Cinco razones por las que no comprar ‘Dragon Ball: Raging Blast’
por El Tipo de la Brocha
Cada vez que sale un videojuego de “Dragon Ball”, si tengo la videoconsola de turno, es casi inevitable que me lo compre el día mismo de su lanzamiento (salvo que salga a fin de mes y todavía no me hayan ingresado la nómina, lo cual, por fortuna, no suele ocurrir). En parte lo hago porque soy un gran aficionado a la obra de Akira Toriyama, y en parte porque de pequeño nunca me regalaron ninguno de los “Butoden” de la Super Nintendo, cosa que me frustró más de lo que me gusta reconocer.
Sin embargo, después de probar la demo, leerme toda la información disponible en Internet, ver todos los vídeos habidos y por haber, y pensármelo mucho, he roto mi modus operandi con el “Raging Blast”, la última entrega de la saga para PlayStation 3 y Xbox 360.
Seguid leyendo y descubrid por qué.
¡Muy buenas! Supongo que todos me habéis reconocido y huelga cualquier tipo de presentación, pero por si hay alguien despistado y, sobre todo, muy aburrido, pinchando sobre mi 
Aunque me gustan las consolas y, tanto por gusto como por mi colaboración en
Como ya ocurrió en su momento con Electronic Arts, poco a poco las empresas de videojuegos se van dando cuenta de la influencia e importancia que los blogs están adquiriendo como medio de comunicación alternativo. 