Ninja Blade
por Dandel
Con Ninja Blade, he reafirmado una teoría a la que venía dándole vueltas desde hacía tiempo: mientras menos expectativas tengas sobre algo, más lo disfrutarás. Te puede pasar con un restaurante, una cita a ciegas, una final de un partido de fútbol, una película o un videojuego. Y es que, cuando nos comprábamos los cartuchos mirando la carátula con esas imágenes de pulgada y media que habíamos visto en la parte trasera… ¿Alguien se sentía defraudado por el hype? Yo no, desde luego. Y que me aspen si no acabé disfrutando como un enano con el juego de los Animaniacs de la Super Nintendo.
Por algún motivo, han ido pasando todos estos meses y he ido esquivando cualquier información surgida sobre el Ninja Blade. Quizás porque pensaba que no me iba a interesar, o bien porque lo veía un calco tan descarado a Ninja Gaiden que supuse de antemano que me iba a decepcionar. La sombra de Hayabusa es alargada, amigos… y nos ha robado la luz a todos, porque Ninja Blade es un juego muy interesante.

