Super Star Wars
por El Tipo de la Brocha
Hay franquicias que están condenadas a no tener un solo videojuego decente. Otras, en cambio, los tienen a puñados. Fijaos, si no, en La Guerra de las Galaxias. Incluso el “Empire Strikes Back” para Atari 2600 y el “Star Wars Arcade” tenían su encanto.
Aparte del “Dark Forces”, que supuso la primera incursión de la saga en los FPS, y del “Yoda Stories”, una pequeña joya, otro de los juegos que siempre me ha fascinado es el “Super Star Wars” de Super Nintendo.
El juego salió en 1992, solo un año después del “Star Wars” de NES, y pese a su dificultad, era todo lo que un jugador, fuera o no fan de la trilogía galáctica, podía desear. Aparte de ser divertido y adictivo, tenía unos gráficos alucinantes y una banda sonora literalmente de película. Sin duda hacía justicia al “Super” de su nombre.
Si no existieran aventuras gráficas como
La semana pasada fue bastante buena. España ganó el Mundial, me ligué a una guiri impresionante y salió a la venta “Monkey Island 2: Special Edition”. Como creo en el equilibrio de las cosas, estoy convencido de que antes o después me ocurrirá algo horrible (por ejemplo, que se me coma una anaconda mientras uso el retrete); pero, entre tanto, disfrutaré del momento.
Cada vez que empiezo a escribir un artículo sobre La Guerra de las Galaxias (y, a lo tonto, llevamos unos cuantos), la famosa fanfarria de John Williams me viene a la cabeza. Y cuando se trata además del primer videojuego que tuve de la renombrada saga galáctica, incluso la oigo en Dolby Surround.

