Peces de colores
por El Tipo de la Brocha
Hay algo que todo niño debería tener alguna vez: peces de colores. También hay algo que no debería tener jamás: una licencia de armas.
Cuidar de una mascota es bueno para los críos porque les enseña a asumir responsabilidades y, en el peor de los casos, pone a sus padres sobre aviso de que han traído al mundo a un cabroncete al que hay que tener muy vigilado. Además, creo que todos deberíamos tirar un pez muerto por el retrete al menos una vez en la vida.
Dicho esto, después de mi infausta experiencia con la ecosfera y los camarones (enpazdescansen), y sin haber aprendido nada sobre los misterios de la vida marina, pensé que había llegado el momento de buscar nueva compañía. Como mi amiga Coral no trabaja los lunes, me acerqué a la tienda de mascotas que hay al lado de mi casa y compré dos pececillos, una pecera y un bote de comida para peces. Hubiera comprado un loro, pero seguramente acabaría atascando el váter.
En mayo me compré una ecosfera. Mi otra opción en la lista de caprichos de aquel día era un Mechagodzilla teledirigido y un corsé en puntilla y tul; pero, por la razón que sea, acabé escogiendo la ecosfera.
Considerada justamente como una de las mayores epidemias de todos los tiempos, La 


