Artículos de la categoría "Mitos y leyendas"

oct
31
2012

Poveglia, la isla maldita

por

Poveglia - Vista aérea

En un día tan especial como hoy, preludio de una noche llena de zombies, brujas y niños glucópatas, os voy a contar una historia llena de misterio, terror y muerte a partes iguales. Es uno de esos relatos que no deja indiferente a nadie, y que posiblemente hará que a más de uno le recorra un escalofrío por la espalda.

La historia en cuestión es la de Poveglia, una pequeña isla con una superficie de 0,0725 km² situada entre Venecia y la región del Lido, que a su vez está dividida en dos partes por un pequeño canal.

Leer el resto del artículo »

oct
30
2008

Vampiros en la Historia

por

Vampiros en la Historia - Drácula y sus ¡Bwahahahahaha! otra vez, simples mortales. Halloween está a la vuelta de la esquina, y en ion litio esperamos que estéis disfrutando de esta espeluznante semana tanto como nosotros. Sí, sé que es difícil pasarlo bien en una semana laborable, pero, ¡eh!, no está de más intentarlo. Y seguro que una calabaza pudriéndose poco a poco en vuestro dormitorio os ayudaría a empaparos del ambiente.

El espacio de hoy lo ocuparán dos historias de vampiros que, por reales, son más aterradoras y escalofriantes que cualquier película o relato de ficción que hayáis podido leer. (No se garantiza.)

Os advierto que esté artículo difícilmente herirá vuestra sensibilidad. Salvo que seáis unas nenazas.

Leer el resto del artículo »

mar
17
2006

La Santa Compaña

por

Desde siempre, Galicia, ha sido tierra de brujería y supersticiones, tierra de meigas, que “habelas, hainas”, de hadas (mouras), trasgos, santos míticos, peregrinos… tierra de misterio y superstición. Una de las “lendas” gallegas más populares es la de la procesión de almas en pena: La Santa Compaña.

La Santa Compaña es una comitiva de almas en pena que vaga por las zonas boscosas de Galicia. En las noches particularmente brumosas de noviembre, en que los bosques se cubren de niebla, es cuando su presencia, como una comitiva de luces titilantes, se hace patente.

La procesión está formada por almas en pena que van en dos hileras, envueltas en sudarios, con las manos frías y los pies descalzos. La cabeza de la procesión es encabezada por un vivo, que porta en una mano la cruz y en la otra un caldeiro con agua bendita, mientras que los fantasmas portan velas o antorchas.

El portador de la cruz no puede en ningún momento volver la vista atrás, ni renunciar a su cargo precediendo La Santa Compaña, y tan sólo quedará liberado cuando encuentre a otra persona que le sustituya. El nuevo desafortunado pasará a tener las responsabilidades del primero: cargar con la cruz y el caldeiro, sin remisión.

La Santa Compaña es invisible para los vivos. Tan sólo un repentino olor a cera y un ligero viento son las señales de que está pasando la legión de espectros, así como el espanto de determinados animales: perros, gatos, caballos… Sin embargo hay ciertos “dotados” que poseen la facultad de verla con los ojos: los niños a los que el sacerdote, por error, bautiza usando el óleo de los difuntos, poseerán, ya de adultos, la facultad de ver la aparición.

Leer el resto del artículo »