Castlevania
por El Tipo de la Brocha
Estaréis de acuerdo conmigo en que ya iba siendo hora de que comentáramos este juegazo de NES, un plataformas excelente y el primero, además, de una larga y fructífera saga que Konami sigue explotando a día de hoy.
“Castlevania”, publicado en Japón en septiembre de 1986 con el nombre de “Akumajo Dorakyura” (“El Castillo Demoníaco de Drácula”), llegó a España en 1989, y desde entonces han salido tantas secuelas, precuelas, ports y recopilaciones que es casi imposible seguir la pista a todos ellos. Por eso, empezaremos desde el principio, por la aventura más tétrica de la 8 bits de Nintendo. Y probablemente nos quedaremos ahí.
Mi trayectoria como jugador tiene un punto de inicio claro: la NES de Nintendo, mi primera consola y con la que, por razones evidentes, comenzó mi pasión por los videojuegos.
Para terminar esta semana especial dedicada a Halloween, he elegido un juego que no da miedo precisamente por su temática (el mundo de “La Familia Addams” siempre ha sido más cómico que terrorífico), pero sí lo daba por otro elemento inherente al mismo: su elevadísima dificultad. Estoy hablando del port del videojuego “The Addams Family” para la NES de Nintendo.
Salvo que pasarais la primera mitad de la década de los 90 viviendo debajo de una roca, los que seáis de mi quinta probablemente recordaréis la serie de dibujos animados “Capitán Planeta”. En ella, cinco estereotipos étnicos llamados a sí mismos los “planetarios” protegían la Tierra de la polución con ayuda de unos anillos mágicos que, entre otras coloridas giliflautadas, podían invocar al Capitán Planeta, un superhombre de piel azulada y mullet verde, cuya única debilidad era la propia contaminación que combatía. En definitiva, no solo se trataba de ganar pasta con los dibujos y su correspondiente merchandising, sino también de inculcar a los niños el respeto por el medioambiente.
