Un hombre con una idea
por q256Un hombre con una idea nueva es un loco… hasta que la idea triunfa.
Un hombre con una idea nueva es un loco… hasta que la idea triunfa.
A finales de la década de los 70, el panorama de las máquinas de arcade se encontraba parcialmente estancado, aunque aún seguía siendo un sector muy rentable. Los clones de Space Invaders comenzaban a saturar el mercado y la gente empezaba a demandar algo nuevo, aunque aún no sabían el qué.
Y de repente, surgió un juego que era diferente a todos los demás. En él se nos presentaba a una especie de bola amarilla con una enorme boca, que se dedicaba a recorrer un laberinto recogiendo puntos brillantes, a la vez que trataba de evitar ser alcanzado por cuatro fantasmas que recorrían los oscuros pasillos. Había cuatro puntos especiales cerca de las esquinas del laberinto, que proporcionan a nuestro protagonista la habilidad temporal de “comerse” a los fantasmas. Y eso es todo. Una idea sencilla y genial a partes iguales.
Ésta es la historia del juego que revolucionó las salas recreativas de todo el mundo. Ésta es la historia de Pac-Man.