‘DuckTales’, el videojuego
por q256Este artículo es una continuación de: PatoAventuras
Ayer hablábamos de “PatoAventuras”, serie que pasará a la historia por dos razones: popularizar la figura del Tío Gilito y sus baños en la piscina de monedas de oro (lo que tenía que doler eso) y por dar lugar a uno de los mejores plataformas de la NES: “DuckTales”.
Ya desde la propia carátula del juego se nos prometían grandes aventuras. Miradla con detenimiento: el Tío Gilito huyendo en el helicóptero pilotado por Joe McQuack, mientras los malvados Golfos Apandadores blasfeman al borde de un precipicio.
Sí, la carátula prometía. Y el juego, al contrario que “Solstice”, no defrauda en absoluto. “DuckTales” es uno de esos escasos ejemplos de un juego basado en una serie de animación/película que no defrauda en absoluto.
Y es que el juego cumplía absolutamente con todo lo que uno esperaba: presencia de los personajes de la serie, entornos variados, y una dificultad aceptable para el jugador medio. Quizá era demasiado corto, pero teniendo en cuenta que por aquel entonces no existía aquello de “guardar la partida”, no podría decirse que esto fuera una desventaja.

