El Bollycao y las pegatinas Toi
por q256
Seguro que en el momento de ver la imagen que encabeza este artículo, o incluso antes, con la mera lectura del título, miles de imágenes se han agolpado en vuestra cabeza. Imágenes de patio de colegio y bocadillo de Nocilla. Imágenes de infancia y adolescencia más o menos universales. Y por supuesto, si habéis reconocido al personaje de la imagen, seguro que en más de una de dichas imágenes teníais un Bollycao en la mano.
Sobre el Bollycao no creo que haga falta escribir una tesis doctoral. Básicamente, es otro subproducto más de la bollería industrial. Un bollo relleno de crema de cacao que, con sucesivas mutaciones, ha llegado hasta nuestros días. Pero lo importante no es el bollo en sí, cuyo valor gastronómico era nulo, sino los regalos que incluía, y que normalmente consistían en cromos o pegatinas, ya que el envase no daba para mucho más.
De entre todos los regalos que Bollycao ha incluido a lo largo de su historia, las pegatinas coleccionables de Toi son sin duda el más famoso de ellos. Básicamente, el amigo Toi era una especie de pelota verde con cara, brazos y piernas, cuyo objetivo en la vida era el de mantenernos permanentemente informados de su estado, con frases como: “Toi cansado”, “Toi chungo” o “Toi infomatizao”. Simplemente Brillante.
Muchas veces
Parece que fue ayer… y esta web ya acaba de llegar a lo que, hablando de internet, es una fecha de cierta madurez: han pasado tres años desde que un 15 de enero de 2006 decidí comenzar este proyecto y, sinceramente, nunca creí que llegaría tan lejos.
Hace ya un tiempo (mucho tiempo, tanto como más de dos años) publicaba en esta web un artículo en el que hacía un análisis de
Empezaré este artículo con fuerza (nunca mejor dicho): Esta es la mejor exposición de la historia. ¿No me creéis? Id a verla y luego me contáis. O, mejor aún, leed este artículo, id a verla y después me decís qué tal.
