Transformers: S.O.S. Dinobots
por El Tipo de la Brocha
A mediados de 2007, me compré un DVD con los ocho primeros episodios de “Transformers: Generación 1″. Repito: ocho episodios. Ocho. Menudo timo. Podría haberme gastado ese dinero en un pincho de tortilla, un zumo de naranja y un café con leche; pero toda la comida acaba convirtiéndose en mierda, y aunque los episodios de “Transformers” también apesten, al menos puedo guardarlos en la estantería para recordar por qué no debo comprarme ni un solo DVD más de esta colección.
¿Qué queréis que os diga? La serie era muy pobre y tenía más agujeros que Alex Murphy antes de convertirse en RoboCop. De hecho, una vez superado el arrebato consumista, solo fui capaz de ver los dos primeros episodios de un arco argumental de tres.
Pero no me gusta tirar el dinero, y como el único modo de aguantar 22 minutos de animación pésima y diálogos aberrantes sin beberme antes un galón de cerveza era escribiendo un artículo al respecto, eso es precisamente lo que he hecho. Para facilitarme aún más la tarea, he escogido un episodio con dinosaurios. En ion litio coleccionamos enciclopedias de dinosaurios, nos los comemos y aprovechamos cualquier ocasión para hablar de ellos. Ojalá pudiera ir a trabajar montado en un tiranosaurio. Eso les enseñaría a tratarme con respeto.

