‘Zelda: Twilight Princess’, la eterna promesa
por q256
Recapitulemos: de todos los lectores habituales de este blog es sabido que mi juego favorito de todos los tiempos y del mundo mundial es “The Legend of Zelda: Ocarina of Time”. Un juego magnífico al que todavía no he dedicado un largo artículo porque… aún no he encontrado el tiempo para hacerlo.
Bien, esta historia comienza en el año 2000. Por aquel entonces, llevaba ya bastantes años desconectado del mundillo de las consolas de videojuegos (aunque os parezca increíble). Mi último gran juego había sido, por tanto, “Ocarina of Time” en Nintendo 64. En cuanto a la segunda parte, “Majora’s Mask”, ni siquiera lo jugué. No me apetecía. No me convenció el argumento, ni el hecho de que link fuera niño, ni lo de viajar adelante y atrás en el tiempo ni lo de que se transformara. En fin, que no me gustaba nada, vaya, los fans somos a veces así de irracionales.
Por tanto, la nueva generación de la época (PlayStation 2 y las futuras XBox y GameCube) eran en mi mundo personal poco más que una anécdota. Conocía las consolas, sabía que iban a salir a la venta, pero no tenía especial interés en ellas. Y entonces, apareció aquella demo técnica en el SpaceWorld de un nuevo Zelda con un aspecto impresionante (para la época).
Otra joya rescatada del disco duro y actualizada para la ocasión. Curiosidades reales de algunas de las películas más famosas de la historia del cine.


¿Estamos ante una nueva burbuja? ¿O ante la mayor revolución de la llegada de la red? ¿Qué es la Web 2.0? ¿Qué está cambiando en Internet?





