Bioman
por q256
A la mayoría de los que nos englobamos en la llamada “generación Nintendo” el fenómeno de los “Power Rangers” nos pilló bastante mayores. Si embargo, el tema de los superhéroes de las series de bajo presupuesto con tipos vestidos con mallas de colores no era nada nuevo. Y es que en nuestra más tierna infancia, también tuvimos en su día una serie parecida en nuestra programación televisiva. Me refiero a “Bioman”, que podríamos considerar sin duda como el detonante en nuestro territorio del éxito que más tarde cosecharían los “Power Rangers”.
Bajo este nombre de producto dietético se encuadraba una serie perteneciente a un subgénero propio de la televisión japonesa conocido como Super Sentai, esto es, una serie protagonizada por un escuadrón de lucha que utiliza robots gigantes o “mechas”. El tema básico de este tipo de series gira alrededor de un grupo de alrededor de cinco personas con poderes (mágicos o tecnológicos), trajes especiales con colores y estilos de artes marciales que combaten contra poderosos villanos de otros planetas o dimensiones que tratan de invadir la Tierra.
Recuerdo un tiempo de peinados estrafalarios y ropas llamativas en el que si los niños Nintendo queríamos conocer los trucos de un videojuego, solo teníamos dos opciones: hacernos con una revista especializada en el quiosco, o ser socios del Club Nintendo y llamar por teléfono a tipos cuya única esperanza en la vida era ahorrar lo suficiente como para poder comprar un taburete y una buena soga.
Me emociona cuando, por casualidad y sin saber muy bien por qué, me viene el título de un videojuego clásico a la memoria. Y se me hace imposible no intentar transmitiros esas emociones. Los videojuegos se pueden ver como algo frío y mecánico, pero quizás estemos equivocados.
Seamos claros. Nadie en su sano juicio se esperaba que esta película fuera buena. A lo sumo, los más optimistas pensaron que podría llegar a ser entretenida. Y eso era concederle el beneficio de la duda a una cinta que todos sabíamos que poco o nada tendría ver con el manga de Akira Toriyama.
