may
26
2010

Dreadstar: La búsqueda

por

Dreadstar núm. 1 - PortadaA petición de nuestro lector Sysyzy Darlock, cuyo número de comentarios hasta la fecha asciende a uno, hoy repasaremos un cómic de ciencia-ficción que todo aficionado al noveno arte debería tener en su estantería, una ópera espacial de héroes trágicos que, alrededor de una trama tan rica y compleja como sus personajes, plantea importantes interrogantes filosóficos sin dejar nunca de lado la acción más visceral y vibrante. En definitiva, una obra maestra del cómic de la que, por cierto, yo no había oído hablar en la puta vida.

De todos modos, la idea de ponerme a buscar y leer un tebeo del que no sabía nada no me echaba para atrás, sobre todo sabiendo que su autor era Jim Starlin, guionista y dibujante de historietas desde los años setenta y co-creador de personajes de Marvel como Thanos y Shang-Chi. No es que lo haya mirado en la Wikipedia ni nada de eso, ¿sabéis?

Además, la portada del número uno de la colección promete bastante. No hay más que ver a todos esos tipos apiñados y partiéndose la cara.

La búsqueda

Dreadstar núm. 1 - WhiskasEl cómic comienza como a mí me gusta: fuerte, desafiando lo cotidiano, con un hombre gato acomodado en la silla de mando de una nave espacial. Dice que se llama Oedi, pero yo lo llamaré Whiskas, porque es más fácil de recordar.

Whiskas nos habla de una guerra que asola la Galaxia Empírica desde hace 200 años.

Con la mierda de nombre que le han puesto a esta galaxia, espero que la causa del conflicto sea que los distintos bandos no se ponen de acuerdo sobre cómo rebautizarla. Yo voto por Galaxia Dolby Digital 7.1.

La segunda página tampoco nos explica los motivos de la guerra (¿para qué?), aunque al menos nos informa de que hay dos facciones a la gresca: la Monarquía del rey Gregzor y la orden político-místico-religiosa de la Instrumentalidad del Alto Señor Papal.

Como el tal Señor Papal no tiene nariz ni cejas, está más pálido que los protagonistas de “Crepúsculo” y, además, lidera un ejército de fanáticos religiosos, es fácil adivinar quién será el malo del tebeo.

Whiskas explica que algunos enajenados y él mismo se proponen acabar con la guerra; objetivo que confían en alcanzar porque les sostiene “el poder de Dreadstar”.

Ah, el misterio… ¿Qué o quién será Dreadstar? ¿Una bebida isotónica? ¿Un gorila albino gritón? ¿Un grupo de música new age? Pues no, resulta que Dreadstar es un tipo con perilla al que le van las mallas y las caperuzas. Pero todavía no hemos llegado a eso.

Continuando con su monólogo, Whiskas nos relata cómo un buen día la Instrumentalidad llegó a su planeta y empezó a realizar experimentos para engendrar al guerrero definitivo. ¿Y qué se les ocurrió? Cruzar hombres y gatos. Desde aquí pido, por favor, un fuerte aplauso para los genios que sacrificaron su brillante carrera de ingeniero genético en pro del humor.

Dreadstar núm. 1 - Hombres gato

Según parece, la idea original consistía en crear un híbrido con el intelecto humano y la ferocidad felina; pero, en lugar de eso, les salió una especie benévola y apacible que hacía “miau”. No obstante, la Instrumentalidad supo mirar su fracaso por el lado bueno. Al fin y al cabo, los hombres gato eran excelentes granjeros y aprendían a hacer sus necesidades en una caja de arena.

Una noche, un hombre malherido llegó al planeta. Era Vanth Dreadstar, el último superviviente de la Vía Láctea, destruida por una guerra terrible entre la ciencia y la magia. ¡Oh, no! ¿Quiere esto decir que “El vuelo de los dragones” acabó en fiasco?

Dreadstar núm. 1 - Granjero casadoTras recuperarse milagrosamente de sus heridas (milagrosamente porque nadie sobrevive a un radio láser, sea lo que sea eso), Dreadstar se incorporó a la comunidad agrícola del planeta y, al cabo de un tiempo, se casó con una antropóloga maciza.

Pero Dreadstar no era un tipo del montón. Nadie con un apellido que recuerda al estribillo de “BraveStarr” puede serlo. Dreadstar era diez veces más fuerte que cualquier otro hombre, se curaba casi tan rápido como Lobezno y, con solo pensarlo, podía materializar en sus manos una espada que lanzaba rayos de pura energía. Apuesto a que también sabe cantar y bailar claqué, pero se lo calla por modestia.

Dreadstar núm. 1 - DarklockTiempo más tarde, otro extraño llegó al planeta. Se llamaba Syzygy Darklock (no confundir con el lector de ion litio Sysyzy Darlock), un obispo de la Instrumentalidad que había abandonado la orden por razones que no vienen al caso.

En el pasado, Darklock perdió un ojo, un brazo, dos piernas y a la mujer que amaba (creo que fue abriendo una lata de sardinas), y reemplazó cibernéticamente cuatro de sus pérdidas. Visto el resultado, yo me hubiera ahorrazo el ojo y comprado una androide cachonda, pero allá él.

Tras conocer a Dreadstar, Darklock (Syz para los amigos) trató de convertir al hombre en un adalid de la paz, porque, en fin, ya que se había estrellado en un planeta con olor a orina de gato, algún hobby se tenía que buscar.

Por desgracia, una noche como otra cualquiera, las naves de la Monarquía descendieron al planeta y armaron la de San Quintín.

Dreadstar núm. 1 - El planeta de los gatos destruido

Entonces algo despertó en el interior de Dreadstar (gases, probablemente) y decidió tomar cartas en el asunto. El hombre de la perilla mató al rey y puso en jaque al heredero al trono, asegurándole un aciago destino si no obedecía sus órdenes. Gracias a esta acción, la guerra se detuvo durante unos meses… hasta que la Instrumentalidad apareció con un arma nueva que podía inclinar la balanza a su favor. Fin.

Dreadstar núm. 1 - Los revolucionariosAh, no, que esto sigue. Bueno, al menos Whiskas parece haber terminado de contarnos su vida. Mira que llega a ser cansino el bicho.

Ahora, bajo el nombre de Revolucionarios y aliados temporalmente con la Monarquía (sí, esa con la que se llevaban tan bien en la página anterior), los tres amigos se disponen a combatir contra la Instrumentalidad.

Y para que luego no corran rumores sobre qué hacen un hombre, un cyborg y un gato todo el día solos en una nave, un cuarto miembro se une a la tripulación. Ella se llama Sauce, es virgo, se parece a Scarlett de “G.I. Joe” y tiene un mono espacial como mascota.

Whiskas la describe como “la ciega telépata cibernética”, que es lo que pasa cuando uno abre el diccionario por tres páginas diferentes y escoger una palabra al azar en cada una de ellas. Veamos qué me sale a mí. Sauce, la… piragüista… hemofílica… limonada. Está bien, puede que sea más complicado de lo que yo pensaba.

Ahora bien, como cuatro “mataos”, por muy revolucionarios que sean, no pueden hacer frente a la Instrumentalidad, deciden asaltar uno de los satélites-banco de la orden para robar algo de pasta con la que financiar su cruzada.

Utilizando una nave de la Instrumentalidad, los Revolucionaros consiguen infiltrarse fácilmente en el satélite. Sin embargo, una vez dentro, un rob-centinela con dos Anal Intruders por brazos les sale al paso y les pide su identificación. Dreadstar ordena a Sauce que se ocupe de él.

Dreadstar núm. 1 - Rob-centinela

¡Sí, domínalo! ¡Roarrrr!

La chica se concentra y, por medio de los ojos de su mono (que, por cierto, se llama Arco Iris), accede telepáticamente a la mente electrónica del robot y realiza una especie de truco mental Jedi para que les deje pasar. Lo normal, vamos.

En ese momento, Whiskas, que se había quedado holgazaneando en la nave, les advierte que se ha activado la alarma, así que tendrán que moverse deprisa. Eso, tú te tiras doce páginas hablando a chorros y, ahora que la cosa se pone interesante, encima metes prisa. Te odio, Whiskas. A ti y a Peter Pan.

Recurriendo de nuevo a sus poderes telepáticos, Sauce abre la puerta de la sala del tesoro. “¡Somos apestosamente ricos!”, exclama Dreadstar. “¿Sabéis lo que esto significa? Sexo, drogas y rock…”. ¡KATUNK! Una onomatopeya interrumpe el discurso de nuestro héroe.

Dreadstar núm. 1 - Robot gigante¿Y qué demonios hace “katunk”? Pues un robot gigante cayendo sobre un desafortunado y poco acolchado Syz.

Para no variar, Dreadstar intenta pasarle el muerto a Sauce, pero la muchacha no puede controlar al robot porque no está computerizado, sino que funciona con un cerebro humano. A mí me vale.

Por fin, Dreadstar decide hacer algo de provecho y, empuñando su espada, destruye al robot de un mandoble. Aunque van apurados de tiempo, Sauce hace una pausa para plantearse las implicaciones morales de haber utilizado un cerebro humano en un robot. “Es su forma de jugar, Sauce”, le dice Dreadstar. ¡Cabrón, si eres tú el que se lo ha cargado! Seguro que el tipo estaba la mar de contento con su brillante culo metálico.

Para trasladar el botín a su nave, los Revolucionarios se sirven de unos robots que compraron de oferta en el “súper”. Aún están en plena faena, cuando el minino agorero les llama con más malas noticias: un destructor de la Instrumentalidad acaba de surgir de la nada delante de ellos. ¡Ajá!, así que esa era el arma secreta de la orden, un teleportador con el que trasladar su flota sin parar a repostar ni pagar peajes. Menuda jeta tienen.

Mientras Whiskas lidia con dos robots salidos de la nada, Dreadstar echar a correr y dice que tienen que alcanzar la subcubierta 2. ¿Por qué? Ni idea. Pero están a punto de llover hostias y me parece estupendo que no se detenga a dar explicaciones.

Los soldados de la Instrumentalidad se interponen en el camino de nuestros intrépidos héroes, y Dreadstar les da para el pelo mientras Sauce le cubre la espalda con sus rayos mentales.

Dreadstar núm. 1 - Dreadstar reparte leña

Algunos soplamocos más adelante, la pareja llega al almacén de la subcubierta 2. Dreadstar le dice a Sauce que entre en la sala, y ella, extrañada, le contesta que es un cul-de-sac, esto es, un callejón sin salida en franchute. Menudo momento has escogido para demostrar lo que aprendiste con el “My French Coach” de Nintendo DS, mujer.

Dreadstar y Sauce se ponen una bolsa de Alcampo en la cabeza (tranquilos, el mono Arco Iris también tiene una), y el héroe de la perilla hace un boquete en la pared para abrir una vía al espacio sideral. En efecto, por si no lo sabíais, uno puede moverse libremente en el vacío del espacio. Y saberlo es la mitad de la batalla.

Dreadstar núm. 1 - Destruyendo el destructorAprovechando que están fuera, Dreadstar compra un kilo de castañas a una viejecita y luego se carga el destructor con un rayo de su espada. Mission accomplished.

Sauce y Dreadstar regresan a su nave, donde Syz ha dado buena cuenta de los robots que atacaron a Whiskas, y todos se felicitan por lo grande que la tienen.

En medio de la algarabía, Dreadstar se pone serio un momento para decir que ya pueden dar comienzo al plan M. Por supuesto, nadie se molesta en explicarnos en qué consiste este plan porque es material para el próximo número. De todos modos, con ese nombre tan ramplón, yo no me esperaría mucho. “M” de mierda, ya se sabe.

Mientras tanto, en la capital de la Instrumentalidad, el Alto Señor Papal recibe un informe de lo ocurrido, y, como no sabe muy bien qué hacer, solicita el consejo de “sus amos”. Y por “amos” me refiero, naturalmente, a una enorme cabeza rosa flotante con las orejas puntiagudas. La cabeza le ordena que busque y destruya a los rebeldes, para lo cual le concede el Poder.

Dreadstar núm. 1 - Papal y sus amos

Y así, con el Alto Señor Papal amenazando con dar muerte a nuestros héroes, termina el primer número de esta colección.

Si sentís mucha curiosidad por saber cuál es el plan M o, sencillamente, Dreadstar os fascina, vais listos, porque no pienso recapitular los números siguientes.

Sobre El Tipo de la Brocha:

Aunque mi verdadero nombre no se puede leer sin perder la cordura, por aquí se me conoce como el Tipo de la Brocha.

Durante el día trabajo en una oficina, y por la noche... también. El poco tiempo libre que tengo lo dedico a celebrar bacanales decadentes con grandes ollas de queso fundido y a enseñar a escribir a los monos. En realidad, todos los artículos que he publicado en este blog los han escrito ellos, así que si no os gustan, ya sabéis a quién dirigir vuestras quejas.

Ver más artículos de El Tipo de la Brocha

13 comentarios

  1. patatab

    Excelente artículo, aunque creo que no me voy a convertir en un fan de la serie.

    Por cierto, a lo mejor me equivoco, pero creo que Dreadstar va al mismo sastre que Skeletor, aunque éste último era un poco más sobrio y no compró los guanteletes rojos.

    Gran Trabajo

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  2. Bien por Whiskas… ja ja ja

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  3. UnTipoBipolar

    Madre mia que fumada de comic jajajaj esperemos que el “asiduo” lector de Ionlitio al menos agradezca el esfuerzo.
    Ah, y +1 al comentario de arriba.Entre su traje y el tipo medio cibernetico feo,Dreadstar parece el malo de la peli xD

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  4. Pero que pasara con Whiskers y arcoiris?

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  5. Hombre, motivar, no me ha motivado a leerlo. Y que conste que es uno de los tebeos míticos que una y mil veces he oído decir que hay que leer. No obstante, dado que creo que lo tengo en el disco duro, quizás le de la oportunidad. El artículo muy divertido, por cierto.

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  6. @patatab: Qué grande el avatar de Tejo. A lo mejor un día de estos me pongo yo uno de Estroles transformado en fruta.

    @Vladek: Zoológico.

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  7. DGC

    Dios, esta mañana al abrir ionlitio me he qedado flipao con la foto del articulo, y es que nada más ver la portada del tebeo sabía que lo tenía en casa en algún lado. Me he ido a trabajar y a la vuelta lo he buscado, tras un rato de busqueda he encontrado el comic, del cual solo tengo dicho número (el nº 1), que en mi puta vida he leido y que no tengo ni puta ida de como llego a mis manos. También desconocía que fuera conocido y menos de “culto” para algunos como interpreto por las lineas leidas. En fin que tras leer el artículo y dado que han pasado ya muchos años de que lo editaran (por cierto de que año data?) creo que no lo voy a leer (total tiene que llevar casi 20 años en la estantería sin haberlo abierto). Por ultimo decir que ya me había hecho ilusiones y estaba mirando el precio que tiene este comic en la actualidad, y lo he visto por 2 euros, así que creo que de esta tampoco me hago rico… De modo que hasta la proxima, me voy a la cama que mañana madrugo para ir a trabajar…

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  8. HJOG

    Pues yo me lo leí de enano, me lo releí hace poco, y aunque la continuación era pelín pastelosa y estaba un poco (irónico) a la sombra de star wars, la serie original hasta la muerte del maloso estaba de coña, a mi me encantó y lo sigo leyendo cuando me aburro. Es más, lo prefiero a Star Wars y todo.

    De hecho, si te lees la precuela, que es una novela gráfica (¿Epic Illustrated se llamaba?) entendías un montón de cosas más, el dibujo era la ostia y tenía temas bastante gores XDDD

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  9. Truch

    SI a alguien cuyo número de comentarios hasta la fecha asciende a uno…que le darás a los otros!!?

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  10. jajaja que pedazo de articulo me e partido el culo jajaja hay que decir que el argumento no es una maravilla pero los dibujos son cojonudos

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  11. DREED

    Un artículo muy bueno, recuerdo ojear ese comic en alguna tienda perdida de segunda mano, y al final decidirme por Camelot 3000, que a mi francamente me encanta.

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  12. por si a alguien le interesa el otro dia vi en el fnac y supongo que estara en todas las tiendas de comics un tomo unico de dreadstar supongo que con toda la coleccion x lo menos el uno estaba xD

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  13. peisithanatos

    La serie data de principios de los años 80 y simplemente es una puta pasada, al menos los primeros 15 numeros, luego decayo bastante. Joder!! en aquellos años nos teniamos que chupar toda la purria de los superheroes y su jodida moralina, hasta que llego Vanth Dreadstar, el primo con mala hostia de Obi wan kenobi a reventar la cara a dos super-imperios en guerra haciendo de bandolero espacial junto a un super asesino mitad hombre mitad gato y el cabronazo de Syzygy que era mas estirado que feo. Aun recuerdo el numero en que, por robar una informacion a la Instrumentalidad, Syzygy y Dreadstar se dejan ver a cara descubierta en la capital de un planeta de la Instrumentalidad, esperando atraer la atencion del ejercito del señor papal y de esta manera el resto del grupo, al otro lado de la galaxia, se pueda hacer con una informacion vital. Cuando la instrumentalidad descubre a Syz y Dreadstar no se les ocurre que realizar un bombardeo nuclear sobre la ciudad exterminando a mas de 20 millones de personas!! En los comics marvel de la epoca no moria ni dios!! Es un comic super-recomendable, aunque claro, al lado de los Authority o Ultimates, pueda resultar hasta ñonos.

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