Discworld Noir
por El Tipo de la Brocha
El título que comentaré hoy data de 1999, como la Dreamcast y los zapatos que suelo llevar los fines de semana…, lo que me hace pensar que debería haber pedido zapatos nuevos las pasadas Navidades
Como alguno sabrá, “Discworld Noir” es la tercera parte de una trilogía de videojuegos basados en las novelas de Mundodisco.
“¡Un momento!”, se dirá el avezado y fiel lector (creo que tenemos alguno; dejadme que mire en el almacén), “¡Pero si todavía no habéis hablado de los dos juegos anteriores!”. Pues no, y en mi caso por dos buenos motivos: en primer lugar, porque el puzzle del pulpo y las natillas de la primera parte aún me pone nervioso, y, en segundo lugar, porque jugar a un point ‘n’ click con el mando de la PlayStation es una pesadilla. Debí haberme comprado “¿Presuntamente desaparecido?” para PC.
Por lo tanto, y siguiendo las indicaciones de mi médico, empezaré y terminaré con el único juego de la serie Mundodisco que puedo comentar sin ponerme neurasténico.
Me encanta el Mundodisco. No sé si lo había comentado ya; pero dicen que nunca es tarde si la dicha es buena. (También dicen que quien al cielo escupe, en su cara repercute. Esto último no viene a cuento, pero de vez en cuando está bien aprender un refrán nuevo.)
