Ya pasó el macrobotellón
por q256Bueno, pues ya pasó el macrobotellón de Madrid, con una participación sin precedentes… de policía. Plazas vacías y cercadas, bañadas por la lluvia. Y unos cuantos vecinos que, gracias al sensacionalismo barato de las televisiones, han podido dormir tranquilos por primera vez en varios fines de semana. Desde luego, el tema ha dado a la televisión para rellenar unas cuantas horas de programación. Entre el botellón, la violencia doméstica y otros asesinatos varios, los noticiarios de este país más bien parecen una versión televisiva de El Caso, el mítico diario de sucesos ya desaparecido.
Sobre el tema habla muy sabiamente el amigo Big Corrosco:
- El botellón se extiende porque los jóvenes no pueden asumir el elevado precio del alcohol en los locales. Y no se reúnen en sus casas porque no las tienen.
Para que hablar de verdaderos problemas, como el acceso de la vivienda a los jóvenes. Mejor se pone “Botellón” bien grande y hala, a vender periódicos.
- Las intoxicaciones etílicas las hay hoy y las ha habido siempre. Para ver auténticos borrachos de “a diario” sólo hay que darse una vuelta por las bodegas o muchos bares un martes por la mañana, donde los jóvenes brillan por su ausencia. Aquí no van las cámaras de España Directo a alarmarse socialmente. La rebeldía de los jóvenes no es ninguna novedad, se exprese como se exprese.
Vía | Abuse Magazine






