Spy vs Spy
por Ruboslav
Spy vs Spy ¿qué es eso? os preguntaréis muchos (supongo que la mayoría) ¿Pero este tipo no suele hablar de videojuegos ochenteros? diréis. Y es precisamente por eso último que me decidí hablar sobre esta serie cómica de dibujos. En realidad, quería hablar de el juego “Spy vs Spy: The Island Caper” pero investigando sobre eso, descubrí que existía todo un mundillo al respecto.
El creador de estos personajes es un tipo con un nombre dado a la rima fácil, Antonio Prohias (en realidad, Prohías pero entonces la rima es atona o asonante o rompe el diptongo o lo que sea, y ya no mola tanto) refugiado cubano que empezó a publicar la tira en 1961 a través de la revista donde querría trabajar Bart Simpson: la estadounidense MAD. El objetivo era parodiar a los espías de la guerra fría. Guerra que, mira tú por donde, sufriría su país con toda su crudeza (y de paso el mundo entero) con la famosa crisis de los misiles de Cuba.
Proseguimos con el tándem Konami-MSX con un producto claramente infernal debido a su dificultad. “Salamander” es una secuela de “Nemesis” pero no me preguntéis cual porque no lo tengo claro. Con esta saga, Konami hizo un pifostio de nombres sólo comparable a “Rambo” (Ya sabeis: “Acorralado”, “Rambo”, “Rambo III” (¿?), “John Rambo”) y no diferencio entre “Gradius”, “Nemesis”, “Nemesis II”, “Salamander II”, etc. puede que incluso alguno sea el mismo con nombre cambiado. A saber.
Quien sea suficientemente veterano, recordará la época de “las microcomputadoras de 8 bits” porque en aquellos tiempos los ordenadores aún eran computadoras, que sonaba mejor y hacían cosas como que KITT AKA
Ya os he hablado en el pasado del aula de informática de mi colegio, un pequeño cuarto situado en un lateral del gimnasio repleto de ordenadores MSX en el que los alumnos apuntados a dicha actividad extraescolar nos dedicábamos la mayor parte del tiempo a jugar a videojuegos como
Gráficos punteros, sonido espectacular, largo, rejugable, innovador, cargado de ritmo, fases de bonus, power ups, jefes finales, objetos coleccionables, atajos ocultos, entornos variados, finales alternativos… No, no estoy hablando del último pelotazo de las consolas de nueva generación, ni mucho menos.
