Star Wars: Las tropas de la muerte
por El Tipo de la Brocha
No sé cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que compré una novela de Star Wars. Aunque, claro, podría mirarlo. Y, ¿sabéis que?, voy a hacerlo.
Cinco años. Pensaba que sería más tiempo, quizá porque los últimos libros que añadí a la colección los compré más por inercia que por interés. La invasión yuuzhan vong me aburrió enormemente, y cargarse a Chewbacca fue la gota que colmó el vaso. No es que me importarse lo que le pasase a esa gigantesca bola de pelo, pero daba la sensación de que, después de haber explotado durante más de veinte años a los mismos personajes y obligarles a enfrentarse a más peligros de los que tolera el sentido común, la editorial quisiera hacernos creer que no todo podía darse por sentado y que incluso los protagonistas de la trilogía cinematográfica podían morir. “Comprad más libros, por favor. Aún puede haber sorpresas”. No cuela.
Sin embargo, debo de estar sufriendo algún tipo de regresión a mi adolescencia, porque últimamente me he comprado varios productos relacionados con esta mastodóntica franquicia, incluida la primera temporada de la serie “Clone Wars” en Blu-ray y una novela de Joe Schreiber titulada “Star Wars: Las tropas de la muerte”. Aún no he empezado a ver “Clone Wars”, así que adivinad de qué voy a hablaros hoy.

Retomamos una vieja sección (sin periodicidad fija)
Cuando oímos la palabra Halloween, los primero que nos viene a la cabeza son las fiestas de disfraces, las cogorzas épicas, oportunidades de arrimar cebolleta a alguna zombie o vampiresa al borde del coma etílico, barra libre de chupitos de sangre con vodka (

