El triunfo del Tetris
por q256Treinta millones de dólares de presupuesto. La licencia de una superproducción de Hollywood. Diez actores profesionales de doblaje para poner voz a los personajes. Un equipo técnico de 27 programadores y 30 grafistas trabajando durante 3 años para crear un entorno tridimensional fotorrealista. La física y los efectos de iluminación más impresionantes vistos hasta la fecha… y la gente sigue jugando al Tetris.
La frase no pertenece a nadie en concreto (me la he inventado) pero es un ejemplo que ilustra claramente lo que supone el Tetris. El triunfo de la imaginación frente a la técnica. El triunfo de lo simple frente a lo complejo.
Tetris fue creado por el ruso Alexey Pazhitnov, programado, según la leyenda, en una tarde de aburrimiento. Alexey cedió los derechos del juego a la Academia de Ciencias de Moscú, que a cambio se encargaría de publicar el juego. Tras muchas dificultades, la Academia de Ciencias consiguió firmar un contrato con Mirrorsoft (que no Microsoft), un compañía británica, que se comprometía a distribuir el juego durante diez años.
Por desgracia para Pazhitnov, el sistema comunista no preveía remuneración para el autor por dicho acuerdo, detalle que es aún más sangrante al conocer las cifras del invento. Cuando comenzó a comercializarse más allá del Telón de Acero, el Tetris se convirtió en todo un éxito, reportando unos beneficios de más de 4.000 millones de dólares. Tras patentar la idea, se consagró como un filón inagotable de ingresos para sus arcas.
Pazhitnov emigró a Estados Unidos nada más caer el muro, pero no será hasta 1996, cuando por fin recuperó sus derechos de autor, gracias a los cuales fundará su propia compañía: Tetris Company. Actualmente, trabaja para Microsoft (esta vez sí, la empresa de Bill Gates) aplicando su talento para desarrollar juegos sencillos y adictivos.

Tetris propone una mecánica clásica: encajar piezas de colores para formar líneas que, una vez completadas, desaparecen. Cuantas más líneas completas, más puntos consigues y más rápido caen las piezas. Y ya está. Es un juego clásico que se basa en la repetición de un patrón y, sin embargo, resulta tremendamente entretenido y es distinto en cada partida. La ventaja de su extrema simplicidad es que lo hace atemporal. Tetris no caduca, sus gráficos no pasan de moda y no tiene un final definido tras el que podamos decir “ya me lo he acabado”. Tetris es entretenimiento puro. Una idea sencilla llevada a la práctica de forma brillante. El espíritu mismo de los videojuegos.
¿Te has quedado con ganas de una partidita? Pues prueba con estos links…
Tetris en Java
Tetris en Flash
Fuentes
Tetris (Wikipedia en español)
“El Tetris se pasa al capitalismo” (Artículo en elmundo.es)


El Tétris, ese si que es el juego clásico por excelencia. El que diga que nunca ha jugado al Tetris, posiblemente esté mintiendo
.
El Tetris está basado en un juego que ya existia en el que las piezas tenian 5 cuadrados, Alexey hizo la version de 4 para probar un ordenador que creo que el habia fabricado. Despues de comercializarlo por Russia, agentes de Nintendo y Atari tuvieron que lidiar con el KGB para quedarse la licencia de juego, al final la concedio Nintendo, ya que seguramente el gobierno Ruso se negaba a dar la licencia a los norteamericanos xD
Buenas!! Aprovecho este post para inaugurar la nueva y flamante estética de tu blog!! Me gustaría añadir que la universidad de Delft construyó en la facultad de ingeniería eléctrica el juego de Tetris más grande del mundo en 1995. Utilizaron 15 plantas de la facultad, creando una pantalla de 96 metros de altura. Las ventanas de los despachos se iban iluminando de forma secuencial, conformando las piezas. La gente podía jugar en directo o a través de internet. Una pequeña muestra se puede ver en:
http://www.etv.tudelft.nl/vereeniging/archief/lustrum/90/movegif.html
[...] Le dije a Juanma: “que te parece si hacemos un Tetris que se juntan las piezas y forman un corazón…” “y un R-Type que al final el malo es otro corazón…” Juanma simplemente me miró y dijo: “vale”. Diez días más tarde volví y las escenas estaban hechas. No hubo que tocar nada, las escenas eran perfectas hasta el más mínimo detalle. [...]
[...] La tecnología utilizada en estos sistemas no está ni mucho menos en desuso. De hecho, cualquier maquinita de Tetris de las que se pueden comprar en un todo a 100 sigue empleando este recurso. Y dadas las características técnicas del Tetris, es quizá uno de los juegos que mejor se adaptan a este invento, ya que se trata simplemente de iluminar unos cuadrados u otros para dibujar la forma de las diferentes piezas. [...]
[...] Antes de comenzar este artículo, debo advertiros de que me encuentro algo tocado después de realizar mi mayor proeza personal en lo que a Tetris se refiere. He batido mi récord personal (muy de lejos) consiguiendo ni más ni menos que 974 líneas en una partida de Tetris DS. Cuando terminé de jugar, los dedos me dolían y mis ojos tan sólo veían piezas de colores pero ¡eh! al menos tengo una foto para demostrar mi hazaña. Reto a todos los que me leeis a superar mi titánica marca [...]
[...] #0 Tetris: Lo coloco en el puesto cero para, de alguna manera, dejarlo fuera de ésta lista, en una posición “al margen” de competiciones. Tetris es un caso aparte, un juego eterno al que nunca me canso de jugar. [...]
[...] de los juegos más rentables de la historia, cuya historia ya comenté en “El triunfo del Tetris”. La revolución de Tetris llegaba a la consola de sobremesa de [...]
[...] Alexey Pazhitov, creador de Tetris. [...]
[...] A veces, una buena licencia de un videojuego es suficiente para garantizar el éxito comercial de una compañía o de un producto. Y si no, que se lo digan a Nintendo, que no vio despegar a su Game Boy hasta que consiguió la preciada licencia de “Tetris”. [...]