Gunkanjima, la isla fantasma
por q256
Este es uno de esos eternos “temas pendientes” que dejo aparcados, buscando nueva información, hasta que casi me olvido que existía un borrador al respecto. No os exagero si digo que la historia que os voy a relatar está marcada como “pendiente de redacción” desde 2006, año en que publiqué unos cuantos artículos sobre diversas islas curiosas existentes en el mundo. Pues bien, ha llegado el momento, cinco años después (lo que viene a ser unos 0,33 Duke Nukem Forevers después) de retomar el borrador y contaros la historia de Gunkanjima, la isla fantasma.
Bajo el nombre de Gunkanjima (que viene a significar algo así como “Isla Acorazado”) se conoce a una de las múltiples islas que componen archipiélago japonés. El nombre, como ya habréis imaginado, se debe a que su forma recuerda a un buque de guerra, apodo que se ganó debido a los altos muros de contención que rodean el perímetro de la isla y la protegen de las mareas. Su nombre real es Isla Hashima, y esta es su historia.

Todo el año lo pasabas entre exámenes, trabajos, saltos absurdos y volteretas en gimnasia, tardes eternas perdidas en la biblioteca, solo para conseguir alcanzar el objetivo final: el viaje de fin de curso.
Empezaré este artículo con fuerza (nunca mejor dicho): Esta es la mejor exposición de la historia. ¿No me creéis? Id a verla y luego me contáis. O, mejor aún, leed este artículo, id a verla y después me decís qué tal.
Si pensabas que esa tasca de la esquina de tu calle, en la que las manchas de grasa incrustadas se confunden con los cuadros y los parroquianos habituales parecían parte del mobiliario, era un lugar extraño, es que no has estado en ninguno de los sitios detallados en la siguiente lista. Restaurantes en los que lo de menos es la comida, ante lo excéntrico de las propuestas que presentan.
