Transformers: The Movie
por El Tipo de la Brocha
En el verano de 1986, veintiún años antes de que Michael Bay nos sorprendiera, para bien o para mal, con su película de acción real de los Transformers, se estrenaba en Estados Unidos “Transformers: The Movie”, un puente entre la segunda y la tercera temporada de la serie de dibujos animados que, además, serviría a la diabólica corporación Hasbro como gancho para vender nuevos juguetes a los críos.
En contra de las expectativas de mucha gente, incluidos los fans, la película fue un rotundo fracaso. Los críticos se cebaron con ella, y su recaudación en taquilla fue irrisoria. Sin embargo, por la razón que sea, se convirtió en una película de culto.
Yo, la verdad, no vi la película hasta que me compré la versión remasterizada en DVD el año pasado. Había oído hablar antes de ella, pero, al contrario de lo que me pasa con Scarlett Johansson, nunca sentí el deseo irrefrenable de poseerla. Luego pensé que era la clase de cinta que no podía faltar en mi colección, y me la compré. Y después, esto.

