Tokyo’s Sky City
por q256
Literalmente “La ciudad del cielo de Tokyo” Es uno de los proyectos más impresionantes de la arquitectura moderna. Aunque de momento es sólo eso, un proyecto, superaría con creces la altura del Taipei 101, ya que la altura proyectada para este coloso es de 1.000 metros.
El proyecto, de la empresa japonesa Takenaka Corporation, contempla la construcción de un megarascacielos en forma de cono, formado por “modulos” independientes de unas diez plantas de altura, apilados entre cuatro grandes supervigas. De este modo, el edificio tendría plantas huecas cada 10 alturas, en las que se situarían parques y jardines. La forma cilíndrica del megarascacielos y los espacios vacíos permitirían la mejor circulación del viento, que es uno de los peores enemigos de los edificios de gran altura. Además, una serie de enormes péndulos en su interior servirían para evitar regular el balanceo del edificio producido por los fuertes vientos que azotan Japón (no olvidemos que es una zona de tifones).

Jardín interior de Tokyo’s Sky City
Con parques y lagos en su interior, la construcción contribuye a dar la impresión de estar en contacto con la naturaleza, pero dentro de la ciudad. Además, el proyecto ayudaría a conservar el entorno, ya que permite reducir la contaminación dentro de las ciudades al eliminar millones de desplazamientos.
Los griegos creían en la existencia de unas proporciones armoniosas para el cuerpo, que buscaban aplicar en sus esculturas. Durante el renacimiento, dichas proporciones quedaron plasmadas en este famoso dibujo de
Las torres Puerta de Europa, o Torres KIO (debido a que fueron promovidas por la empresa kuwaití KIO, Kuwait Investments Office) son dos torres de 114 metros de altura repartidos en 26 plantas. El detalle que más llama la atención de estas singulares construcciones es su inclinación de 15º respecto a la vertical, ya que se trata de los primeros rascacielos inclinados que se construyeron en el mundo. El secreto de la construcción se basa en que la mayor parte del peso descansa sobre un eje central de hormigón y acero, mientras que la parte “inclinada” de la torre es mucho más ligera.
Inaugurado el 31 de diciembre de 2004 y situado en
Esta sobrecarga producida por el rascacielos podría haber reabierto una antigua falla geológica. Antes de la construcción del Taipei 101, la cuenca de Taipei era una zona estable sin fallas sísmicas activas en la superficie: sólo registraba microterremotos (inferiores a una magnitud 2) que ocurrían aproximadamente una vez al año. Según el geólogo Cheng Horng Lin, de la Universidad Nacional de Taiwán: “La construcción del Taipei 101 es totalmente diferente a la de muchos otros edificios altos, porque se usaron estructuras híbridas hechas tanto de hormigón como de acero para darle mayor protección contra terremotos e incendios. Por lo tanto, tiene una enorme carga vertical sobre sus cimientos”. 
