mi caso me bastaba con recortar fotos del Marca, pero me consta que esto existía.

Durante esta época mis veranos solían transcurrir, al menos durante quince días al año, en un pueblo manchego de cuyo nombre no quiero acordarme, en el que la tranquilidad y el silencio venían acompañados de un aburrimiento que solo se paliaba jugando con los chicos del pueblo a juegos como estos.

Y ojo, que era un juego de lo más emocionante y, para mi gusto, mucho más divertido que su homónimo, el fútbol con chapas. Sobre todo porque los circuitos podían ser tan complicados y rebuscados como uno quisiera y, en ocasiones, las carreras podían llegar a durar horas.

Las normas, por otra parte, eran bastante sencillas. Cada jugador tenía un equipo de uno o varios ciclistas, y en cada turno, golpeaba las chapas de sus corredores con los dedos índice y pulgar para hacerlas avanzar. Cuanto más fuerte las golpeáramos, más lejos llegaban, pero corríamos el riesgo de que la chapa saliera fuera de la pista (riesgo minimizado por los peraltes en los circuitos de tierra), lo cual significaba volver a colocarla en la posición inicial desde la que la habíamos golpeado y, por tanto, no avanzar en ese turno.

Ciclismo con chapas - Niños jugando a las chapas

Y eso era todo. El primer jugador en llegar con alguno de sus ciclistas a la meta, ganaba la etapa. La cosa podía hacerse más rebuscada, puntuando las llegadas (10 puntos al primero, 9 al segundo, etcétera) para de ese modo mantener una clasificación jornada tras jornada y hacer la carrera del día siguiente, si cabe, más emocionante y realista.

Sin duda es un juego que recuerdo con cariño. Rodillas al suelo, unas cuantas chapas de refresco y un par de amigos. Y no hacía falta más para pasar hacer entretenida una soporífera tarde de verano.

Fuentes:

“JUGUETES: La Vuelta Ciclista con Chapas” en Cuaderno de Bitacora de un Friki
“Juegos populares y/o tradicionales” en EF Los Arévacos
“Ciclismo en chapas” en Nostalgia a los treintaytantos

Sobre q256:

Que no os despiste mi nombre: no soy ningún robot, sino el creador de esta página web. Comencé ion litio como un proyecto personal, pero a día de hoy tengo la suerte de contar con un pequeño equipo de colaboradores esporádicos que me ayudan a llevar el peso de la misma, siendo por tanto este un proyecto colaborativo.

Aun así, no puedo evitar el seguir sintiendo esta web como algo propio, así que cuando mi tiempo me lo permite, intento desmarcarme de vez en cuando con algún artículo de esos que hacen aflorar la lagrimilla nostálgica. Tanto para demostrarme que sigo en forma como porque, simplemente, me encanta hacerlo.

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19 comentarios

  1. ¡Qué recuerdos de las carreras y el fútbol de chapas! Yo jugaba a los dos juegos.

    Además, tengo publicada una aplicación en el Android Market justo para jugar a las carreras de chapas:
    http://goo.gl/KWJWR

    Se juega golpeando el móvil como si fuese la chapa ;-) Cuanto más fuerte lo golpees, más lejos llegará la chapa en el juego.

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  2. DGrumpy

    Todo un clásico en los tórridos veranos de media España. Me encantaba hacer las pistas y llenarlas de trampas. He de decir (con mucho orgullo, por cierto) que a uno de mis más antiguos amigos le conocí jugando a las chapas hace más de 20 años.

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  3. Indignado Ionlitio

    Aunque no me gusta nada el ciclismo, este era uno de mis juegos favoritos de pequeño…gran artículo!

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  4. Recuerdo que en mi colegio (La Gesta 2, Oviedo) se llegó a ir un poco más lejos. De hecho, este juego de chapas de volvió tan sumamente complejo que todos los días, en el recreo, se realizaba un señor campeonato. Cada golpe, cada salida de pista, cada victoria, cada derrota… todo quedaba registrado. De hecho, hasta los chavales se montaron todo un sistema de tiempos para medir las ventajas de unos jugadores con otros… al final, las libretas en las que se registraban esos avances estaba tan llena de números e indicaciones que daba miedo a un profano como yo.
    Leñe, si hasta se inventaban “tuneos” para las chapas. Las había normales, sí, pero las que tenían más posibilidades de llevarse el campeonato eran las que llevaban un peso en el interior… no me gustaba a mí esa clase de juegos en la época (prefería pasarme más por la biblioteca) pero había que reconocer que esa generación se monto todo un juego.

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    • ¡Pues si que se lo tomaban en serio! Aunque en el pueblo en que jugaba yo se no se quedaban atrás, ya que entre otras cosas mantenían una clasificación día tras día que, evidentemente, beneficiaba a los que eran buenos, y suponía que los manazas como yo siempre tuvieran que salir los últimos en cada etapa :)

  5. En cierto modo me alegro de haber nacido con un ordenador entre mis manos, pero por otro me pierdo cosas como estas. Al menos llegué a los tazos…

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  6. Yo jugaba también dentro de casa. Metíamos objetos debajo de la alfombra sobre la que jugábamos para hacer el circuito más interesante.

    Grande tenerte de vuelta.

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    • Yo a lo que jugaba en casa es al minigolf en el pasillo, pero esa es una historia que dejo para otro día… :D

  7. Chucky

    Que tiempos… En mi colegio había una parte del patio de cemento (para los mayores) o otra de tierra (para los peques, y allí hacíamos las competiciones de las chapas. Recuerdo que había un árbol al que le sobresalían las raíces por encima del suelo, y poniendo un poco de arena hacíamos saltos, carreras alrededor del árbol… siempre que había un montículo había una curva cerrada, por lo que había que controlar mucho para subirlo y que no se saliera por el otro lado en la curva.

    Y luego estaban los que buscaban “la chapa perfecta”: sin marcas del abridor de botellas, a se posible con la superficie lijada… y no sé si conocéis que en los tapones de las botellas de litro se podía quitar la membrana y ponerla al revés en la chapa… ¿lo habéis hecho alguna vez? nos imaginábamos que así corrían más porque eran más aerodinámicas :-P

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  8. nenperdut

    Gran artículo =D. Yo no llegué a jugar a las chapas… Lo más parecido fue las carreras de bolis en clase.

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  9. JackLondon

    La de tardes que me he pasado yo en mi barrio haciendo carreras XD aaaaah juventud divino tesoro…

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  10. Mis hermanos y yo sí que comprábamos las pegatinas, recuerdo que al principio habían 3-4 como la que has puesto con los ciclistas más conocidos.

    Luego con el éxito ampliaron y tenías una por cada equipo que corría la Vuelta a España (cuando se corría antes del verano), así que el pelotón creció cosa mala.

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  11. Quiero hacer al respetable que también hubo pegatinas de furgolistas para cuando se jugaba al deporte rey con chapas. Claro, que estamos hablando de la época de la quinta del buitre.

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  12. Mikel

    El problema era cuando llegabas a casa con un hambre terrorífico y tu madre no te dejaba entrar por el poco polvo que traías en tus pantalones y por no decir los kilos de piedritas en tus playeras (entonces no los llamábamos zapatillas :-)

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  13. Zorrupio

    Yo jugaba bastante en el colegio pero ese simple juego ya era una manera de distinguir a los niños con padres pudientes de los niños con padres normales que te compraban las cosas solo en tu cumple, reyes o cuando sacabas buenas notas, no como ahora que te regalan PS Vita por aprobar 5 asignaturas de 15 en la primera evaluación (así creamos subnormales que no se esfuerzan por nada porque se lo dan todo hecho). En fin, a lo que voy:
    Los niños ricos tenían esas pegatinas para las chapas y los niños menos ricos (en los que me incluyo) tenían que fabricarse a los ciclistas con papel en blanco y rotuladores carioca, lo bueno era que podías fardar de tener un perico delgado o marino lejarreta igualito que tu amigo pero sin foto, lo malo era que si ese día había llovido y caía en un charco el papel se te iba a la m… y debías de fabricar otro corredor. (a los ricos no les pasaba, pues estaban plastificadas esas pegatinas)

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  14. [...] ya algunos meses q256 escribió un magnífico artículo sobre las carreras ciclistas con chapas, así que no me extenderé mucho en este punto, solo comentar que aunque a priori las reglas eran [...]

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  15. JR

    Si hay alguien a quien le guste el fútbolchapas, tenemos una federación española y otra argentina en proceso de este deporte. Os dejo el link de la LFC (Liga de FutbolChapas)
    http://ligafutbolchapas.com/

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  16. [...] sino que surgía de manera espontánea. El grupo de amigos estábamos jugando a la peonza o las chapas a mediados de diciembre con un frío que pelaba, y de repente, uno de nosotros en pleno bajón de [...]

    Responder

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