‘Half-Life’ (1998), un clásico instantáneo
por q256
Como de costumbre, vuelvo una vez más la vista al pasado para analizar “Half-Life”, un juego de 1998. Pero esta vez se trata de un análisis algo especial, porque voy a analizar el juego como si acabara de salir al mercado, ya que de hecho yo lo he jugado y terminado, por primera vez, hace un par de semanas. Sí, nunca había terminado “Half-Life” (sí que lo jugué en su día, pero no pasé de los primeros niveles). No obstante, ya he puesto remedio a ello. Así que lo que vais a leer no es un análisis basado en gratos recuerdos sino en la experiencia real de alguien que ha jugado a este juego 13 años después de su lanzamiento (medido en tiempo videojueguil, eso es casi un “Duke Nukem Forever” después) y lo comenta desde la perspectiva actual.
Si queréis más sobre “Half-Life”, no dejéis de leer el magnífico análisis que Leon dedicó en su día a “Half-Life 2″, la secuela de este título que es, si cabe, mejor que el original.
Pero volviendo a “Half-Life”, que es el juego que nos ocupa hoy, mi veredicto no puede ser más positivo. Y es que si lo comparo con otros títulos de la época, me sorprende como estaba a años luz de su competencia. Tanto en el apartado gráfico, donde no tenía nada que envidiar a “Quake II”, como en el apartado narrativo, donde destacaba claramente.


