Dragon Ball: Los cromos de Ediciones Este
por El Tipo de la Brocha
Soy un desastre con patas. He hablado de los cromos de “Los Fruittis”, que fue a las series de dibujos animados lo que Uwe Boll al cine contemporáneo, y, sin embargo, hasta hoy, no había dicho palabra de una de mis series de dibujos favoritas: “Dragon Ball”.
No sé, puede que oír a la hija pequeña de mis vecinos recitar los días de la semana a la una de la madrugada, cuando al cabo de unas horas tengo que despertarme para ir a currar, me haya afectado más de lo que pensaba. O tal vez haya sido el ciclo de películas de John Wayne que me marqué la otra noche. En cualquier caso, es un despiste imperdonable.
Volviendo la vista atrás en el tiempo, el primer merchandising que recuerdo de “Dragon Ball” son precisamente los cromos que Ediciones Este publicó a principios de los 90; una época mágica en la que las Tortugas Ninja estaban de moda y yo estrenaba la Super Nintendo.

Este fenómeno se podría definir de muchísimas maneras: una parodia, un medio rápido de difusión, un vulgar gif, una reivindicación curiosa, un popurrí de imágenes… Aunque si quisiéramos generalizar, diríamos que un “meme” es básicamente algo que, por su contexto, exageración, puesta en escena, forma, etc., hace gracia a un grupo numeroso de usuarios, que deciden llevar a cabo una serie de modificaciones o versiones del mismo que inundan la red.
