El CD-ROM de Super Nintendo
por q256
En el año 1992. Sega sacó a la venta en Japón el Mega-CD, un lector de CD-ROM para MegaDrive que prometía nuevas y fabulosas posibilidades, alargando la duración de los juegos y dotándolos de música en calidad CD y secuencias de vídeo dignas de una pelicula de animación.
Nintendo, sabedora de la agresiva estrategia de su competidor, no podía quedarse atrás. Ya desde los tiempos de la NES, se barajaba en Nintendo la idea de crear una consola con una unidad lectora de CD-ROM, proyecto del que estaba previsto que se encargara la empresa japonesa Sony.




