Star Wars: Sombras del Imperio
por El Tipo de la Brocha
Hola de nuevo, visitantes habituales, lectores casuales y fans de La Guerra de las Galaxias. Espero que hayáis empezado el día con ganas, porque hoy, haciendo caso omiso del pobre recibimiento que soléis dar a la serie más larga de artículos que he escrito, os traigo algo muy especial. No es un videojuego, no es un tebeo, no es un libro, no es un juguete… ¡es todo lo anterior y mucho más! ¡Es “Sombras del Imperio”!
Bajo este nombre, más apropiado para un asunto clasificado de la C.I.A. que para cualquier otra cosa, se encuentra un inusual proyecto de Lucasfilm que se gestó a mediados de los noventa a modo de puente entre “El Imperio contraataca” y “El retorno del Jedi”. Solo que Lucasfilm, en lugar de rodar otra película, entró a saco con el merchandising: novela, cómic, videojuego, cartas, banda sonora, muñecos… Lo tenía todo, aunque, por ahorrar espacio y tiempo, aquí solo hablaremos de una pequeña parte de ello.
Una ciudad, una familia y una deuda por saldar. Esa es la leyenda promocional de “Venganza en Sevilla”, la octava novela de la autora alicantina Matilde Asensi, publicada por la editorial Planeta el pasado 4 de febrero. Y qué mejor para acompañar un buen libro que una taza de Nescafé Classic: superior en tueste, superior en sabor, superior en aroma y con toda la garantía de una gran marca. Gran marca como Audi. Yo no conduzco, pero os aseguro que si lo hiciera, conduciría el flamante Audi A4 2.0 TDI e 136 CV “Advanced Edition”, con la mejor relación precio-equipamiento entre sus competidores.
Muchas personas tienen tesoros, aunque en ocasiones sólo ellas conocen su verdadero valor. Para alguien ajeno a sus mentes se trata de simples objetos, pero nada más lejos de la realidad. Pueden ser relojes, monedas, soldados de plomo, minerales, bolígrafos, mecheros, llaveros, postales… la lista es inabarcable, pues prácticamente cualquier artículo del que exista una mínima variedad es susceptible de ser coleccionado. Dentro de este enorme abanico de opciones, hay una que ha gozado de especial éxito entre niños y jóvenes, pese a que en absoluto sea algo exclusivo de estas edades. Estoy hablando, por supuesto, de las colecciones de cromos.
Me encanta el Mundodisco. No sé si lo había comentado ya; pero dicen que nunca es tarde si la dicha es buena. (También dicen que quien al cielo escupe, en su cara repercute. Esto último no viene a cuento, pero de vez en cuando está bien aprender un refrán nuevo.)
