Las aventuras de Ford Fairlane
por q256
Esta es una de esas películas que, desde el momento mismo de su estreno, parecen abocadas a poblar la estantería más recóndita del videoclub, justo al lado de la cortinilla que lleva a la sección para adultos.
Hablo, claro está, de los videoclubes de antaño, cuando el VHS era lo más de lo más en cuanto a cine en casa, y lo de 5.1 sonaba más a una nueva versión de Windows que a un sistema de sonido. En aquel entonces, el estéreo era lo más de lo más, el cine se pagaba en pesetas y las hombreras y los cardados empezaban a dar paso a nuevas modas aun más horteras. Estabamos, señoras y señores, al principio de la gloriosa década de los 90, y en Estados Unidos llegaba a los cines “Las aventuras de Ford Fairlane”.
La película en cuestión, estrenada en 1990, estaba dirigida por Renny Harlin, que como director también estrenaba ese mismo año “La jungla 2: Alerta roja”. La cinta fue un fracaso comercial en Estados Unidos y que recibió varios premios Razzies (los anti-Óscar). A pesar de ello se ha convertido en una película de culto (sobre todo en países como España, Hungría y Noruega) debido a las frases y expresiones utilizadas por el protagonista. Esta última frase la he copiado de la Wikipedia.
“La familia crece” era una serie ñoña como pocas (hoy quiero empezar fuerte, ganándome enemigos). Un manga/anime para adolescentes que narra la historia de amor entre dos chicos de 16 años con las evidentes complicaciones de esta edad (triángulos amorosos, separación por causa de los estudios, celos y un largo etcétera).
En una época dominada por series de televisión protagonizadas por familias ideales donde los problemas se solucionaban con cuatro líneas de diálogo y un abrazo de grupo, los Bundy llegaron y se saltaron todas las normas con su humor burdo y políticamente incorrecto.
Hay franquicias que están condenadas a no tener un solo videojuego decente. Otras, en cambio, los tienen a puñados. Fijaos, si no, en La Guerra de las Galaxias. Incluso el “Empire Strikes Back” para Atari 2600 y el “Star Wars Arcade” tenían su encanto.
Si hace dos días contados os preguntabais por qué en la semana de Reyes íbamos y publicábamos una reseña sobre un 
