Hackers - Capítulo II
por q256CAPÍTULO II - El chico que se construyó un ordenador
El hombre de quien vamos a hablar hoy, aunque no es estrictamente considerado un “hacker”, es una de las figuras más importantes dentro de la historia de la informática y no debe ser pasada por alto. Estamos hablando de un chaval que se construyó su propio ordenador personal cuando el término de “ordenador personal” ni siquiera existía. De un genio de la electrónica que fundó una empresa con 26 años y se retiró a los 35, millonario. Efectivamente, hoy vamos a hablar de Steve Wozniak.
Como hemos comentado en el capitulo anterior, Wozniak era un auténtico genio en electrónica que se sacaba unos dólares extra en la Universidad construyendo cajas azules. Pero el idilio de Woz con la electrónica viene de años atrás. A los 11 años, construyó su propia estación de radio. A los 13, fue elegido presidente del club de electrónica de su escuela y ganó el primer premio de la feria de ciencias con una calculadora basada en transistores. También a los 13 comenzó a diseñar sus propios ordenadores. Pero, como los componentes eran muy caros, se contentaban con hacer los diseños en papel. En 1976, Woz dejó la Universidad de Berkeley y volvió a South Bay, donde encontró trabajo diseñando chips para calculadoras Hewlett-Packard.
En su tiempo libre, Wozniak se dejaba caer por el “Homebrew Computer Club” donde conocería a John Draper. Básicamente intercambiaban trucos para el primer kit de ordenador personal existente, el Altair 8800. Woz y su amigo Steve Jobs no se podían permitir un Altair, así que decidieron construir su propio ordenador.
Por aquel entonces la empresa Quaker Oaks comercializaba (y aún comercializa) en los EEUU unos cereales llamados “Cap’n Crunch”, cuya mascota era un simpático capitán de barco. Como muchas otras marcas, solían incluir en las cajas un regalo promocional para incrementar las ventas. Durante una temporada, dicho regalo fue un curioso silbato azul que hizo las delicias de muchos niños… y no tan niños.





