Gold Farmers (II)
por q256Este artículo es una continuación de: Gold Farmers
“Gold farmer” es un término que designa a aquellos jugadores de juegos MMORPG (Massive(ly) Multiplayer Online Role-Playing Games) dedicados exclusivamente a avanzar de nivel a sus personajes y recolectar todas las posesiones virtuales que les sea posible, para después intercambiar a sus personajes y armas por dinero real. El intercambio se realiza sobre todo con jugadores dle primer mundo que no tienen tiempo mpara dedicarse a estos menesteres y prefieren pagar a quien lo haga por ellos. Ésta actividad es especialmente importante en países en vías de desarrollo como China, en dónde el dinero mensual que puede ganar un Gold farmer es, al cambio, mucho mayor que el salario mínimo de dicho país.
La economía de los mundos virtuales
Según datos de Wikipedia, más de 100.000 jóvenes en China viven de esta actividad. Sus detractores dicen que este tipo de tácticas pervierten el objetivo original del juego. Actualmente, en muchos juegos online pueden comprarse desde oro, platino, o la moneda que se use en el juego; hasta personajes evolucionados hasta el nivel más alto. Basta hacer una búsqueda en eBay, o en otros portales de compra venta.
Evidentemente, las casas editoras de los juegos intentan controlar este proceso expulsando a los jugadores que comercian con las posesiones del juego. Esto, sin embargo, plantea una reflexión interesante. Al crear un mundo virtual en el que millones de personas puedan interactuar, estas a la vez dejando una puerta abierta a la propia expresión del género humano. Así, inevitablemente, habrá quien se dedique a intentar avanzar en el juego, pero también quien busque relacionarse y conseguir amigos, y otros que busquen obtener riqueza para presumir o, simplemente, para comerciar con sus productos buscando intercambiarlos por dinero real. Es algo inherente a los propios seres humanos.
Estos sistemas de juego tan complejos e interactivos difuminan las barreras entre el mundo real y el virtual. La conversión de posesiones virtuales en dinero real es tan sólo un reflejo del alto nivel de implicación que los jugadores han alcanzado con el universo en el que “viven” varias horas al día. El fenómeno es imparable, y la única solución que se puede adoptar es intentar limitarlo mediante leyes que regulen la compra-venta de objetos virtuales.








