Águila Roja, el primer capítulo
por El Tipo de la Brocha
Aventuras, misterio, intrigas palaciegas, amistad, pasiones y celos, anacronismos históricos, topicazos, interpretaciones mediocres… Todo eso y más ofrece “Águila Roja”, una de las series españolas más vistas de los últimos años.
¿Significa eso que voy a ponerla a parir? No, hombre no. Al menos es entretenida. ¿Realizar un juicio crítico y de paso indagar en la España del siglo XVII? Sí, claro. Si no sonase tan parecido a estudiar. ¿Reírme un rato? Tal vez. Y aprovechando que la semana pasada se estrenó la tercera temporada de la serie, hoy repasaremos el primer capítulo de todos.
Como todos los años, este verano he pasado unos días en un pueblo costero, y aunque la playa no se encuentra entre mis aficiones actuales, la proximidad de mi residencia a la misma me ha permitido asistir a un evento del que hacía mucho tiempo que no disfrutaba, y que me ha hecho recordar algunos momentos muy felices de mi niñez: un partido de fútbol sobre la arena.
Continuamos con la segunda parte (y última) del artículo del pasado viernes dedicado a comentar algunas de las colecciones más famosas que suelen inundar los quioscos cada mes de septiembre. En el
Hay algo que todo niño debería tener alguna vez: peces de colores. También hay algo que no debería tener jamás: una licencia de armas.
Últimamente escribo mucho más sobre golosinas, aperitivos y otros productos de aperitivo de mi infancia y adolescencia. No sé si será porque los echo de menos o, simplemente, porque suelo escribir los sábados por la mañana antes de desayunar. El caso es que el producto que nos ocupa hoy, y que por suerte sigue a la venta, es uno de los mejores aperitivos jamás creados por el hombre.
