Artículos bajo la etiqueta "Mattel"

Jun
9
2009

Muñecos que me avergüenza haber tenido

por El Tipo de la Brocha

Muñecos que me avergüenzan - Raphael vs. Barbie

He de confesar que el título del artículo es algo impreciso. Para ser del todo correctos, debería haber escrito: “Muñecos que me avergonzaría haber tenido, si a estas alturas pudiera avergonzarme de algo”. En cualquier caso, es fácil saber por dónde van los tiros.

Todos hemos tenido algún muñeco con el que nos hemos sentido incómodos. O, al menos, eso espero; de lo contrario, yo sí que me sentiré algo incómodo cuando terminéis de leer el artículo. Podía ocurrir, por ejemplo, cuando en la caja aparecía una franja de edad que ya habías superado. El juguete podía gustarte, pero tú no ibas a reconocerlo ni aunque te metieran astillas debajo de las uñas. Cuando comenzabas a superar en altura las rodillas de los adultos, ya tenías tu pequeña reserva de orgullo, así que, al ver el juguete, ocultabas tu cara de ilusión y hacías una mueca extraña, parecida a la que ponías cuando tu madre te servía un plato que no te gustaba.

Sin embargo, había algo mucho peor que recibir un juguete para niños pequeños. A veces…, a veces podían regalarte un juguete para niñas.

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May
26
2009

He-Man: Figuras de acción (II)

por El Tipo de la Brocha

Este artículo es una continuación de: He-Man: Figuras de acción

MOTU - Caja de He-ManMe ha llevado mucho tiempo, pero por fin he reunido las fuerzas necesarias para desenterrar los viejos muñecos de He-Man de su caja y escribir la segunda parte del artículo que veis enlazado más arriba.

No es que no disfrute hablando sobre uno de los juguetes que más horas de diversión me proporcionaron durante mi infancia (y, a su vez, una de las líneas más lucrativas de Mattel), es sencillamente que cada vez encuentro más temas sobre los que escribir y este solo es uno más, por el que quizá, eso sí, siento un especial cariño. Además, uno debe contar con aquello de que las segundas partes nunca fueron buenas. No hay más que ver “El padrino II” o “Aliens: El regreso”. Claro que puede que estos dos no sean buenos ejemplos.

Para no andar pensando en qué muñecos comentar esta vez (soy así de vago; demandadme), de todas las figuras que mencionasteis en los comentarios del artículo anterior he escogido cinco. Curiosamente, cuatro de ellas pertenecen a la Horda de Hordak. Bienvenidos, pues, una vez más, a la Cueva del Terror.

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Oct
3
2008

He-Man: Figuras de acción

por El Tipo de la Brocha

MOTU - He-Man en su cajaNo engaño a nadie si digo que llevo mucho tiempo queriendo escribir este artículo. Hablar de la Cueva del Terror fue sólo el principio. Lo que realmente necesitaba era hacer un repaso de todos y cada uno de los productos de Masters del Universo que tuve de niño: juguetes, cómics, vídeos, libros para colorear… ¿Por qué? No lo sé. Puede que los fines de semana se me hagan largos, o quizá es que necesite escribir sobre temas de los que seguramente nadie hablará dentro de algunos años. Y tampoco descarto que la leche caducada haya tenido algo que ver.

Lo importante es que los Masters del Universo me hicieron pasar muy buenos ratos cuando era un crío. Y probablemente mi hermano no hubiera crecido tan fuerte y sano si no le hubiera dejado chupetear la cabeza de goma de Man-At-Arms cuando era un bebé. Sí, ambos les debemos mucho, y ahora pienso pagar esa deuda.

El jefe no sabía qué clase de mal estaba desatando cuando escribió su artículo sobre He-Man y los Amos del Universo.

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Jun
26
2008

La Cueva del Terror de He-Man

por El Tipo de la Brocha

He-Man: La Cueva del TerrorAunque Rafa lo dejó claro en este señor artículo, no está de más repetirlo: He-Man fue una de las franquicias más exitosas de la década de los 80.

La serie de Filmation estaba hecha con las vueltas de una máquina de refrescos y la mayoría de los muñecos parecían una escultura en miniatura de Conan el Bárbaro a punto de sentarse en el váter a leer el periódico; pero, por suerte para Mattel, eso que se dice de que los niños se entretienen con cualquier cosa es cierto. Y yo fui uno de esos niños que corría sin camiseta y con una espada de plástico por el jardín de su casa gritando “¡YO TENGO EL PODER!”.

Por otro lado, mi colección de figuras, que aún conservo, sería envidiable si no me hubieran robado a He-Man en el colegio. De hecho, sin contar a Sy-Klone, que cambié por el juguete de un Happy Meal en la guardería, solo me faltaban unos pocos muñecos de la colección, entre ellos Teela, Evil-Lyn y la Hechicera, ya que si bien mi padre no tenía nada en contra de los hombres musculosos, bronceados y semidesnudos, parecía disgustarle que jugara con esbeltas heroínas de plástico. Al final, fue lo mejor para ellas; mis tíos me regalaron a She-Ra, la hermana melliza de He-Man, y la pobre acabó medio calva y sin piernas.

Dicho esto, el juguete preferido de mi colección no era una figura de acción ni tampoco un vehículo, sino la Cueva del Terror, de la que hablaremos a continuación.

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