iPad: y llegó el Tablet de Apple
por q256
Supongo que la noticia no pillará a nadie por sorpresa, pero por si acaso, la repito: Apple ha presentado por fin su eternamente rumoreado Tablet PC. Un secreto a voces que los medios especializados y generalistas venían anticipando desde hace semanas. El pasado miércoles, en el Yerba Buena Center, Apple presentó el iPad, una especie de iPod gigante que, aparte de un nombre poco elaborado, es depositario de las iras de algunos de los más fieles seguidores de la manzana.
Como maquero convencido tanto de las bondades como desventajas de los productos de dicha empresa, voy a permitirme el opinar sobre el nuevo cacharrito desde el punto de vista de alguien que posee un portátil MacBook (y que volvería a comprarse otro cuando llegue el momento de reemplazarlo). No obstante, no soy ni un fan enfervorecido de la manzana ni un detractor a toda costa (ambos perfiles muy similares en sus posiciones absolutamente sectarias), así que esta es la opinión de un hombre de a pie con cierto interés por la tecnología.
Recuerdo un tiempo de peinados estrafalarios y ropas llamativas en el que si los niños Nintendo queríamos conocer los trucos de un videojuego, solo teníamos dos opciones: hacernos con una revista especializada en el quiosco, o ser socios del Club Nintendo y llamar por teléfono a tipos cuya única esperanza en la vida era ahorrar lo suficiente como para poder comprar un taburete y una buena soga.
Resulta curioso que en una página que se llama “ion litio” jamás hayamos hablado de dichas baterías. Y sí, aunque es cierto que esa no es la temática fundamental de este blog, hay que tener en cuenta el hecho de que las baterías son una parte fundamental de nuestro tecnológico presente.
Hoy no quiero hablar de cine. Al menos, no en el sentido de “crítica cinematográfica”, sino con un enfoque mucho más técnico. Hoy quiero hablar del formato DVD, el formato de cine digital que se impuso finalmente sobre el VHS (antes lo había intentado el 