Jane Lloyd y la vida en un minuto
por q256Siempre me han gustado los vídeos que “resumen” la vida de una persona en apenas unas pocas imágenes, como esa película que dicen que todos vemos segundos antes de morir. En el mundo de la publicidad o incluso en el del cortometraje, es un recurso bastante utilizado, la mayoría de las veces con resultados interesantes.
Uno de los ejemplos más originales que recuerdo de ésta tendencia es el de éste famoso anuncio, supuestamente censurado, de la primera Xbox, que con el eslogan “Life is Short, play more” mostraba como un hombre recorría el camino directo desde su nacimiento hasta la tumba.
Otro ejemplo bastante curioso es este pequeño corto de animación, de apenas 30 segundos, que nos muestra la vida de un ciudadano medio japonés, siempre “a la carrera”.
Pero el objetivo final de este artículo es presentaros un fantástico cortometraje, titulado simplemente “Jane Lloyd”, escrito y dirigido por alguien que se hace llamar Happy. El corto muestra la vida completa de la protagonista en apenas cinco minutos de metraje:
Cada vez que veo algún vídeo de este tipo, me invade una sensación contradictoria. Por un lado, me asombro de la capacidad de síntesis del realizador y su habilidad para relatar una historia a base de trozos sueltos e inconexos. Cada plano, cada ángulo de cámara está pensado hasta el último detalle para decir lo máximo posible en el mínimo espacio de tiempo.
Por otro lado estos vídeos siempre me hacen reflexionar sobre lo corta que es en realidad nuestra permanencia en este planeta. Es una invitación a no desperdiciar el tiempo que tenemos, así que ya sabéis. Declaráos a alguien, escribid un blog, plantad un árbol, tened un niño o haced un corto, pero no desperdiciéis la oportunidad de dejar una huella en este mundo ![]()
Cuando parecía que el mercado de los videojuegos se había convertido en puro marketing, en segundas partes, en remakes, en nuevas consolas con más píxeles y más polígonos, en definitiva, en una simple carrera a ver quien la tenía más grande… Nintendo, antaño reina y hoy cenicienta del sector, se sacó un auténtico as de la manga. Una consola cuyo nombre en clave era “Revolution” y que prometía eso mismo, revolucionar el panorama de los videojuegos. Estoy hablando, por supuesto, de
De todas las clases de juegos, los que más disfruto son las aventuras gráficas. No es casualidad que sea el género que diseño. Me gustan los juegos donde el ritmo sea lento y la recompensa venga por pensar, más que por tener reflejos rápidos. En mi opinión, lo que hace vivir a una aventura es la historia que teje. Si se hace correctamente, se convierte en una forma de contar historias que va fascinando de una forma que sólo la interacción puede brindar. La clave aquí es “hacerlo bien”, algo que pocas veces se da.
Muy utilizado en los Time attacks, consiste en pulsar de nuevo el botón de salto cuando Mario se encuentra junto a una pared, de forma que sale rebotado hacia arriba como si se apoyara en la pared para realizar un nuevo salto. En teoría, este fenómeno se debe al sencillo sistema de cálculo que utiliza el juego para ajustar la posición horizontal de Mario. El juego calcula si Mario se encuentra en una posición que sea múltiplo de 16 y si hay un bloque sólido bajo él. Sin embargo, como parte del cuerpo de Mario está “dentro” de una pared, el sprite sale propulsado hacia arriba.
Para que el truco funcione, se necesita que Mario llegue a la pared con algo de velocidad y que la pulsación se realice en los huecos de unión entre 





