SkiFree
por El Tipo de la Brocha
En estas fechas tan entrañables por las que acabamos de pasar, en las que suelo estar más nostálgico y sentimental que de costumbre (con deciros que incluso suspendí las sesiones de tortura matutinas para dejar dormir una hora más a los presos), siempre acabo recordando aquellas grandiosas partidas a los “marcianitos” que echaba en casa de un amigo de la infancia, normalmente después de merendar. Esas tardes de diversión y entretenimiento videojueguil eran especialmente frecuentes en épocas como esta, cuando el invierno recrudecía y no podíamos salir a la calle a jugar.
En casa de aquel amigo conocí a Sonic el Erizo y a Alex Kidd, y también jugué a mis primeras aventuras gráficas: “Discworld”, “Gobliins” y una de unos estúpidos mayas cuyo nombre no recuerdo. Y entre aquellos juegos había uno al que, por su sencillez, siempre acabábamos dedicándole unos minutos. Se llamaba “SkiFree”.

