Simbad y la princesa
por El Tipo de la Brocha
Esta obra maestra del Séptimo Arte, titulada en su versión original “The 7th Voyage of Sinbad” (que sin duda me parecería un título cien veces mejor, sino fuera porque en el colegio me enseñaron que “m” siempre se usa antes de “b”) es la única película de la trilogía protagonizada por el célebre marino y producida por el mítico Ray Harryhausen que no recuerdo haber visto cuando era niño, muchos años antes de que me diera cuenta de lo genial que es la animación fotograma a fotograma o stop-motion.
Me acuerdo, en cambio, de la diosa de seis brazos Kali y del centauro de un solo ojo de “El viaje fantástico de Simbad”, así como del babuino ajedrecista, la morsa gigante y la lucha a muerte entre el troglodita y el tigre dientes de sable de “Simbad y el Ojo del Tigre”. Pero hasta hace cosa de dos años, no tuve ocasión de ver la primera película de la trilogía de Simbad. Y es una lástima, porque sabiendo lo que me gusta ahora, seguro que me hubiera entusiasmado de niño.
Hoy se estrena “Furia de Titanes”, una película de acción, aventuras y mucho ruido (esperemos que no pocas nueces) dirigida por el pipiolo 

