Por qué las aventuras gráficas apestan
por q256Un texto de Ron Gilbert, el creador de algunas de las mejores aventuras gráficas de la historia, como “Maniac Mansion” o las dos primeras entregas de “Monkey Island”. En él, Gilbert relfexiona sobre los errores de diseño que pueden hacer que una aventura gráfica pase de ser un interesante reto a un puzzle frustrante. Escrito en 1989, mientras Gilbert estaba inmerso en el diseño de “Monkey Island”, todavía hoy en día son válidos sus planteamientos:
Por qué las aventuras gráficas apestan
Y qué podemos hacer para solucionarlo.
©1989, Ron Gilbert
De todas las clases de juegos, los que más disfruto son las aventuras gráficas. No es casualidad que sea el género que diseño. Me gustan los juegos donde el ritmo sea lento y la recompensa venga por pensar, más que por tener reflejos rápidos. En mi opinión, lo que hace vivir a una aventura es la historia que teje. Si se hace correctamente, se convierte en una forma de contar historias que va fascinando de una forma que sólo la interacción puede brindar. La clave aquí es “hacerlo bien”, algo que pocas veces se da.
Una de las cosas que me molesta es la tendencia de llamar a estos juegos “películas interactivas”. Son interactivos, pero no son películas. El hecho que la gente quiera llamarlas películas indica cuán perdidos estamos. Lo que necesitamos hacer es establecer un género que podamos llamar nuestro. Las películas han hecho sus propias referencias, y es eso lo que tiene que pasar con las aventuras gráficas.
De todas las clases de juegos, los que más disfruto son las aventuras gráficas. No es casualidad que sea el género que diseño. Me gustan los juegos donde el ritmo sea lento y la recompensa venga por pensar, más que por tener reflejos rápidos. En mi opinión, lo que hace vivir a una aventura es la historia que teje. Si se hace correctamente, se convierte en una forma de contar historias que va fascinando de una forma que sólo la interacción puede brindar. La clave aquí es “hacerlo bien”, algo que pocas veces se da.
Muy utilizado en los Time attacks, consiste en pulsar de nuevo el botón de salto cuando Mario se encuentra junto a una pared, de forma que sale rebotado hacia arriba como si se apoyara en la pared para realizar un nuevo salto. En teoría, este fenómeno se debe al sencillo sistema de cálculo que utiliza el juego para ajustar la posición horizontal de Mario. El juego calcula si Mario se encuentra en una posición que sea múltiplo de 16 y si hay un bloque sólido bajo él. Sin embargo, como parte del cuerpo de Mario está “dentro” de una pared, el sprite sale propulsado hacia arriba.
Para que el truco funcione, se necesita que Mario llegue a la pared con algo de velocidad y que la pulsación se realice en los huecos de unión entre
Y, por supuesto, como no hablar del sangrante caso de 


