Batman / Aliens
por El Tipo de la Brocha
Crossover: dícese de la inclusión en una misma historia de personajes pertenecientes a colecciones o series distintas cuando el guión es tan pobre que no habría otra manera de vendérselo al primo de turno. Sería el resultado, por ejemplo, de juntar a Mortadelo y Filemón con Zipi y Zape, o a Gil Grissom y Jack Malone.
Uno de los tebeos más antiguos que conservo es también uno de los crossovers más reconocidos del mundillo y el primer team-up de la historia del cómic americano (dato pendiente de verificar por nuestro centro documental de Massachusetts). Y no, no es el del título. Me refiero a “Superman vs. El Asombroso Spider-Man”, en el que aparecen, por primera vez juntos en una misma aventura, los superhéroes más populares de las editoriales norteamericanas DC Comics y Marvel; un cómic entretenido, dentro de su candor superheroico setentero (término de nuevo cuño; todos los derechos reservados), y que fue publicado bajo una lógica comercial aplastante: si Superman vende “X” cómics y Spider-Man vende “Y” cómics, juntos venderán… una miríada de cómics. Qué pena que no se pueda decir lo mismo del crossover que comentaré a continuación.



Una vez más volvemos a la carga con He-Man, y, para variar, hoy no hablaremos de la serie de televisión ni de los juguetes, sino de los minicómics, aquellos tebeos de pequeño formato que venían con los muñecos. Concretamente, repasaremos el número uno: “He-Man y la Espada de Poder”.
