jun
6
2012

Las chapas

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Chapas - General

Una de las actividades que más me divertían de pequeño, y a la que dediqué gran tiempo durante una época de mi vida fueron las chapas, esos pequeños tapones de metal que preservan el contenido de las botellas de cristal de muchas bebidas. Siempre que nos juntábamos unos cuantos amigos, y cuando las condiciones del tiempo lo permitían, pasábamos un buen rato jugando con ellas. Ya fuera haciendo una pista en el suelo, jugando al fútbol, o incluso coleccionándolas como si de cromos se tratara, la diversión estaba asegurada.

Hace ya algunos meses q256 escribió un magnífico artículo sobre las carreras ciclistas con chapas, así que no me extenderé mucho en este punto, solo comentar que aunque a priori las reglas eran bastante sencillas, antes de empezar había que aclarar ciertas cosas. En nuestro caso, teníamos un par normas especiales: en el primer turno, en el de salida, disponíamos de tres tiradas a elegir para intentar avanzar el máximo recorrido sin salirse del circuito. Otro punto a precisar era la no validez del “trasqui” (cuando al lanzar la chapa esta salía del circuito y volvía a entrar), este tiro lo considerábamos ilegal y por tanto, cuando esto ocurría la chapa retrocedía al lugar desde donde se realizó el tiro.

También había que precisar el uso de los “piquet”, los bordes laterales de la pista (los peraltes). Por el piquet era válido el avance siempre y cuando la chapa no tocara la parte exterior del margen. Finalmente, a la hora de tirar, permitíamos mover la chapa a izquierda o derecha sin avanzar para tener el mejor ángulo de disparo.

La elección de la chapa

Chapas - CiclismoA la hora de seleccionar la chapa que usaríamos como corredor había una liturgia un tanto especial. En cualquier caso, lo primero era encontrar material para poder jugar. Nuestras fuentes principales eran los bares de la zona, ya fuera buscando por el suelo del local o pidiéndole al sufrido camarero que nos diera unas cuantas. Otras veces buscábamos debajo de los bancos del parque con la esperanza de encontrar nuestro ansiado tesoro. Los más precavidos siempre llevaban un par de ellas en el bolsillo. Las chapas más cotizadas eran las que tenían la superficie totalmente lisa y con el borde sin ningún tipo de deformación, ya que eran ideales tanto para tirar en plano, como para realizar redondillas (tiro realizado con la chapa de canto y con recorrido curvo).

Una vez que disponíamos de chapas suficientes ya podíamos jugar, pero antes los más expertos realizaban algunas modificaciones en sus corredores para que fueran más eficaces. En primer lugar raspaban la superficie de la chapa frotándola contra el suelo o contra alguna pared hasta que desaparecía totalmente el logotipo de la marca, con ello se supone que la chapa ofrecía menor resistencia y por tanto avanzaba más. Otra modificación muy eficaz consistía en extraer el plástico circular del interior de la chapa, para después recortar la gomilla exterior. Si el proceso lo realizábamos de manera adecuada, el resultado era una especie de anillo flexible que insertamos en la corona o borde de la chapa, para que realizara mejor las redondillas al suavizar considerablemente los dientes de la misma.

El fútbol-chapas

Chapas - FutbolUna alternativa muy divertida a las típicas carreras pero más elaborada. Se trataba de trasladar un partido de fútbol a la realidad del parque. Para jugar se necesitaban 10 chapas por equipo que servían de jugadores, un tapón que hacía de portero y un garbanzo o piedrecita que nos servía de balón. Para las porterías se podía cortar una caja por la mitad, delimitarla por palitos o simplemente dibujarla.

Una vez que teníamos nuestro equipo había que diseñar el terreno de juego. Ya fuera pintándolo con una tiza, arañándolo en el suelo, o en el mejor de los casos, disponiendo de un contrachapado. En este juego se recreaban prácticamente las mismas situaciones que se dan en un partido de fútbol real: pases, faltas, córners, goles, paradas del portero, jugadas de estrategia etc. El objetivo era hacer el mayor número de goles en la portería contraria, impulsando la chapa con un golpe de dedo y con ésta el balón.

Lógicamente, y dependiendo de los medios disponibles el juego podía ser más o menos parecido a la realidad.

En la actualidad el juego ha evolucionado bastante, habiendo un reglamento oficial e incluso una liga profesional de fútbol-chapas. Además, como ya vimos anteriormente, este juego de niños fue en parte la inspiración de juegos tan populares como el Pro Action Football y el Subbuteo, que para mi gusto no eran tan divertidos. Sin embargo, los tableros y porterías de los que disponían eran ideales para usarlos como campo de fútbol para nuestras chapas.

Resumiendo mucho estas son las reglas básicas:

  • En cada tanda el jugador dispone de un turno, menos al empezar el partido, o tras cada gol, corner o saque de banda, momento en que se jugarán dos turnos.
  • Los jugadores se pueden distribuir como se crea conveniente.
  • Sólo puede quedarse el balón encima del tapón que hace de portero, en el resto de casos será mano.
  • Si una chapa choca con otra o se sube encima se pitará falta de la primera.
  • El partido constará de dos partes de unos 10-15 minutos cada una con un descanso de 5 minutos entre medias.

En el caso del fútbol-chapas (y en menor grado en las carreras) era primordial el poder diferenciar tus chapas de las del rival, para ello se podían decorar interiormente con fotografías recortadas de revistas, cromos, o dibujos en papel representando al equipo al que pertenecieras. Otra forma de diferenciarlas consistía simplemente en pintar un círculo rojo o azul en el interior de tu chapa dependiendo el equipo del que fueras.

Coleccionismo e intercambio

Chapas - ColecciónComo he explicado antes, no todas las chapas eran igual de válidas a la hora de jugar con ellas. Además el hecho de estar todo el día con ellas entre las manos hizo que algunos casos se despertara el interés por cambiarlas y coleccionarlas.

En el caso de las chapas usadas para jugar las más deseadas eran, como dije anteriormente, las que estaban en mejores condiciones, sin ningún tipo de abolladura o deformación. Asimismo si estaban ya lijadas o tenían la gomita exterior, ganaban enteros y por tanto había que ofrecer más chapas (o incluso canicas) para convencer al receloso dueño de que te cambiara su tan preciado tesoro. Igualmente si esa chapa había conseguido muchas victorias, su valor crecía como la espuma al pensar que tenía algún tipo de característica mágica que hacía que corriera más o que fuera más estable en las curvas.

En el caso del coleccionismo no era tan importante el estado de la chapa, lo único que se tenía en cuenta era que la tuvieras o no dentro de tu colección. En este pequeño mercado negro, las más apreciadas eran las de marcas “raras” o aquellas antiguas que ya no se podían encontrar porque ya no se fabricaban. En mi caso conseguí llegar a reunir un buen puñado de chapas diferentes, de hecho aun conservo muchas y de vez en cuando echo un vistazo a la caja donde las guardo, con un gran sentimiento de añoranza y una sonrisa de nostalgia.

Y vosotros, ¿también jugábais e intercambiabais las chapas? ¿conocíais otros juegos con ellas?

Fuentes

Chapas, juego infantil. (Wikipedia en español)
“Reglamento del fútbol-chapas” en Tecnovoa
Liga de fútbol-chapas

Sobre DGrumpy:

Mi verdadero nombre es Dani G. Aparte de ser un borde, soy un verdadero nostálgico de los 80 y de su cultura pop. Aun no se como me han dejado escribir para este blog, pero mientras me lo permitan voy a intentar aprovecharlo, así que procuraré martirizaros periódicamente con artículos repletos de recuerdos y añoranza. Además estoy seguro de que al final acabaremos sin ser amigos... Always Grumpy.

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4 comentarios

  1. Vaya si jugué yo a esto de pequeño… Todavía recuerdo el dolor de uñas que te dejaba… Además era gratis, sin pilas, y se podía jugar en cualquier sitio. Todo ventajas.

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  2. Así como en la peonza o en las canicas era un paquete, en este arte me consideraba un experto en sus dos variantes: fútbol y ciclismo.

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  3. Zorrupio

    El futbol chapas con mi hermano en el salón de casa era genial, aunque por aquél entonces el suelo hera de losa y las rayas separadoras entre baldosa y baldosa a veces hacía que el garbanzo o el jugador se desviaran de tu objetivo (como las previsiones del gobierno).

    Y el ciclismo lo hacíamos en el cole, con un circuito aprovechando los bordes de los jardincitos que rodeaban el patio lo que permitía varias carreras simultáneas sin pelearse, e incluso puertos de montañas. Además, si te caías al suelo comenzabas otra vez desde el principio lo que hacía que midieras al milímetro.

    Responder
  4. jm

    Vaya, que nostalgia.
    Yo he jugado a carrera de chapas ( con Lejarreta, Vicente Belda, Alvaro Pino , etc )
    Y por supuesto, a futbol chapas. Era mi principal diversión.
    Jugaba en una alfombra que tenía en casa , con garbanzo
    Organizaba campeonatos y ligas, con estadísticas .
    La equipación me la hacía yo, con los rotuladores Carioca.

    Lo que más me ha emocionado de tu post es que ¡¡ las reglas eran las mismas !! . Tanto en carreras como en futbol.
    Yo tenía algunas variantes como:

    – si desplazabas una chapa rival mas de un palmo, era amarilla
    – sólo se podía meter gol desde una zona del campo, desde la linea de fondo era un área con tres palmos de distancia
    – cada parte eran 10 min.
    – había 3 cambios
    – el portero era un tapon de Casera

    Qué recuerdos. Me has hecho soltar una lagrimilla

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