El coche fantasma
por q256
Las noches de verano son ideales para reunirse alrededor de una hoguera contando historias de miedo. La de hoy es una de esas historias, que me llegó por e-mail hace ya unos cuantos años y que asegura, como tantas otras, ser absolutamente real: la historia del coche fantasma.
Ocurrió hace algún tiempo, y aunque parezca sacado de una película de Alfred Hitchcock, dicen que fue real y que pasó cerca del Pantano de Alarcón, en Cuenca.
Un hombre estaba parado a la orilla de la carretera a medianoche haciendo autostop, mientras estaba cayendo una tormenta tremenda. Pasó un buen rato bajo la lluevia, pero nadie se paraba para llevarlo. La tormenta era tan fuerte que apenas se alcanzaba a ver a unos tres metros de distancia.
De entre las leyendas urbanas que rodean el mundo de los videojuegos, esta es sin duda una de las más extrañas.
Entre los productos que se pueden encontrar en cualquier tienda de gominolas (o chuches, si preferís llamarlas así) existen algunos que, por derecho propio, se han convertido en clásicos intemporales. Este es el caso de los Peta Zetas. 
