‘Los Diez Mandamientos’ (1956)
por El Tipo de la Brocha
La semana pasada algunos celebrábamos tener un par de días libres, y otros, la Semana Santa, esa fiesta litúrgica en la que, según “Misión: Imposible 2″, los españoles quemamos figuras de santos.
Y como viene ocurriendo cada año desde que tengo uso de razón, pasaron por televisión “Los Diez Mandamientos” de Cecil B. DeMille; a mi juicio, y junto a “Ben-Hur”, una de las mejores películas bíblicas que se ha hecho en la historia del cine de los Estados Unidos.
Esto, por supuesto, no quita que uno acabe hasta el gorro de verla. Quizá por este motivo, Antena 3 optó por una versión más reciente del mismo título y que apestaba como los pescados de Ordenalfabetix en un día de sol.
Evidentemente, a la película que vamos a pegarle un repaso hoy es a la versión clásica que todos conocemos y que podríamos apellidar como “la de Charlton Heston“, porque el tío era una gran estrella en su tiempo y, gracias a “El Informal”, también quedó inmortalizado para una generación posterior. En palabras del chocarrero personaje:
Bueno, bueno, bueno, soy Charlton Heston, y esta película es la polla con cebolla, os lo digo yo. Adelante con el artículo, Culebras.
El
Era, sin duda, una de las series más entrañables del desaparecido “Club Disney”. Rescataba a un personaje clásico secundario de la familia Disney y lo convirtió en protagonista de una serie de gran calidad. 
