El hombre que caminó alrededor del mundo
por q256
Y ahora, unos minutos de publicidad. Concretamente, seis minutos y medio, los que dura este magnífico corto / anuncio / vídeo corporativo que vamos a ver a continuación. Ya tiene un par de años, pero yo no lo había visto hasta hace un par de días, cuando nos lo proyectaron en una conferencia como ejemplo de publicidad capaz de potenciar la imagen de una marca.
El vídeo, protagonizado por Robert Carlyle (“Full monty”), está rodado en una sola toma de más de seis minutos a lo largo de la cual Robert Carlyle nos cuenta la historia del whisky Johnnie Walker mientras recorre lo que parece ser un paraje de la campiña escocesa. El timing es perfecto, la historia es cautivadora y, por supuesto, la voz de Carlyle, con su característico acento escocés, le imprime todavía mayor fuerza. Un fantástico ejemplo de como hacer publicidad con elegancia, capaz de hacernos comprar una botella de Johnnie Walker… aunque nunca nos haya gustado el whisky:
Uno de los procesos de aprendizaje por los que todo el mundo pasa en su infancia, junto a aprender a atarse los zapatos o contar hasta diez sin usar los dedos, es el de el saber leer la hora en un reloj tradicional de agujas. Tarea nada fácil y poco atractiva dada la comodidad de poder disponer, por ejemplo, de
Ya lo he dicho en alguna otra ocasión, pero nunca está de más decirlo: me encantan las mascotas publicitarias, especialmente las que adornan las cajas de cereales.
La moda de los revival es un no parar, y cada vez se suman a la misma más reapariciones inesperadas. Si hace unos años eran
Por alguna razón que escapa incluso a mentes más expertas en marketing que la mía, en España no tienen demasiado éxito los nuevos sabores de refresco. Será porque somos muy tradicionales, o porque aquí nos importa bien poco el sabor mientras mezcle bien en los cubatas, el caso es que los intentos de introducción de novedades en el mercado de las bebidas carbonatadas nunca han funcionado demasiado bien.
