feb
3
2010

Enrique y Ana

por

Enrique y Ana - PortadaCuando repaso mi trayectoria en ion litio, me doy cuenta de dos cosas: la primera, que debo de tener más tiempo libre del que yo creía; y la segunda, que, quitando unas pocas excepciones, tengo muy olvidado el producto patrio.

“Masters del Universo”, “Dragon Ball”, “Star Wars”… Todo viene de fuera y está muy bien; pero cuando miro hacia atrás en el tiempo, recuerdo una infancia con mucho más que eso. Y entre otras cosas, recuerdo a un niño que no levantaba un metro del suelo y cuya coordinación distaba de ser perfecta, bailando y coreando las canciones de Enrique y Ana. Puede que el niño se pegase de morros contra el suelo a menudo, pero eso no le detenía, porque estaba como unas castañuelas.

Ese niño, por si no lo habíais pillado todavía, era yo. Y hoy repasaremos la meteórica carrera de este dúo español.

¿Quiénes son Enrique y Ana?

Corría el año 1977, y los españolitos estábamos atravesando el difícil periodo de la Transición, un año en el que se celebrarían las primeras elecciones democráticas y que comenzó con horribles atentados terroristas. En la televisión, había solo dos cadenas y también una cosa muy rara que se llamaba carta de ajuste.

Enrique y Ana - Canta con Enrique y AnaFue precisamente en ese año, cuando el veinteañero Enrique del Pozo, que había comenzado su carrera artística en el mundo del teatro y conocido el cine italiano de primera mano gracias al fotógrafo Angelo Frontoni, participó en una actuación musical de “Estudio abierto”, el popular programa de entrevistas presentado por José María Iñigo. La productora discográfica Hispavox vio que el chico tenía talento, y enseguida le contrató para hacer carrera de él, buscando a los mejores colaboradores que había en el mercado para catapultarlo al estrellato.

Ese mismo año, el famoso coreógrafo Gino Landi, que trabajaba con Raffaella Carrà, buscó a una niña que pudiera cantar y bailar con Enrique en un número para una campaña publicitaria, y la elegida no fue otra que Ana Anguita, hija de Ana Shivers, actriz inglesa de radio y de teatro.

Aunque los chicos iniciaron separadamente sus carreras, con discos como “Muy pronto hay que triunfar” (en el que Ana ya acompañó a Enrique en el tema “Furia”) y “La gallina co-co-ua”, Hispavox no tardó en ver que la circunstancial pareja podía llegar mucho más lejos si trabajaban juntos, y los chicos pasaron a convertirse en un dúo.

El primer LP de Enrique y Ana fue “El disco para los pequeños” (1978), que vendió más de 600.000 copias en menos de cuatro meses. Quizá alguno de vosotros recuerde haberse acercado con sus padres a alguno de los centros de Galerías Preciados en Madrid (la primera cadena de grandes almacenes de España, adquirida a mediados de los noventa por El Corte Inglés), para que le firmasen el disco. Yo no, porque todavía no había nacido. Peor para mí.

Enrique y Ana - Firma de discos

Numerosas apariciones en televisión ayudaron a consolidar la popularidad del dúo, y entre 1979 y 1983, Enrique y Ana publicaron otros cinco discos, uno por año: “Canta con Enrique y Ana”, “Multiplica con Enrique y Ana”, “Las aventuras de Enrique y Ana”, “Para nuestros amigos” y “Grandes y pequeños”. Los logros de su carrera artística impulsaron la proliferación de otros grupos infantiles, como Parchís, Los Golfos o La Pandilla. Su vida solía ser efímera, pero mientras duraba, hacían felices a muchos niños y generaban dinero a espuertas.

Como no podía ser de otra manera, su triunfo en España, permitió a Enrique y Ana iniciar su andadura internacional, cosechando gran éxito en Latinoamérica, donde se les recuerda con tanto cariño como en casa. Por destacar alguno de sus premios fuera de la Piel de Toro, en México consiguieron un doble disco de platino, lo que significa que superaron las 300.000 copias vendidas. Tal y como reflejaban los periódicos de la época, fuera de España, y por encima de Enrique y Ana, solo estaba Julio Iglesias.

El salto a la gran pantalla

Enrique y Ana - Las aventuras de Enrique y AnaEn 1981, el consagrado realizador Ramón Fernández, más conocido como “Tito” Fernández, llevó al dúo al cine en la película musical infantil “Las aventuras de Enrique y Ana”, un delirio multicolor para los niños que, como suele ocurrir con este tipo de cintas, ponía a prueba el amor de los sufridos padres que tuvieran que verla con ellos.

En la cinta, Enrique y Ana, hermanos en la ficción, van al mismo colegio, donde Enrique, por eso de darle un poco de credibilidad al asunto, es profesor de gimnasia. Lamentablemente, el director despide a Enrique por organizar complejos números musicales en el gimnasio y entrenar a niños y niñas por igual, pese a que todo el mundo sabe que las niñas no tienen aptitudes para el deporte (nótese el sarcasmo de la anotación).

Enrique y Ana se marchan entonces a vivir al castillo de su abuelo, el profesor Osborne, que es como el abuelo de toda la vida, pero en científico y con un ordenador parlante que parece una lavadora.

De camino al castillo, Enrique y Ana conocen a los Coconuts, un quinteto musical con el que traban una gran amistad gracias a la magia de la música.

Mientras la señorita Castañeta da lecciones a los niños, por eso de que no descuiden su educación, el tío Stanley, explorador y aventurero, regresa al castillo con la piedra Mandarina, una joya de increíble poder que entrega al profesor para evitar que caiga en manos del infame barón Von Nekrus y sus ineptos esbirros.

Para mí, el mejor momento de la cinta es cuando Enrique y Ana participan en un festival de música infantil. Aunque la competencia es dura (el “Caca culo pedo pis” de Los Punkitos es, a falta de palabras mejores, extraordinario), nuestros amigos ganan cantando mi tema favorito: “Súper disco chino”.

La película era lo que cabía esperar de ella: un vehículo promocional para Enrique y Ana, pero no por ello dejaba de ser entretenida para los niños, y por 225 pesetas que costaba la butaca, incluso merecía la pena verla en el cine.

La crítica, por supuesto, no fue tan indulgente con ella. A continuación, cito un fragmento de la que publicó el periódico ABC el 24 de diciembre de 1981:

Las doce canciones dejan lugar para que Enrique y Ana jueguen a la gimnasia, ganen un concurso musical, sean atrapados y se liberen, y acaben dando una somanta de palos y guantazos a los “malos”. Para lo que no queda lugar es para el cine propiamente dicho. La “obra” es mala con las atenuantes de las interpretaciones canoras. […] Ojalá que la próxima vez hagan una película.

La separación

Aún en la cima de su carrera musical, y después de una larga gira por Latinoamérica, Enrique y Ana anunciaron su separación en las Navidades de 1983 en el programa “Un, dos, tres”. Apenas un mes antes, habían ofrecido un nuevo espectáculo en el Circo Mundial, instalado junto a la plaza de toros de Las Ventas, y poco podían sospechar los niños que a este sensacional dúo le quedaba un suspiro de vida. Ana quería terminar sus estudios y, en adelante, permanecería alejada del panorama público. Enrique, en cambio, siguió su carrera en solitario, aunque esa ya es otra historia.

La décima pista de su último LP juntos lleva el título “Canción de despedida”, que podéis escuchar en este fragmento del programa “Dabadabadá”:

Por último, solo me queda dar las gracias a este magnífico dúo por los buenos recuerdos que me dejó. Los chichones que me hice bailando al son del “Súper disco chino” se los perdono.

Fuentes:

Web de Enrique y Ana
Media – Televisión
Hemeroteca de ABC

Sobre El Tipo de la Brocha:

Aunque mi verdadero nombre no se puede leer sin perder la cordura, por aquí se me conoce como el Tipo de la Brocha.

Durante el día trabajo en una oficina, y por la noche... también. El poco tiempo libre que tengo lo dedico a celebrar bacanales decadentes con grandes ollas de queso fundido y a enseñar a escribir a los monos. En realidad, todos los artículos que he publicado en este blog los han escrito ellos, así que si no os gustan, ya sabéis a quién dirigir vuestras quejas.

Ver más artículos de El Tipo de la Brocha

29 comentarios

  1. Germán Socías

    Se te ha olvidado las lloreras que nos pegabamos a costa de la lacrimógena “Amigo Felix” homenajeando a Felix Rodriguez de la Fuente!

    Responder
  2. BIKOTORU

    Con esto habeis perdido el norte…Lo proximo que sera… ¿Verano azul y la peliculas de Piraña?

    Responder
  3. Yo me aprendí las tablas de multiplicar gracias a ellos! xD

    Responder
  4. Ejtooo, la ultima cancion, estoy SEGURO que no es suya. Aparte de ser la clasica cancion scout de despedida

    Responder
  5. Dark Knight

    hebep, a mi mi madre me ponia las canciones de las tablas de multiplicar, que pesadilla, ademas serian ya mitad de los 90 y me sonaban tan antiguas las canciones que era doblemente doloroso jajaj

    Responder
  6. Mr Selfdestruction

    Soy el unico que cuando ve las portadas de los discos de estos dos la primera palabra que le viene a la cabeza es PEDERASTIA?

    Responder
  7. navarro

    no, no eres el único que se le pasa por la cabeza, si esto acurriese ahora, no me quiero ni imaginar lo que dirían en programas como la noria

    Responder
  8. Terminento

    Me acuerdo de la cara de estupefacción y ojos desencajados que puso mi mejor amiga cuando, hace unos meses, al ir a cambiar un par de discos de la wii, me quedé con ambos dvds encajados en sendos índices, y empecé a menear los discos en el aire cantando lo del disco chino…

    No pude evitarlo, fué como una posesión del demonio, y lo peor es que…. ¡¡¡me gustó!!!

    Responder
  9. Soy de la generación de “Enrique y Ana”…Pero no recordaba lo del baile olimpico (pero sí el disco chino, cocohuahua, y coconuts…).

    El culo torcido tengo amigos, despues de ver el video…¿Tan cutres eramos?…

    Responder
  10. siempre recordaré a Agustín González pintado de verde…

    las canciones de estos resisten frente al reaggeton lo mires por donde lo mires

    Responder
  11. elDoberman

    Aunque es rematadamente cutre no me produce ningún trauma “revisar” estos fragmentos… Me temo que sí lo haría ver a Enrique del Pozo en “Crónicas Marcianas”.
    Por cierto, la hemeroteca de ABC es un pozo sin fondo para buscar cosas tan “interesantes” como esta.

    Responder
  12. @ Germán Socías: ¡Félix vuelve a La 2!

    @ BIKOTORU: Yo perdí el norte hace ya mucho tiempo, y eso que nunca vi “Verano azul”.

    @ Mr Selfdestruction y @ navarro: No seais malpensados. ¿O es que uno no puede ser amigo de los niños? Y darles caramelos, y una vuelta en coche…

    @ Termitento: No sé qué tienes, pero seguro que es terminal.

    @ Lacoñandriza: Y más. ¿Acaso no recordáis el disco “Espinete y sus amigos”? Panadero soy, porque sé hacer pan…

    Responder
  13. Javi

    Un detalle que no se si os habréis dado cuenta es que uno de los Coconuts es el actor y director Achero Mañas!

    Responder
  14. Yo baile todas sus canciones…

    Responder
  15. Hace años leí en una web que al crecer, Ana estudió informática (!) y se casó con un compañero de clase. ¿Alguien puede confirmar si esto es cierto?

    Responder
  16. Anonimatus

    Un curioso artículo. Nací en el 81 por lo que no tengo ningun recuerdo de ellos pero sus canciones si me suenan, especialmente la de Félix Rodríguez de la Fuente.

    El próximo post nostálgico podría ser sobre Farmacia de Guardia, en especial ahora que van a emitir una película sobre esta.

    Responder
  17. […] canción de Dulces, uno más de tantos grupos infantiles que, como Enrique y Ana, nacieron en la España de los ochenta para luego perecer en el olvido, lo explica […]

    Responder
  18. Karina

    Me encanta revisar toda esta “etapa musical” de mi niñez. Cuánto bailábamos con su música y luego con la película… una locura. Me produce mucha nostalgia recordarlo. Cuando vinieron a mi país, Ecuador, estuve en la grabación de su especial musical. Simplemente, nos llenaban de alegría y diversión.

    Responder
  19. erger y milton

    Disfrutamos mas que todo de sus canciones en las fiestas de cumpleaños de nuestros amigos, se hacian concursos con super disco chino, ja ja que tiempos que nunca volveran, los mejores de mi vida

    Responder
  20. tibisay

    mas fino, recien los encuentro en internet y recuerdo muy bien sus canciones cuando era niña, me los sabia de cabo a rabo y los bailaba, qe emocion!

    Responder
  21. clary

    Disfruté con mis hijas con sus canciones,.

    Pena que no siguieran

    Responder
  22. clary

    Necesito la letra de ABUELITO.

    Gracias

    Responder
  23. JILANI

    Me produce mucha nostalgia tambien recordar sus canciones, a mis tres hijos a cada uno en su edad a partir del primer añito les he buscado y comprado los CD de Enrique y Ana, xq los disco Lp de aquellos tiempos se los prestaba a mis primas y los extraviaron prestandolos a sus amigo!! Hoy en dia mis hijos tienen 15, 10 y 1 1/2 años y los tres todavian disfrutan de las canciones de estos excelentes actores y cantantes y Yo tambien las canto junto a mis hijos y viendo la pelicula Y NO ME CANSERE D VERLA NI DE ESCUCHARLA JAMAS!!! gracias x sus canciones Enrique del Pozo y Ana Anguita. slds su fiel admiradora.

    Responder
  24. jhonny gualdron

    Recuerdo cuando vinieron a Venezuela al programa Sabado Sensacional, fue la locura para mi y mis amigos, hoy los recuerdo con mucho cariño y les agradezco los buenos momentos que pase y aun paso con sus canciones que hasta en mi blackberry tengo muchas y se las pongo a mis amigos y juntos recordamos buenios tiempos! Muchas gracias Enrique y Ana

    Responder
  25. Radu

    Hace unos años tuve oportunidad de hablar con Ana…

    No, no somos amigos, ni colegas, siquiera, fue pura suerte y tenía más que ver conmigo que con las cosas del dúo…

    Pero, aproveché el momento para hacer preguntas.

    Y en sincerándonos (sí, en el ínterin le confesé – como muchos lo han hecho antes – el inmenso amor que le tuve, así a la distancia y como fan inconmovible), hubo dos o tres cosas que me aclararon un montón de cosas, entre ellos el final de “Enrique y Ana”, lo que lamenté sinceramente.

    Sólo puedo deciros que se tejieron demasiados mitos alrededor del trabajo de ambos como dúo, amigos y socios en escena y de su separación, que fue repentina, es verdad.

    Hace bien Ana – fue su mejor decisión – en mantenerse alejada de todo : El mundo del espectáculo puede darte fama y dinero, es verdad, pero también es un vampiro que chupa sangre y roba honras y tranquilidades.

    Y ya que os menciono el amor que tuve por Ana, os digo: ¡Me daba rabia porque no podía cantar y bailar con ella tal como lo hacía Enrique! Grrrrrrrrrrrrrr… GRRRRRRRRRRRRRRR…

    En fin, como decían los antiguos romanos.: “Tempus fugit, fama volat”, ¡o qué sé yo, algo así…!

    Responder
  26. “mientras mas transcurre el tiempo, mas distante es el sonido de aquellas voces y a la vez mas profundo el eco que el recuerdo dejara grabado por siempre en mi memoria. a su vez, la esencia de lo que fue se desvanecera a mis espaldas como se difumina aquello que el viento barre lejos de mi donde no podre verlo mas…si, me puse medio poetico y sentimentaloide, pero se bien de lo que hablan aquellos que recuerdan estos tiempos, evocarla belleza de mi infancia me deja claro la bendicion que es la memoria no carente de cierto profundo pesar que trae consigo, que aunque no consigo entender lo acepto por el bienestar que conlleva y el equilibrio que como todo enla vida, implica el llanto y la risa misma. saludos.

    Responder
  27. por cierto ye tengo mi gravatar, sino aparece aqui, es porque los lelos encargados de esto estan en sus babosadas.

    Responder
  28. marco miranda

    Un saludo a este grupo, me hace recordar cuando era un niño

    Responder

Dejar una respuesta

Código aceptado: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

El administrador de esta página web no se hace responsable de las opiniones aqui vertidas.

Los comentarios no son un chat ni una forma de contacto con el autor, para ello existe la sección de contacto en la parte superior de la web.

Todos los comentarios insultantes o no relacionados con la entrada serán borrados sin piedad.

Asimismo, recuerda que tu comentario no es un mensaje SMS. Tómate unos minutos para escribir correctamente, sin abreviaturas ni faltas de ortografía. El resto de usuarios te lo agradecerán.